Hermana Coraje
Tedioso filme que relata la manida historia de Kenny Waters —San Rockwell—, condenado a cadena perpetua, y de su hermana Betty Anne —Hilary Swank— la cual deja a un lado su vida para estudiar la carrera de Derecho en aras de conseguir la liberación de Kenny.
Parece mentira que sigan existiendo este tipo de proyectos que tanto gustan a algunos, fábulas en las que una especie de Juana de Arco aparta todo por conseguir su propósito ganándose el título de heroína de la sociedad. Proyectos que no generan ningún tipo de pensamiento en el espectador, tornándose en someras aproximaciones a problemas realmente graves.
En este caso, se toca el tema de la pena de muerte posicionándose en su contra pero de una manera simple; asimismo, la temática gira en torno a la justicia estadounidense, haciéndose una crítica velada a la misma, dado que es la propia hermana del encarcelado la que ha de hacerse cargo de la defensa de su hermano pues los abogados son extremadamente onerosos. En ningún momento la argumentación de la película se muestra robusta, tocándose todos los temas desde una posesión absoluta de la verdad y sin profundidad, se echa en falta más mordiente en una película excesivamente correcta.
Cierto es que no existe mucho donde rascar dentro de una materia manoseada en exceso —cárceles, presos, juicios, etc.—, pero Pamela Gray escribe un guión trivial digno de los telefilmes de menor presupuesto jamás realizados. Gray no parece hacer ningún esfuerzo por salirse de los patrones ya marcados, siguiendo un esquema perfectamente delimitado: planteamiento, nudo y desenlace en el que todos los personajes se encuadran a la perfección, haciendo lo que de ellos cabe esperar en cada instante. Los elementos sorpresivos no son propios de este tipo de cine, pero el enfoque sí debería y podría ser algo más original.
Sin la presencia del elenco principal podríamos confundir Betty Anne Waters —cuyo nombre elegido para su estreno en España le hace plena justicia— con una producción de bajo presupuesto dirigida exclusivamente al mercado televisivo. De hecho el cariz del filme es propio de dichos proyectos, la fotografía, producción, etc. no parecen destinados a la pantalla grande, dejando bastante que desear en todos los campos, a excepción del interpretativo.

Nada nos aporta la cinta del actor y director Tony Goldwyn, cansando y despertando bostezos desde su inicio. Ni siquiera dos grandes actores como Hilary Swank y Sam Rockwell evitan su estrepitoso fracaso, poco pueden conseguir de una historia repetitiva y llana en la que los diálogos son simples hasta la extenuación, véase cualquiera de las visitas de Betty Anne a la prisión.
Queda patente que un intérprete necesita de una materia prima en la que apoyarse y aquí tanto Swank como Rockwell permanecen al descubierto dado que no existe un sustento, nada tienen a lo que aferrarse en esta tragicomedia.
La filmografía de

Si echamos un vistazo más allá de los protagonistas, el casting se compone de notables intérpretes —Melissa Leo— cuya participación no consigue que Betty Anne Waters sea una película digna de visionar. Los personajes que nos presentan son rasos y sus actos previsibles, así como la película cuyo final, por desgracia, se intuye desde casi su comienzo.
Un fiasco total y una pérdida de tiempo que no colmará las expectativas ni de los menos exigentes.
Escribe Sonia Molina
| Título | Betty Anne Waters |
| Título original | Conviction |
| Director | Tony Goldwyn |
| País y año | Estados Unidos, 2010 |
| Duración | 107 minutos |
| Guión | Pamela Gray |
| Fotografía | Adriano Goldman |
| Música | Pamela Gray |
| Distribución | Filmax |
| Intérpretes | Sam Rockwell, Juliette Lewis, Hilary Swank, Minnie Driver, Ari Graynor |
| Fecha estreno | 15/07/2011 |
| Página web | www.foxsearchlight.com/conviction |