Pedro Aguilera y Damien Bonnard hablan de «Splendid Hotel»

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Rimbaud en África

En el marco de la 20ª edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF), se ha presentado en la sección Las Nuevas Olas Splendid Hotel: Rimbaud en África.  Es el cuarto largometraje de ficción del director guipuzcoano Pedro Aguilera. El SEFF es la tercera parada del filme tras su premiere mundial en el Festival de La Roche-sur-Yon (Francia), dentro del apartado Variété, y tras su presentación nacional en el Festival Rizoma de Madrid.

Splendid Hotel: Rimbaud en África, es una coproducción franco-marroquí-española producida por Nathan Fischer y Saïd Hamich, escrita por Pedro Aguilera y el propio Fischer, en colaboración con Damien Bonnard, protagonista del filme. La película propone una relectura de una etapa vital, casi desconocida, del poeta Arthur Rimbaud, principal exponente del simbolismo galo en la segunda mitad del siglo XIX. En palabras de su director, «es un ensayo cinematográfico, un filme experimental sobre un periodo muy poco conocido de la vida de Rimbaud, y por lo tanto la piedra angular de su dilema».

Su protagonista es Damien Bonnard (Pobres criaturas, Los miserables, Asteroid City) que da vida a un Rimbaud devenido a traficante de armas en el Cuerno de África.

Tadjoura, El Mar Rojo, 1886. El poeta maldito Arthur Rimbaud es ahora un traficante de armas en el Cuerno de África.  Allí intenta montar una caravana y vender miles de fusiles al rey de Abisinia. Sueña con ganar suficiente dinero para regresar a Francia y finalmente vivir en paz. Pero el destino tiene otros planes para él y un final muy diferente. Como la espera para sus negocios se eterniza, Rimbaud se convierte en otra persona, llegando al punto de no retorno. Los días pasan, el calor es insoportable y sofocante, la luz del sol es omnipresente.

La película se propone como «un acto poético, la historia de una desaparición y el nacimiento de un mito».  Empecemos por las localizaciones, por cierto, llamativas en muchos casos

Pedro Aguilera: Estábamos buscando emular la Tadjoura original. Te habrás dado cuenta de que la película es una reconstrucción histórica sin reconstrucción histórica. Entonces, es un estado mental. Da igual la época en la que la cuentes, porque estábamos buscando un estado mental. Buscábamos esta ciudad, que en realidad existe todavía a orillas del Mar Rojo, que es la actual Gibbuti, pero era imposible rodar allí, por temas logísticos y presupuestarios. Entonces, Marruecos nos pareció la opción más idónea. Viajamos a Tetuán y luego recorrimos toda la costa suroeste, desde Tánger hasta Larache. Esto era muy parecido a la Tadjoura actual. También allí se utiliza el azul y el blanco en las calles, en las casas.

Coméntame el concepto general de la película, lo que has pretendido. Evidentemente, el referente es un poeta real, aunque no es una película histórica, pero sí que toma elementos reales de la vida de Rimbaud.

Aguilera: La película trata de un periodo muy desconocido de la historia de Arthur Rimbaud, el poeta adolescente, brillante, que fue reconocido incluso en ese momento por otros poetas, deja de escribir por completo y renuncia totalmente a la poesía y se dedica a las aventuras. En principio, lo que quiere es huir de una situación familiar que no le gusta, que son las diferencias con su madre, porque su padre les abandonó cuando era pequeño. Entonces decide viajar, moverse, buscar aventuras. Ya las tuvo cuando era más jovencito viajando por toda Europa. Comienza su andadura en Marsella desde donde va a Chipre; luego se enrola en el ejército holandés y acaba en Indonesia; deserta y se dirige a la zona del Mar Rojo y recorre todo el territorio desde Alejandría hasta Yemen. Pasa varios años en Adén. Trabaja para un comerciante con café, almizcle, enviando los productos a Francia.

Estamos hablando de una época y un territorio fascinante, que es equivalente al oeste americano. Son los mismos años, más o menos, de colonos, gente europea que llega para hacer dinero, en algunos casos, rápido y fácil. Y ese es el mundo en el que nos encontramos con un Rimbaud que ya no es poeta y que nadie sabe que es poeta. Llega allí como un ser anónimo. Como tantos otros, no estaba solo ahí, había bastante gente, había franceses, italianos, húngaros, griegos.

La película no es un biopic al uso, no estábamos haciendo un retrato biográfico perfecto de esos años.

¿Cuál es la tesis de la película?

Pedro Aguilera: La película no es un biopic al uso, no estábamos haciendo un retrato biográfico perfecto de esos años; estábamos buscando un estado mental, una especie de retrato de una posibilidad, de cómo yo veo a la figura de Rimbaud. Y la película no es sobre Rimbaud, la propia película tiene que ser Rimbaud mismo, es como un poema, porque él, en sus poemas prefiguró ese mundo del eterno retorno y la fantasmagoría. Y eso está en la película y fue un poco el trabajo formal. Tenía que encontrar el dilema, el centro de la película. Y con eso me pasé como diez años leyendo todo sobre Rimbaud, todas sus biografías, incluso fui a Etiopía, porque una de las partes más atractivas de su historia es cuando está con el rey Menelik, el rey de Abisinia. Intenta traficar con armas. Entonces, parecía un tema idóneo para hacer una película, porque curiosamente esta historia no se ha contado nunca, es inédita.

