Ocho minutos
Interesante y excepcionalmente dirigida propuesta de Duncan Jones que no alcanza la brillantez de su obra previa, Moon (2009), debido a los agujeros que muestra su endeble guión.
Esta vez Jones dejó la tarea de escribir el guión en manos de Ben Ripley, un error del que aún debe estar arrepintiéndose, puesto que, en declaraciones de la promoción de Código fuente, ha dejado patentes sus deseos de retomar las labores de escritor. El texto de Ripley flaquea se mire por donde se mire, la explicación que realiza del código fuente, que da título al filme, hace aguas y se hunde en un mar de mediocridad, siendo el principal punto débil de una película en la que todo lo demás está hecho con matrícula de honor.
Jones demuestra por qué dejó a todo el mundo asombrado con la exquisita y rabiosamente inteligente Moon. Estamos ante un director de actores, que consigue que estos se involucren en el proyecto y su trabajo se vea mejorado. Asimismo, realiza planos arriesgados y diferentes, y su enfoque y narración de las escenas es brillante, consiguiendo en ocasiones que la historia mejore sólo con su modo de aproximarse a ella.
A pesar de encontrarse en el mismo espectro que la película protagonizada por el siempre a tener en cuenta Sam Rockwell, la ciencia ficción, Código fuente está orientada a captar un mayor número de espectadores; Jones pretendía demostrar que podía encajar en el entramado hollywoodiense y, para ello, se embarcó en este thriller que no satisfará completamente a sus seguidores ni llegará al gran público. Lo de si encaja o no, habrá de confirmarlo en su crucial próximo proyecto.
Pese a que, como ya hemos comentado, el guión es una lacra para el filme, éste es tremendamente entretenido. Aúna escenas propias de Hitchcock con otras que podrían pertenecer al más genial James Cameron, todo ello complementado por un casting elegido por una habilidosa mano. Jake Gyllenhall nada tiene ya que demostrar, atrás dejó el cartel de promesa que obtuvo en Donnie Darko, confirmándose como uno de los actores jóvenes más sólidos del

Jones consigue su propósito, dado que, contando con tan solo ocho minutos y sin apenas conocer nada sobre los personajes, logra trasmitir sus personalidades e involucrar al espectador dentro del caos en el que se ven inmersos. Esta es una habilidad poco común que el inglés utiliza con maestría y un buen hacer muy poco frecuente en sus coetáneos.
La pena es que, Código fuente, no posea más oscuridad y un argumento más intrincado, pues son su luminosidad y falta de profundidad las que hacen que no llegue a maravillar quedando como una más.
Escribe
| Título | Código fuente |
| Título original | Source Code |
| Director | Duncan Jones |
| País y año | Francia-Estados Unidos, 2011 |
| Duración | 93 minutos |
| Guión | Ben Ripley |
| Fotografía | Don Burgess |
| Música | Banda sonora |
| Distribución | Chris Bacon |
| Intérpretes | Jake Gyllenhaal, Michelle Monaghan, Vera Farmiga, Jeffrey Wright, Russell Peters, James A. Woods, Michael Arden, Cas Anvar, Joe Cobden, Nick Ferrin |
| Fecha estreno | 15/04/2011 |
| Página web | www.codigofuentelapelicula.com |