Sevilla, 20 Festival de Cine Europeo (2): Solo 6 días

Published on:

Un año de supervivencia

La celebración de la vigésima edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF) ha tenido un desarrollo complicado, a partir de una serie de decisiones políticas y organizativas no muy afortunadas por parte del Ayuntamiento de Sevilla. Se han hecho coincidir, en fechas próximas entre sí, una serie de acontecimientos culturales en la ciudad que han incidido en su gestión.

También se han producido una serie de cambios en los responsables del Festival. En concreto, José Luis Cienfuegos dejó la dirección del evento a primeros de año para marcharse a la Seminci; su sucesor Manuel Cristóbal, asesor cultural en la Comunidad de Madrid, llegó a Sevilla pocos meses antes del inicio del certamen. Una de las consecuencias de estas decisiones ha sido la de acortar su duración y otra, sin duda relevante, prescindir de la vertiente competitiva del Festival.

La programación ha mantenido sus principales secciones, con una trayectoria ya consolidada (Sección Oficial, Las Nuevas Olas, Panorama Andaluz y Selección EFA). La reducción a solo seis días de proyecciones ha repercutido en una menor presencia de títulos europeos y menos estrenos respecto a años anteriores. Esto se ha intentado compensar con una mayor presencia de cine andaluz. Finalmente, también ha sido menor la afluencia de figuras mediáticas vinculadas al mundo del cine.

En cuanto a la calidad de las películas proyectadas, cabe decir de manera genérica que ha sido razonablemente buena, pero sin grandes hallazgos. De hecho, un número considerable de las cintas exhibidas en el SEFF, ya habían sido proyectadas este año en otros certámenes como Cannes, Venecia, Berlín, Sitges o la Seminci.

Circunscribiéndonos en este artículo a la Sección Oficial, encontramos películas con directores y directoras en algunos casos con una trayectoria consolidada y, en otros, se trata de primeras obras.

Entre los primeros vamos a comentar en primer lugar la última película de la veterana directora Catherine Breillat (1948) que ha presentado El verano pasado. Se trata de un remake del drama danés Reina de corazones (May el-Toukhy, 2020).

Cuenta la historia de Anne (Lea Drucker) una abogada, casada felizmente con Pierre, que viven con sus hijas adoptadas de seis y ocho años, en una casa en las afueras de París. Theo (Samuel Kircher) de 17 años, hijo rebelde de un matrimonio anterior de Pierre, se incorpora a la familia. Anne se siente atraída por Theo y poco a poco se inicia una apasionada relación entre ambos.

Esta situación generará una deriva peligrosa para la estabilidad de la familia. En línea con su trayectoria cinematográfica, Catherine Breillat nos propone una provocativa historia en la que trata de reflejar los tabúes sexuales de una sociedad burguesa, supuestamente liberada y moderna.

También vamos a citar el drama migratorio de Matteo Garrone (1968) Yo, Capitán, una odisea contemporánea, narrada en clave realista, de dos jóvenes senegaleses que deciden viajar a Europa, buscando el sueño de una vida mejor.

Contemplamos los sucesivos peligros que corren los jóvenes y los que los acompañan, al atravesar el desierto del Sáhara, los centros de detención en Libia, la dureza de las mafias y la travesía del mar, hasta llegar finalmente a Italia. Su mensaje de denuncia sobre la migración ilegal es elogiable. La película ha sido galardonada con el León de Plata a la mejor dirección en la Mostra de Venecia y es la candidata de Italia a los Oscar.

Nos ha resultado especialmente grata la película del vietnamita Trần Anh Hùng, A fuego lento, seleccionada a los Oscar por Francia. El director nació en el antiguo reino de Laos en 1962. En 1975 se exilió a Francia con su familia, donde se matriculó en una escuela de cine. En su debut como director con El olor de la papaya verde (1992) ganó el premio Camera D’Or en el Festival de Cannes y el Cesar a Mejor Director Novel, lo que le valió el reconocimiento internacional. También fue nominada al Oscar a la Mejor Película en habla no inglesa. Su segunda película, Cyclo (1995) ganó el León De Oro en Venecia.

Nos ha resultado especialmente grata la película del vietnamita Trần Anh Hùng, A fuego lento, seleccionada a los Oscar por Francia.

A fuego lento (La passion de Dodin Bouffant) basada en la novela La Vie et la passion de Dodin-Bouffant, de Marcel Rouff, es una preciosista historia, rodada con una sensibilidad extrema (fantástica la fotografía de Jonathan Ricquebourg y el sonido de François Waledisch).

En ella «entramos» en la cocina de Eugénie (Juliette Binoche) una excelente cocinera que trabaja desde hace 20 años para el famoso gastrónomo Dodin (Benoît Magimel). La pasión de ambos por la gastronomía ha dado lugar a una relación singular entre ellos. De esta colaboración nacen una serie de recetas y platos deliciosos que sorprenden a los mejores chefs.

Sin embargo, Eugénie, ansiosa de libertad, nunca ha querido casarse con Dodin, así que él decide tomar una serie de decisiones sorprendentes. La película es un deleite para los sentidos. Ha recibido el premio a la mejor dirección en el último Festival de Cannes 2023.

En cuanto a los debutantes en la Sección Oficial, citar el largometraje de Federico Schmukler, Felipe, que nos sitúa ante la crisis social y económica de Argentina en 2001. Su originalidad la encontramos en que las dificultades de la familia protagonista son abordadas desde el punto de vista de un niño de 13 años. Su mecanismo de defensa para librarse de la dura realidad, es huir de casa para poder tomar sus propias decisiones.

También, entre las óperas primas, el film del marroquí Kamal Lazraq, Las jaurías (Premio del Jurado en la sección Una cierta mirada del pasado Festival de Cannes). La historia transcurre a lo largo de una sola noche, en la que Hassan e Issam, un padre y su hijo, malviven en los arrabales de Casablanca realizando tareas para la mafia local.

Una fatídica noche, se les encomienda el trabajo de secuestrar a un desconocido. Una concatenación de errores les va sumergiendo en una espiral cada vez más peligrosa que tendrá unas terribles consecuencias. Rodada en un registro cuasi-documental, está narrada con brío y un acertado ritmo.

Escribe Juan de Pablos Pons

Del marroquí Kamal Lazraq, Las jaurías (Premio del Jurado en la sección Una cierta mirada del pasado Festival de Cannes).