Seguí leyendo, tomando notas, y en un momento dado me di cuenta de que todos los biógrafos pasaban por alto, la estancia de Rimbaud en Tadjoura. Pasa de ser un empleado, con el dinero que ha ahorrado, a crear su propia empresa en relación con el tráfico de armas. Estamos hablando de cruzar una línea roja importante, porque era un tráfico semilegal en esa época y, de hecho, la propia película relata cómo los gobernadores de repente anulan la posibilidad de hacerlo. Rimbaud busca el dinero fácil y volver a Francia, ya definitivamente. Era su último viaje, pero se estanca. Todo se paraliza, se convierte en un tema burocrático, muy complicado, con el sultán, con los gobernadores.

La pierna le empieza a doler, conocer a una mujer abisinia con la que parece que puede volver a Francia y tener hijos, pero no acaba de funcionar. Le llaman desde Francia para que vuelva y desoye eso. Es como un lugar de estancamiento, pero al mismo tiempo pasan muchas cosas.

El poeta nervioso vagabundo evoluciona a un estado mental frenético, por eso la voz en off de la película es tan envolvente. De repente se ve paralizado. Para mí fue el lugar donde él se convirtió en mito. Se abandona la persona y se convierte en personaje. El Arthur Rimbaud, poeta adolescente, desaparece para convertirse en la leyenda, el mito, el poema. Entonces, esa es mi tesis. No quiero decir exactamente que ocurriera eso, obviamente, porque ahí empieza un poco su decadencia y cinco años después muere en Marsella.

Lo imaginario resulta entonces relevante.

Aguilera: Sí, el propio Splendid Hotel, el edificio concreto en la película, no solo es el espacio donde él reside, su almacén, sino que es un pasaje entre el espacio-tiempo, entre el pasado y el presente, entre el mundo real y el mundo de la poesía. Y ahí empezaron a ocurrir una serie de cosas, también en el rodaje, donde fuimos incorporando todo, porque nuestra mente ya era rimbaudiana.

La película al principio era más lineal, pero encontramos la clave en el eterno retorno, en esta revisión constante de la propia película.

¿Cuál es el significado de las fotografías, que son fotografías históricas, que se van intercalando en la narración?

Aguilera: Bueno, por un lado, toda la película parece increíble, pero el 80% de lo que ocurre está basado en hechos reales. Las fotos antiguas son de la época. Y muchas de ellas están hechas por el propio Rimbaud. Las tres fotos de él que se ven en la película son autorretratos. Se compró una cámara en el año 1883, hizo fotos tanto de Tadjoura como de toda la zona donde estaba, y de sus amigos.

Las fotos no tienen mucha definición, pero eso nos funcionaba muy bien para mostrar la relación directa entre lo espiritual y lo material; lo real y lo irreal de la película, ese limbo. Salen también fotos de la Comuna. Allí se produce una revolución proletaria y se dice que Rimbaud estuvo ahí, deambulando por las calles y debió ver la sangría, porque fue una revolución muy sangrienta. Seguramente la primera revolución en ser fotografiada.

Desde el punto de vista narrativo, mayoritariamente escuchamos el monólogo interior, la voz en off del poeta. Pero hay determinados diálogos con un supuesto interlocutor, pero no hay contraplanos. Y también un manejo de las elipsis llamativo.

Aguilera: Efectivamente, no tener el contraplano ya lo he hecho en películas anteriores, pero aquí era un trabajo deliberado totalmente, puesto que estamos hablando de alguien que habla con otra persona, que es, en muchos casos, «el hombre de la chilaba», que luego, al final de la película, se propone una respuesta, por lo que ocurre, aunque no quiero destripar nada. No sabes muy bien si es él que ha estado hablando consigo mismo. Todo el mundo es él. Todos son posibles Rimbaud. Entonces, ahí hay una réplica, un juego constante de espejos, donde él no sabe con quién está hablando, probablemente está hablando consigo mismo o está hablando solo.

Por cierto, no todo lo que está en la película es de él. Hay textos incorporados de otros poetas, de otros escritores, también míos, son cosas que fuimos encontrando. La película al principio era más lineal, pero encontramos la clave en el eterno retorno, en esta revisión constante de la propia película, que funcionaba muy bien, porque hay un momento en que de tanto revisitarse a sí misma la película se va borrando, como él se borró de la historia, va desapareciendo y todo se convierte en abstracción y fantasmas. Ya no es real, ya se convierte en un poema, en un sueño.

Es cojo porque tenía un cáncer y eso fue la causa de su muerte. Será amputado en Marsella.

