EL DESENCANTO (películas de las que esperábamos mucho más de lo que nos ofrecen)
Elizabeth de S. Kapur
Kapur dirigió La reina de los bandidos. Algunos dijeron que era excelente. Se pasaron. Se podía ver sin más. El director pakistaní ha sido contratado para dirigir éste film. Otra versión más de la reina Isabel de Inglaterra. La quisieron casar con Felipe II y luego, en su reinado, se convirtió en su mayor enemiga. Frente al sano divertimento de ciertas producciones americanas sobre el tema (La reina virgen. 1953, o la más que improbable La vida privada de la Reina Isabel, 1939, de Curtiz. Interpretaron la primera Jean Simmons, Deborah Kerr, Charles Laugthon y Stewart Granger. La segunda Bette Davis y Errol Flyn) trata aquí de levantarse la solidez británica. Los films americanos eran imaginarios. Todos lo son, pero este quiere ser la historia misma. La verdad es que aunque lo sea, el film (que es otra cosa que la historia) entra de lleno en lo que denominamos cine de "qualite". El director imbuido por la moda actual mueve la cámara constantemente. Es la forma de no ver nada. Maravilloso. Por si no fuera poco la coloca (no a Elizabeth sino a la cámara) en las posiciones mas difíciles. Creará que son planos bellos. Realmente son inútiles. Para remate se trata de un film cargante y reiterativo. Maniqueo donde los haya. Su obviedad hace olvidar que el cine es, entre otras muchas cosas, el arte de sugerir. Un ejemplo entre decenas: la reina mira una estatua de la Virgen. "¿Por ella se han producido tantas muertes?" son sus palabras. Pasamos al siguiente plano. Vemos como su abundante cabellera va siendo cortada. Queda con poco pelo. Parece ser la misma reina de los cuadros que la representan. Pasamos a otro plano. La reina se encamina hacia el salón del trono con su pelo cortado. La vemos como se acerca desde la lejanía. Detrás de ella resplandece una potente luz. Al pasar la reina a primer plano (detrás sigue la luz brillante) se para y habla. Dice lo obvio: "Ahora soy la Virgen". Es un ejemplo de subrayado inútil. Esto no es buen cine, ni lección de historia. Es aburrimiento y desesperación ante tanto dinero gastado. Eso si la foto es excelente (pero inútil), el vestuario es ajustado a la época (ídem), la interpretación es excelente (pero ídem). Estamos ante un falso buen film escondido bajo una estructura simple y llanamente de un buen trabajo de producción. Desalentadora, desangelada, nimia. HISTORIA.
Mr. Arkadin.Frontera Sur, de Gerardo Herrero
Herrero ha producido cosas interesantes. Ese es su oficio: producir. Debería ver Cautivos del mal de Minnelli. Su objetivo desde hace unos años es doble: producir y dirigir. En ese segundo oficio las cosas no le van nada bien. Siento decirlo pero a pesar de algunos que dan parabienes por todo (¿acaso quieren que les produzca Herrero una película?) sus películas como director son flojas. Carece de sentido de ritmo, de síntesis, de crear atmósferas. Al acecho, Desvío al paraíso, Malena es un nombre de tango, Territorio Comanche y Frontera Sur son soberanas palizas. No se cual será peor. Probablemente esta gana a todas aunque sólo sea por partir de una excelente novela. La escribió el argentino Vazquez- Rial. Una novela larga y compleja donde, en mezcla de realidad y fantasía (ese falso invento latinoamericano del realismo mágico), se contaba la historia de Argentina desde 1880 y 1935. Nada del aliento de la obra original se transmite a la película. Transcurre como un fantasma inmerso en la nada. ¿Por qué Herrero se empeñará en dirigir? HISTORIA DE ARGENTINA. ADAPTACIÓN LITERARIA.-
Mr. Arkadin
Hallowen H20 de s. Miner
El H20 no es la formula del compuesto químico llamado agua. Lo avisamos por si alguien cree que al asesino incombustible que es M. Myers va a morir ahogado. Nada de eso. H20 significa que hace 20 años Carpenter realizó la soberbia La noche de Hallowen. Un film que abrió nuevos senderos al cine de terror. Luego otros se aprovecharon de aquel éxito y rodaron otras seis partes (y otras muchas películas parecidas a aquella). Esta es la séptima. Ninguna más la filmó Carpenter. La más curiosa entre todas (la primera como ha quedado dicho era otra cosas) era la tercera donde no salía el Myers de marras sino uno serie de asesinos con caretas. Hallowen daba lugar para ese juego, presentar a uno o a muchos clóricos Myers. Aquí se ha rescatado a Jamie Lee Curtis. Cada día se parece en el físico y en las formas más a su padre y menos a su espléndida madre. Claro era la Janet Leigh del ayer. La de hoy, que sale en la película junto a su hija, se parece a la calavera de la madre de Norman en Psicosis.
La historia de H20 dicen que se debe al guionista de Scream (Kevin Williamson). Desde luego en los títulos de crédito no aparece acreditado como tal. Sí se puede leer su nombre en un extraño oficio inherente a la producción (¿le habrán pagado simplemente por poner su nombre en un cargo inventado?). Haya escrito, intervenido, coordinado o lo que se quiera de la historia el tal Williamson, este film es de una pobreza tal que nace ya muerto. Todo se basa en lo más trillado del género: el susto por el susto. El guión es absurdo. En la película no pasa nada que no se espere. Es el clásico film de niñatos perseguidos. Todo resulta absurdo. Aquí, para ser originales, el que resucita no es el tal Myers sino un buen guardia de seguridad, que como todo guardia de seguridad que se precie es de color. Su presencia en la película es irrelevante y tontorrona. Entre sus habilidades se encuentra la de poner cachonda a su mujer leyéndola por teléfono los relatos eróticos que escribe. Se supone que aprovecha su tiempo de trabajo en eso: escribir los relatos y llamar por teléfono a su mujercita. Luego le confunden los "buenos" y le pegan varios tiros. Los guionistas al final, sin saber la razón, se sacan de la manga la sorpresa de que no ha muerto. Será para librar del sentimiento de culpa a la "protagonista". Uno más sería demasiado.
