EL DESENCANTO (películas de las que esperábamos mucho más de lo que nos ofrecen)
Golpe de estadio. Nacionalidad: España, Italia, Colombia, 1999.- Dirección. Sergio Cabrera.- Guión: Cabrera, Humberto Dorado, Maura Vespirini, sobre un guión de Claude Pimont y Ben Odell.- Intérpretes: Emma Suárez, Nicolás Montero, Raúl Sénder, César Mora
El director colombiano Sergio Cabrera, ha optado por el ropaje de la comedia para presentarnos la cruel realidad de su país. La temática social que observamos en otras de sus películas (en especial en La estrategia del caracol ) deja paso aquí al conflicto entre el ejercito y la guerrilla con la corrupción política de fondo. El recurso al humor, tan viejo como el cine mismo, es una vía de acceso muy útil para hacer digeribles momentos de crudeza que de otra manera resultarían demasiado distantes o inaccesibles. Es el caso del absurdo enfrentamiento que se nos cuenta en la película, pretendiendo que tras la risa aflore la reflexión sobre lo que se nos está contando.
Como propósito no esta mal. Pero, como siempre ocurre, el propósito sólo no es suficiente. Cuando se quiere vestir de comedia un hecho trágico, hay que estar, ante todo, bien dotado para la comedia, y el director colombiano no lo está. Aunque resulte evidente la pretensión de hacer reír (molestamente evidente), los apoyos de dicha pretensión son tan endebles que provocan el sonrojo. La agilidad necesaria para la comedia está suplida aquí por un relato farragoso y poco creíble, insistiendo hasta la exasperación en el poder aglutinador de la televisión-fútbol, algo que quedaría bien como anécdota, pero que como hilo conductor (único, además) llega a ser insoportable. Por otra parte el factor sorpresa está completamente ausente; todo es previsible y se utiliza como fuente de humor exclusivamente el mal genio del sargento del ejercito, individuo molestamente parecido a nuestro Paco Martínez Soria. Si a ello unimos el bochorno que provoca el amanerado andaluz que aparece por allí cargado de prostitutas (Raúl Sénder), creemos que está dicho casi todo. O casi; faltaría el toque de culebrón sudamericano disfrazado de relación amorosa por encima de las diferencias de bandos.
Lo dicho, cuando se pretende realizar una crítica social revestida de comedia, lo esencial es hacer buen cine. Si esto falla, el resto sobra.- Marcial Moreno
Instinto (Instinct). Nacionalidad: USA, 1999. Director: John Turtletaub. Guión: Gerald DiPego, basado en la novela de Daniel Quinn. Fotografía: Philippe Rousselot. Música: Danny Elfman. Intérpretes: Anthony Hopkins, Cuba Gooding jr., Donald Sutherland.
Estamos ante otro producto más de los denominados thrillers psicológicos. Este subgénero, excesivamente explotado en los últimos años, bebe siempre de otros films en mayor o menor medida, debido a la falta de ideas. Instinto , en concreto, tiene parte del metraje reconocible en Gorilas en la niebla y, por otro lado, el ambiente de la institución mental de máxima seguridad que aparece huele a Alguien voló sobre el nido del cuco , sin olvidar cualquier película carcelaria que se precie. El regreso de Sir Anthony Hopkins a las pantallas es una de las alegrías de la temporada. Con este film y la más que probable segunda parte de El silencio de los corderos , se desmienten los rumores de su posible retirada. En Instinto interpreta a un antropólogo y primatólogo que se introduce en la jungla de Ruanda para estudiar los gorilas. Allí, con el peluquín de Sean Connery en La roca , se verá inmerso en unos acontecimientos que le llevarán a prisión. Y es ahí donde Hopkins desarrolla un personaje muy cercano a Hannibal Lecter: un tipo de individuo al que el actor otorga credibilidad con sólo mover una ceja. El reparto se completa con Cuba Gooding jr., en el papel de un psiquiatra en busca de fama y éxito a costa del primatólogo loco. Su actuación se sitúa más en la línea de Jerry Maguire (que le reportó un Oscar), que en la más contenida Más allá de los sueños . Por último, el film cuenta con la presencia de Donald Sutherland, que interpreta al mentor del psiquiatra: un papel breve pero intenso, y ejecutado con la sobriedad que le caracteriza.
John Turtletaub, solvente director de Phenomenom y Mientras dormías , desaprovecha lo más interesante del guión. No explota lo suficiente la relación de los dos mentores (Sutherland y Hopkins) hacia el aprendiz (Gooding jr.), ni profundiza en la cuestión propuesta sobre la libertad: ¿quién es más libre, un individuo en la sociedad o un gorila en la manada?
Turtletaub deja de lado ambas posibilidades y se ceba en el thriller , dejando el film un tanto cojo. Aún así, se trata de un producto digno de ver, sobre todo por la presencia de algunos actores. Israel L. Pérez .
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