¡Y tanto que lo son!
Sin ir más lejos, El amor y otras cosas imposibles, esta llamada película; y lo decimos por el soporte en que ha sido rodada. Partiendo de un enredo dramático, y añaden que con toques de humor —¿alguien los encontró?– donde mezclan maternidad enfermiza, enamoramiento que no se cree —no hay miradas, planos, que lo demuestren— con un niño entre dos madres y la posición social que unos y otros ocupan, nos hacen desear que Don Roos, su director y también guionista, se dedicase a otra cosa.
Aunque, todo hay que decirlo, sí ha sabido captar al joven protagonista Charlie Tahan, en su incorporación del niño William, lo mejor del film; porque a su naturalidad ante las cámaras se une lo real de su personaje, que hasta en algunos momentos contagia a
El mal enredo propuesto, que tiene su origen en una novela de Ayelet Waldman, al parecer popular, pretende refugiarse en los estereotipos que engloban a la llamada gente de posición social desahogada, pero con problemas emocionales.
Muy bien, encantados de que así sea. No hay inconveniente en verlos a través de imágenes y secuencias que consigan trasladarnos sus angustias y demás. Siempre podemos aprender de conductas y actitudes ajenas. Aunque este no es el caso de El amor y otras cosas imposibles.
Precisamente, decíamos al principio, por su propia imposibilidad. Y ésta consiste en intentar contar una historia que nadie se cree, salvo el chico, porque la narración propiamente dicha, en imágenes, no existe como tal, sino por lo que el espectador —o el lector de la novela en la que se basa— se va formando a medida que pasan los minutos —demasiados minutos— y que se inscribe en el llamado clásico sufrimiento de madre primeriza que ha perdido a su bebé; y de ahí los desquiciamientos, las salidas de tono, el sentimiento de culpa… Natalie Portman lo hace con tal despego, o insistencia, que ni ella se lo cree.

Todo lo demás, añadidura. Eso sí, queriendo seguir los cánones, no escritos, para que una comedia pretendidamente dramática pueda funcionar. Además, no hay la más mínima investigación sobre el por qué de los actos de cada cual, y menos sobre sus sentimientos (excluidas las intervenciones de William); y aún menos al querer plasmar cómo son esas relaciones sociales de parejas descasadas que tiene que volver a verse, y las resoluciones que deban adaptar a cada circunstancia.
Cuando han pasado cerca de dos horas de proyección, más o menos lo que dura, quedamos convencidos de que se han burlado de nosotros; sí, con muy buenas intenciones —faltaría más ponerlo en duda—; y lo expuesto en la pantalla no llena ni nuestra loable intención de ver una buena película; ni nuestras expectativas de asistir a una toma de conciencia de personas que viven en nuestra época; y que se comportan y reaccionan como si solamente ellos existiesen en el mundo.

Por cierto, una de las cosas más imposibles de El amor y otras cosas imposibles, es que la productora ejecutiva sea Natalie Portman. Suena a inconcebible, pero teniendo en cuenta sus ambiciones y su manía por epatar al ingenuo personal que la idolatra, cabe entender que emplee su dinero y fuerzas en promocionarse a sí misma. ¡Qué lejos quedan los tiempos de La guerra de las galaxias, y sus gestos inocentes y creíbles, con sus posiciones de actriz dramática por excelencia, y que lo resuelve con innecesarios mohines en primer plano, como en la desdichada Cisne negro!
A mi entender el personaje de Emilia no le ha salido bien, ni mal; simplemente, no le ha salido. Y eso que la distribuidora ha demorado su estreno hasta que ha conseguido el más injusto Óscar a la mejor interpretación femenina del año. Ya sabemos que hay injusticias en los Óscar, como en todos los premios; pero en esta ocasión roza el escándalo. Visto El amor y otras cosas imposibles ha sido una tropelía, claro que allá los académicos de Hollywood y sus intereses.
Si quieren, y hay cosas mejores que hacer, pueden pasar sin este amor que ni siquiera ha dicho su nombre. Bueno, esperemos tener mejor suerte en otra ocasión.
Escribe Carlos Losada
| Título | El amor y otras cosas imposibles |
| Título original | The other woman |
| Director | Don Roos |
| País y año | USA., 2009 |
| Duración | 119 minutos |
| Guión | Don Roos |
| Fotografía | Steve Yedlin |
| Música | John Swihart |
| Distribución | DeAPlaneta |
| Intérpretes | Natalie Portman, Lisa Kudrow, Lauren Ambrose, Anthony Rapp, Charlie Tahan, Scott Cohen, Debra Monk, Mona Lerche, Michael Cristofer |
| Fecha estreno | 20/04/2011 |
| Página web | www.deaplaneta.com/es/el-amor-y-otras-cosas-imposibles |