Lo curioso es que H20 apuntaba posibilidades. Una mujer, J. Lee Curtis, trata de liberarse de su pasado, hacer frente a él. Sólo ella puede destruir a Myers. Será su manera de salvarse. O sea lo que está en su cabeza se reproduce en una historia "real". Ese es el grave error. El mismo de otro film de terror con un punto de partida curioso. Me refiero a Se lo que hicisteis el último verano. Lo importante allí era la culpabilidad de los protagonista. Y desde ese hecho surgía el terror de la película. Lastima que en la segunda parte aquello diera la vuelta y se acabase transformando en un film de sustos. Aquí es peor. Se apunta la posibilidad de un enfrentamiento para poder la mujer liberarse psíquicamente (¿saldrá por eso un psicólogo en la película?), pero la idea no va más allá. De todas maneras el eco de Alien 3 se encuentra entre sus imágenes. El final parece no dejar dudas sobre el final de la serie. Pero con estos tipos de películas nunca se sabe.
Mr. Arkadin.No se lo digas a nadie de Lombardi
No se preocupe Lombardi le haremos caso, aunque solo sea por alguna de las buenas películas que ha hecho. Guardaremos celosamente el secreto. Sobre todo por aquel sorprendente Caídos del cielo.
Antes de cumplir la promesa silenciosa digamos que Lombardi hizo la desigual Bajo la piel. Su película actual se basa en una novela de cierto éxito y calidad. Tiene el mismo título y es de Jaime Bayli. Nadie duda que el director peruano ha querido hacer un relato honesto sobre la homosexualidad. Y además con connotaciones sociales. Pero ya se sabe lo que pasa con las buenas intenciones. Esto ocurre con esta película.
Tranquilo, Lombardi, le hacemos caso. Silencio espeso y profundo. Esperamos su próxima película para poder hablar. ADAPTACIÓN LITERARIA. HOMOSEXUALISMO. CLASES SOCIALES.
Mr. ArkadinUn romance muy peligroso de S. Sonderberg
El joven que sorprendió a todos con su primer film Sexo, mentiras y cintas de vídeo vuelve a mostrar lo que ya sabíamos. Su cine es bastante mediocre. Su primer película no era nada del otro mundo, pero ya se sabe: algo hizo encandilar al jurado o hubo un apaño de los normales en esos casos. Curiosamente entre sus películas la mejor es una cosa bastante maldita llamada Kafka. Lo de maldita es porque no gusto a casi nadie a pesar de su buena atmósfera. Era una película al menos inquietante. La actual basada en una novela de (otra vez más) E. Leonard no es nada del otro mundo. Se trata de la atracción entre una policía y un ladrón de bancos, que comparten cama, perdón, maletero de un coche. S. S. se dedica a complicar el asunto. Es la forma de admirarse o de creerse muy listo. Su juego consiste en introducir, venga o no a cuento, varios flash back. Es un sistema de ruptura, como mínimo sorprendente. Se trata, venga o no a cuento, de evitar una linealidad en el relato. Algo de humor, ciertas secuencias como la ya explicitada del maletero. ¿Qué cuál es la razón de que se produzca esa situación? Simplemente porque el coche era de la policía y el ladrón de bancos se acaba de fugar de la cárcel. Como ella en ese momento estaba allí (al lado de la cárcel) el compañero del fugado (es decir el que le ayuda a fugarse) decide tomar prestado el coche de la policía. ¿Qué por qué el coche de la policía estaba allí? Pues debido a que..., pero, bueno, esto es un interrogatorio o qué. Vayan a verla si quieren. Así a lo mejor se enteran. De eso y de otras cosas. A su elección. Si no la ven tampoco se pierden nada. Palabra.
Mr. Arkadin
Los vengadores de J. Chechick
En los años 60 la televisión británica produjo una serie que rompió con muchos de los esquemas imperantes hasta entones en este tipo de narrativa y que desgraciadamente después no tuvo demasiada continuidad (¿puede que Expediente X esté inspirada en ella?. Cuando nos enteramos que se estaba preparando su versión cinematográfica pensamos que era una buena oportunidad para que nuevas generaciones de espectadores pudieran conocerla, pero ni el guionista ni el director han sabido captar ni transmitir lo que hizo a aquel telefilm ser tan diferente del resto. La clave del mismo estribaba, además de las historias narradas en las que se rayaba el absurdo, en la ambigua relación que se establecía entre los dos agentes protagonistas y que rompía los estereotipos de lo "masculino" y lo "femenino": un típico "gentleman" británico que jamás se despeinaba cuando utilizaba su bombín y su paraguas para deshacerse de los "malos" y una mujer que rompía con todos los moldes al uso -independiente, inteligente, experta en artes marciales y vestida siempre que entraba en acción, con un ceñido y sensual traje de cuero-. Todo esto ha sido transformado en la película en una vulgar historia de "buenos y malos" con un guión sin pies ni cabeza, duelo final incluido que tiene que ver más con El imperio contraataca que con J. Steed y la Señora Peel - por cierto, Uma Thurman, que hace lo que puede con el papel que le ha tocado, es la única que se salva un poco del fiasco. No es el caso de Ralph Fiennes, ni tan siquiera de Sean Connery-. ADAPTACIONES TELEVISIVAS.
Ángel Esparcia.