Su técnica y su estética primitivista favorecen lo turbador y lo misterioso. Película con textura del cine arcaico, filmada en 16 mm, revelada a mano, con arañazos...
Wilson Fisk nació de la mano de Stan Lee y el dibujant John Romita Sr. El personaje hizo su primera aparición en 1967. Al cine llegó en 2003 con "Daredevil" y a la televisión en 2015.
Aunque es una película de superación personal porque ambos tienen por delante una carrera de obstáculos, la cinta no es una película facilona, que busque la lágrima fácil.
Un humor blanco –o, mejor dicho, amarillo– que además de divertir, ilumina. Un homenaje al cine que quizá pueda animar a los más jóvenes a descubrir algunos clásicos sepultados en las plataformas.
Ángel San Martín repasa la programación televisiva de julio, que ha estado marcada por el Mundial, los incendios y los cambios en la programación de las cadenas.
La fuerza axial de Zendaya propicia el tono intimista y dramático de la historia, pero, especialmente, el segmento de comedia sentimental. Zendaya y Holland son pareja, matrimonio, en la vida real.
Este thriller criminal se estanca un poco. Sin embargo, en general, el director David Mackenzie (Comanchería, El negociador) nos ha entregado una película entretenida.
Editorial de julio que, bajo el título "Volver a casa", nos habla del retorno de los campeones del Mundo, La Odisea, los incendios y los que no volverán: Solo y Neill.
La sumisión y la dependencia llegan a tal punto en el filme de Elia Kazan, que el colectivo de trabajadores cree que solo pueden vivir en el proyecto de futuro que les imponen los mafiosos.
En medio de la barbarie, el actor Fares Fares de nuevo está irresistible como la estrella y galán que pensaba que podría seguir tranquilamente con su vida de fama y popularidad. Nada más errado.
Más allá del humor y de la ironía asociada a ese happy end enmarcado por el yugo-salvavidas, Ford perpetra un retrato del hombre de la calle para otorgarle la dignidad propia y reservada a los héroes.
El vínculo de Robin con la hermana Brigid y la niña Margaret es el núcleo emocional de la película y su aspecto más efectivo y gratificante, aportando una humanidad necesaria a un Hood salvaje