Asimilando a Spielberg
Un grupo de jóvenes residentes en un pequeño pueblo de Ohio presencian y graban con su Super 8 un extraño incidente, el descarrilamiento de un tren que transportaba anómalas mercancías del gobierno de los Estados Unidos.
Tras un argumento plano se refugia un filme repleto de emociones. El entrañable grupo de niños refleja lo difícil del paso a la madurez, los primeros amores y el conocimiento de la realidad más cruenta. Mientras que el guión de J. J. Abrams se muestra excesivamente blando y sin sobresaltos, provocando la calificación de infantiloide por parte de algunos, es esa transparencia la que la convierte en una película especial.
Para disfrutar de Super 8 hemos de subirnos al vehículo construido y conducido por el creador de Alias y dejarnos guiar por él, adoptando sus premisas entre las que se encuentra la simpleza y pureza de los personajes y la narración de una historia amena carente de dobleces.
Abrams absorbe los conocimientos de su maestro Spielberg y los reproduce 30 años después. La película posee claras influencias de la filmografía de Spielberg que, sin llegar a ser plagio, se dejan notar en demasía, siendo esta la principal lacra de J. J.: un director y escritor con tanta personalidad como él debería haber dado rienda suelta a su fértil imaginación, desligándose de Spielberg, de hecho los instantes más valiosos del filme son aquellos en los que se despega de su mecenas como por ejemplo la excelentemente rodada escena del descarrilamiento del tren, en la que podemos ver perfectamente los hechos acaecidos.
Eso sí, en su favor hemos de decir que se acerca a las mejores películas del creador, mientras que otros no poseen el talento suficiente para realizar esa ardua tarea. Lo que está claro es que el toque que parece haber perdido el creador de Tiburón en cuanto a realizar filmes con la calidad de sus primeras obras ha recaído sobre Abrams del que podemos esperar lo mejor en su nuevo proyecto como director, la secuela de la genial Star Trek que se estrenó en 2009 con una gran acogida.
La película es la expresión de la palabra inocencia elevada al cuadrado, además de la edad de los protagonistas, habitan en un pueblo alejado al que parece “el mal” no llegará nunca pero lo hace y ¡de qué manera! Lo sorpresivo del filme es que la maldad no surge de lo desconocido, sino que al igual que en ET: El extraterrestre proviene de los propios seres humanos. A pesar de esa falsa sensación de protección generada por edad y lejanía de las grandes urbes (localizadas siempre como focos de problemas), los secretos del gobierno salen a luz, así como la muerte directa de familiares y el paso a la vida adulta que es inevitable.

Como ya sucediera con Spielberg en Hook, aquí Abrams, mediante Joe Lamb, refleja la necesidad de crecer y dejar atrás la muerte de su madre avanzando hacia lo desconocido y recorriendo el inevitable camino hacia la edad adulta.
La elección del grupo protagonista es cardinal para el devenir de Super 8 y no podría haber sido mejor ya que a pesar de tratarse del primer filme para algunos de ellos —Joel Courtney— sus actuaciones son perfectas y la relación entre ellos rezuma realismo. Para que Super 8 pudiera desarrollarse adecuadamente era condición sine qua non que los jóvenes intérpretes funcionaran como grupo ya que se trata de la típica pandilla tan retratada en las películas de los 80, que son amigos desde la infancia y se logra sobremanera.
Dentro de todas las escenas, tienen una importancia especial aquellas entre Elle Fanning y Joel Courtney dado que ha de desarrollarse una relación especial mediante gestos entre ellos. Dicha relación se resuelve excelentemente, dejándose notar la mano de J.J., un director de actores que a su vez sabe cómo dirigir secuencias de acción.

Para sus seguidores habituales Abrams deja un par de guiños a modo de actores que ya participaron en otros de sus proyectos y algún famoso número que apareciera frecuentemente en uno de sus más apasionantes productos televisivos.
No estamos ante la película del verano como era de esperar, ni ante el mejor proyecto de J. J. Abrams, pero sí ante una película honesta tanto en su forma como en su fondo.
Escribe
| Título | Super 8 |
| Título original | Super 8 |
| Director | J. J. Abrams |
| País y año | Estados Unidos, 2011 |
| Duración | 114 minutos |
| Guión | J. J. Abrams |
| Fotografía | camara |
| Música | Michael Giacchino |
| Distribución | Paramount Pictures Spain |
| Intérpretes | Joel Courtney, Kyle Chandler, Amanda Michalka, Elle Fanning, Gabriel Basso |
| Fecha estreno | 19/08/2011 |
| Página web | http://www.super8-movie.com/intl/es/ |