XXXII Mostra de Valencia (7): Brighton Rock

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Exceso de estilo

Brighton-Rock-00Presentada en la Sección Oficial de la Mostra de Valencia 2011, Brighton Rock es un remake de la película del mismo título realizada en 1947 y que era una adaptación del libro de Graham Greene (que en esa ocasión también se encargó del guión).

Trasladada en la versión actual a la Inglaterra de 1964, con un tangencial telón de fondo de las guerras juveniles entre mods y rockers, la película retrata el oscuro mundo que se encuentra por debajo de una sociedad aparentemente civilizada. 

Pinkie es un joven delincuente que intenta mantener el liderazgo de su banda amenazada por un matón que se ha convertido en el nuevo mandamás del crimen de la ciudad, para lograr sus fines deberá, además de intentar mantener una frágil estrategia con su competidor, seducir a una joven poco atractiva y timorata para lograr que no se convierta en testigo de un crimen.

El filme, dirigido por Rowan Joffe, guionista de películas como 28 semanas después o El americano, pretende retratar a un frío asesino, interpretado por Sam Riley (al que ya vimos en Control) y su relación con Rose (Andrea Riseborough), una chica tímida que por mero azar se encuentra en el lugar equivocado cuando se produce un asesinato.

El amor que surge en Rose por Pinkie, la actitud manipuladora de éste que sólo se sirve de Rose para sus fines y una serie de personajes secundarios que girar alrededor de la trama principal sirven para mostrar la brutalidad de una sociedad en proceso de cambio con continuas referencias a una nueva juventud que está cambiando respecto a la generación anterior.

En este sentido, Joffe aprovecha a los jóvenes mods para escenificar este cambio y de paso realizar una cita a Quadrophenia con ese travelling que recoge al grupo de motoristas. Parece que mientras en el exterior la imagen de la ciudad es preciosista (el paseo de la feria, el cuidado establecimiento donde trabaja Rose, el local del jefe de la mafia), en la parte inferior (los bajos de la feria, la casa de Pinkie y Rose) muestra la suciedad o el reverso de esa sociedad o esos personajes que no son tan favorecidos por la vida.

Pero sobre todo el filme analiza el tema de la culpa y la redención asociado al catolicismo de los protagonistas y que es uno de los motivos principales de la obra de Greene. Así, frente a los actos cometidos el filme nos muestra cómo, junto al castigo por las acciones realizadas, es posible la expiación final tal y como se muestra en los últimos planos de la película.

Brighton-Rock-05_joffeLos dos protagonistas son conscientes de su error, Pinkie por una conducta que se puede asociar a la de psicópata y Rose por aceptar el comportamiento de Pinkie, pero ambos siguen adelante con sus propósitos. Cada uno tendrá su purgatorio particular y la película se muestra abierta en cuanto a la redención de los dos personajes con ese plano final donde el disco que el protagonista graba en la feria, en el que Pinkie expresa su lacerante opinión sobre Rose, se engancha en la parte inicial del mensaje lo que hace que Rose sólo escuche el momento en que Pinkie dice que la quiere, evitando los comentarios despectivos posteriores. De esta forma, Pinkie queda en la memoria de Rose como el amante esposo que ella tanto deseaba y que nunca tuvo. El plano final con ese disco que repite mecánicamente el mensaje de amor enlazado con un movimiento de cámara hacia un crucifijo que hay colgado en la pared, determina claramente la intervención de un ser superior.

Para contarnos esta historia, y quizá esa sea la parte más contradictoria del filme, Joffe emplea un estilo muy cuidado en lo formal, con toda una serie de planos donde el aspecto estético domina sobre el contenido del plano. Abundantes picados y contrapicados se enlazan con detalles minimalistas que en algunos casos llegan a desviar la atención como encuadrar las caras de los personajes a través de los retrovisores de la moto en que se desplazan.

Es curioso que Joffe, guionista de El americano, y del que dice que el director Anton Corbijn no realizó un buen trabajo, siga a la hora de filmar Brighton Rock  el mismo estilo que Corbijn. El detalle en todos los planos tiene también su continuidad en todo el proceso fílmico, desde la fotografía al montaje, para conseguir una forma de rodar más cercana al clasicismo. En ese sentido Joffe sabe de cine y nos deja algún momento brillante, como el montaje que realiza con un arma, que parece disparar a la cabeza de Rose, cuando realmente dispara a las atracciones de feria, pero el montaje provoca un efecto de continuidad y nos anuncia al principio del filme algo que pasará posteriormente.

Pero es esta obsesión por el estilo lo que provoca la debilidad de Brighton Rock, la cual reside paradójicamente en el guión donde unos personajes excesivamente planos, divididos en unos buenos muy buenos y unos malos muy malos, no terminan de mostrar la complejidad y las contradicciones de sus conductas. Es extraño que sea un guionista precisamente quien incurra en ese error no sabiendo aunar la cita al filme clásico con un estilo propio.

Comentaba el director que el filme recibió críticas positivas pero también muchas críticas negativas, por lo que la película fue un fracaso económico, de hecho, no cuenta con distribución en nuestro país y la razón para el director puede ser haber realizado un remake de un filme que cuenta con una alta consideración en Inglaterra.

Quizá todo sea más sencillo y simplemente es que nos encontramos ante un experimento fallido.

Escribe Luis Tormo

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