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CERCA DEL CIELO (películas estrenadas de interés)
Flores de fuego de Kitano. Premiada con el primer premio en el festival de Venecia del pasado año es el séptimo film del actor, pintor y director que es Kitano. Alguien ha dicho que su cine está cerca de Tarantino y que incluso su personaje no dista mucho del fascismo representado por la serie Harry Callahan, películas protagonizadas por Eastwood e iniciadas con Harry, el sucio de Siegel. Este cine es distinto porque entre otras cosas Kitano director encarna a un Kitano-policia-actor desencantado y lleno de ira por todo el mundo violento en el que vive. Algo que se concreta en la situación familiar y personal (muerte del hijo, enfermedad de la esposa, muerte de los compañeros). La salida a sus silencios, a su dolor, estalla en forma de violencia. Pero no es de una pieza sino un ser humano capaz de derramar su amor silencioso y triste sobre un mundo al que va pidiendo la muerte: toque de la campana del templo, escena final (impresionantemente resuelta), cariño de ese matrimonio "sin salida" ("Gracias por todo", será la única palabra que pronuncie la mujer en toda la película, concretamente al final). Irregular, contada de forma no tradicional al unir, al comienzo, el presente con los recuerdos para luego ir manteniéndose lineal. La relación con Tarantino tampoco existe. Kitano realiza una obra contra la violencia, ensalzando la belleza incapaz de conseguirla en la espiral de violencia que rodea al protagonista y que es al fin y al cabo la misma que existe en la sociedad actual. Los fragmentos violentos, en general, se dan en forma ralentizada o vistos desde lejos. Kitano es también un gran actor en el que se mezcla una cara que recuerda a Jack Palance con unos gestos-tics estilo Bogart. Los cuadros explosivos de color que aparecen en el film son del propio Kitano. Un film que nos lleva a pedir urgentemente la visión de toda su obra, que por cierto estará presente en el próximo festival de Valladolid. ANÁLISIS DE LA VIOLENCIA. ÉTICA PERSONAL.
Henry Fool de H. Hartley. Un film insólito sobre la marginalidad y la cultura, sobre las mil caras de unos personajes cuya lucha, en muchos casos, no encierra sino un ansia de integración (o conformismo) con el mundo. Una historia realmente atrayente con muchos altibajos. Su estructura es la propia de otras obras del realizador (seres dispersos que terminan por formar parte del mismo mundo). Galería heterogénea de gentes insatisfechas (hasta un sacerdote inesperadamente cercano a los atormentados personajes del realizador sueco Ingmar Bergman) que se cruzan constantemente. Le sobra metraje, serenidad a este joven director interesante que es H.H., pero sin duda sabe hacer cine y pronto nos dará esa gran obra que todos esperamos. MARGINACIÓN. CULTURA.
Tango de Carlos Saura. Después de los experimentos musicales que fueron las ligeramente interesantes Sevillanas, Flamenco o Carmen, Saura mira a la raíces más genuinas del musical para regalarnos uno de los más hermosos espectáculos que el cine nos puede deparar actualmente. Escenografía, fotografía (sensacional de Storaro, el gran creador de los tonos ocres), música, realización se unen para construir un fresco donde arte, realidad, espectáculo, imaginación-creación, mentira se unen para formar una divagación sobre la historia, el arte y el artista. Si el anterior film de Saura, Pajarico, era una exaltación de la luz como necesaria para la mirada y la creación, este film va mucho más allá en su solidez, en su búsqueda de la realidad del artista, de su imaginación, frustraciones, amor y cansancio. El artista enfrentado a su obra y a su mundo. El director del espectáculo, alter ego del propio Saura, es interpretado excepcionalmente por Miguel Angel Sola. Un calidoscopio elocuente, barroco, excepcional lleno de momentos íntimos rodados con una sencillez inimaginable en Saura. Un gran film que para muchos es lo mejor de su director, algo que suscribimos. ARTE, MÚSICA, HISTORIA, TEATRO, CINE.
La trama de Mamet (1997). El último film del excelente dramaturgo (premio Pulitzer), guionista y director de cine (La casa del juego, Las cosas cambian, Homicidio) es un ejemplo de escritura fílmica. Un excelente guión puede hacer creíble el gran artificio de la trama. Enfrentamiento de la honradez al imperio del dinero. El hombre "ingenuo" - o normal - aplastado por una sucia intriga, que le conduce a su soledad, a sentirse, para siempre, como un incrédulo desesperanzado. El plano final tomado en grúa es elocuente. Film por otra parte que recuerda a Hitchcock en más de un momento (el libro que hay que entregar, la secuencia del aeropuerto o la del tiovivo...), pero más en la forma de resolver o plantear las situaciones que en la resolución de las mismas o, incluso, en el propio sentido total de la intriga. Eso sí en éste film el hombre solitario y perseguido desde su inocencia puede recordar a otros personajes protagonistas de los films de Hitchcock, pero insistimos que ese hecho es puramente artificial, ya que los fines de uno y otro autores son muy diferentes. ÉTICA