El personaje aparece cojo desde el principio; creo recordar, que recibió un disparo de Paul Verlaine.

Aguilera: No, Verlaine le disparó en el brazo. Y ese hecho le dejó una cicatriz. Es cojo porque tenía un cáncer y eso fue la causa de su muerte. Será amputado en Marsella. Él no hace mucho caso de ese dolor incipiente que empieza en esa época en Tadjoura. Es otro de los elementos de punto de no retorno.

Hay gente que pensó que murió por sífilis o por otras cosas, pero no, murió de cáncer en la pierna. Y por eso cojea y tiene tanta sed. Bueno, le pasaron muchas cosas, tuvo malaria, tifus, disentería, pasó de todo. En esa época, bueno, era algo normal en la época.

Una última cuestión, antes de pasar a hablar con Damien Bonnard. Es el tema de la relación afectiva con la amante, que no tiene mucha presencia en cuanto al tiempo en la película, ¿de qué manera le influye al poeta esa relación, que entiendo responde a la realidad?

Aguilera: Sí, es una mujer abisinia. Contribuye a visibilizar la evolución del personaje. Rodamos muchas más cosas con ella, porque incluso especulamos con la idea de que podía quedarse embarazada y querer volver a Francia con él. Pero ese material no acababa de funcionar en la edición posterior. Tuvimos que eliminarlo, aunque inicialmente el personaje femenino tenía más peso. Ella le advierte de que está desoyendo a su parte más espiritual. Se obsesionó con lo material. Su condena fue obsesionarse con el dinero con lo material, cuando él venía de tener un alma de artista.

Ella en la película es el elemento de belleza femenina, de lucidez femenina, de cariño, de amor. Rimbaud tuvo una relación real con una abisinia, fue una relación larga. Además, creo que le enseñó francés, invirtió dinero en su educación, no se sabe si era esclava o era prostituta, pero bueno, no se explica muy bien; el caso es que tuvieron una ruptura abrupta. Esto no se entiende muy bien, porque parece que se llevaban bien y que él era muy respetuoso con los locales.

Rimbaud no era el típico colono esclavista, ni nada de eso. Hablaba la lengua abisinia, hablaba fluidamente el árabe, tenía muchos amigos locales. Había un intercambio permanente con la gente local y era muy respetuoso. Leía el Corán, no bebía alcohol, no fumaba. O sea, era bastante austero. Hay cosas del personaje en la película que son diferentes respecto al personaje real. Se decía que podía ser como un monje. Un poco tenía esa parte mística de los monjes.

Ella en la película es el elemento de belleza femenina, de lucidez femenina, de cariño, de amor.

Ahora, un par de cuestiones para Damián Bonnard, el protagonista de la película. La primera, entiendo que la podéis contestar también un poco a dúo, y es cómo se construye a nivel de interpretación el personaje. Supongo que ahí el director tiene mucho que ver, pero el actor también tiene que aportarlo. Como tú has dicho, no es exactamente histórico, sino que es, de alguna manera, creado o recreado por vosotros.

Damien Bonnard: La construcción física del personaje, el hecho de que vaya siempre con un traje blanco, la conversación física, la cojera, son elementos que se van incorporando en el trabajo previo. Físicamente, por ejemplo, llevaba siempre una piedra en la bota, que de hecho me molestaba bastante. También un cinturón con peso, para resultar menos ágil en los movimientos. Durante todo el rodaje lo llevé encima.

Aguilera: En la escena de la película donde corta un pescado, Damien se cortó de verdad los tendones de la mano. Esto ocurrió el primer día de rodaje. Tuvimos que trasladarlo a Tánger, donde lo operaron de urgencia porque si no perdía la movilidad de la mano. Se cortó el tendón. Le vendaron toda la mano y utilizamos esa novedad para señalar que es un poeta que ya no escribe.

Bonnard: Tuve que tomar mucha medicación por el dolor, eso me influyó en los estados de ánimo. Durante toda la jornada llevaba un micrófono incorporado. Entonces, todo se grababa desde desayunar por la mañana hasta hablar con la gente por la calle. Durante todo el tiempo era Rimbaud. Ha sido una experiencia única ya que nunca había trabajado así. Además, el rodaje fue en julio con un calor insoportable.

Como actor francés. ¿qué referencias previas tenía del poeta y si de alguna manera su visión del poeta ha variado a raíz de la experiencia de la película?

Bonnard: Increíblemente en Francia no conocían tanto esta historia, es sorprendente y que gracias a mí y a la película, se conoce más a Rimbaud de lo que habitualmente se sabe de él. Mi visión sobre el poeta ha cambiado radicalmente. De tener una visión externa, he pasado a verlo como una experiencia interior. Para mí él ahora está en todos lados. Puede ser cualquier cosa. ¿Qué significa esto? No lo sé. Cógelo tú y créalo tú.

La película se estrena en cines el 15 de diciembre.

Escribe Juan de Pablos Pons

Mi visión sobre el poeta ha cambiado radicalmente. De tener una visión externa, he pasado a verlo como una experiencia interior.