No habrá paz para los malvados (3)

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No sin mi pistola

nohabrapaz00Sales del cine y continúa en tu retina uno de los últimos planos de No habrá paz para los malvados: una pistola sostenida con un único dedo, una pistola capaz de cambiar el rumbo de los acontecimientos en manos de un astuto policía, Santos Trinidad. El plano ya forma parte de la historia del cine español, pero el resto de aciertos y errores de la nueva película de Enrique Urbizu merecen ser analizados con más calma empezando por su atrayente título.

El título nos enuncia una máxima. Una máxima misteriosa y atractiva que cuando vemos el cartel nos augura una película de acción y suspense. Lo que no sabemos —si como yo no habéis visto el trailer—  es quien será el personaje que Urbizu elija para llevar acabo esa máxima. Pero lo descubrimos nada más comenzar, cuando un hombre borracho sale del bar buscando otro local abierto y se lía a tiros a la mínima de cambio. ¿Será él el malvado o serán los que ha matado lo suficientemente malos como para merecer tal castigo? A partir de ahí el espectador se ve involucrado en una trama de dos horas para descubrirlo, donde las piezas van encajando poco a poco.

Santos Trinidad (José Coronado), que así se llama el hombre borracho, es en realidad un policía, que aunque trabajó varios años en temas de narcotráfico, actualmente trabaja para el departamento de desaparecidos. La búsqueda de una joven y sus problemas con el alcohol le llevan hasta el bar Lady’s, donde la noche acaba con un tiroteo y un testigo al que buscar. En su persecución del testigo, Santos descubre que él y esa chica a la que busca, están relacionados con algo más que un tema de drogas.

Mucho se ha escrito sobre esta escena inicial en el Lady’s. Todos coincidimos en que Santos entra allí por casualidad. Pero sólo algunos mantienen que se empieza a liar la fiesta cuando reconoce al jefe del local como un antiguo traficante. Esta es una de las claves fundamentales que quizás se le escape a muchos espectadores en parte por el gran entramado de nombres que van surgiendo a lo largo de la trama y en parte porque a Urbizu siempre le ha gustado dejar aspectos en el aire a interpretación de cada uno. A pesar de ello nos muestra aquí su buen hacer como director y su dominio del género: cine negro.

La película tiene todos los rasgos de dicho género. Para que luego se diga que en España sólo se filman dramas y comedias. Aquí hay un ejemplo de que los españoles también somos capaces de contar historias policíacas y de suspense. Es cierto, como se le critica por ahí, que el alargar el tiempo para crear una atmósfera de suspense, juega en su contra llevando por momentos al tedio al espectador, pero en general Urbizu ha sabido conjugar bien todos los elementos del cine negro para crear una historia intrigante y de suma actualidad, retratando un Madrid de lo más oscuro y suburbial.

Quizás en lo que no ha estado tan acertado es en el absoluto protagonismo que le ha dado a su héroe, a Santos.

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Los no malvados

Santos (José Coronado) es un personaje protagonista típico del cine negro. Es un héroe venido a menos con la edad pero que mantiene su espíritu rebelde y su descontento con el mundo que le rodea. Por eso, cuando lo que sucede en el bar Lady’s y la búsqueda de una chica empiezan a tener personas en común, no duda en saltarse toda clase de normas laborales, horarios, asistencias, guardias… para hacer lo que le da la gana hasta alcanzar su objetivo: acabar con los malvados en unión con su pistola.

Está claro que esté es un filme hecho para el lucimiento de José Coronado. Nadie duda de que sea un buen actor, pero parece que demuestra mucho más su valía cuando trabaja junto a Urbizu, como ya nos demostró en La Caja 507. En este caso su protagonismo es absoluto. Hay muchos planos donde únicamente vemos a su personaje. Es por tanto merecedor de todos los halagos, pues ha sido capaz de mantener vivo cien por cien al personaje y llevar con bastante buen pulso la trama él solito.

Demasiada responsabilidad creo yo. Y es que, uno de los desaciertos —como anticipaba antes— de No hay paz para los malvados, es que no haya tramas secundarias; que llegado un momento, sólo se centre en las peripecias del inspector Santos. Es más, hay varios personajes secundarios —como son la juez (Helena Miquel), el notario (Juan José Artero) o el compañero de Santos (Rodolfo Sancho)— que se podrían haberse perfilado mejor; dotarlos de una vida, de unas tramas a parte del caso central, habría enriquecido el valor general de la obra.

Pero no conforme con esto, lo peor es que Urbizu no es que no demuestre intentos de dar vida a los secundarios, sino que sus intentos quedan postizos. De esta forma, queda ridícula, por ejemplo, la escena en que Santos conoce a la novia de su compañero, donde ni se le ve la cara. Si no tiene la menor importancia esta chica ¿qué pretende Urbizu con meterla en esa escena?, ¿no sería la misma película si el compañero apareciera solo en el bar? No creo que el saber que tenga novia aporte algo a ninguno de los dos personajes.

Por no hablar de la juez y su conversación también ridícula con su hijo delante del notario. Otro momento donde el espectador puede pensar: ¿qué pinta ahora meter drama en esta historia?

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Y hay varios ejemplos más, como el momento en que el hijo de un excompañero se le acerca en el bar, también inexplicable, puesto que el excompañero Jose Vázquez, no coincide en nombre con su excompañero que murió, como después se nos explica. Si hubieran coincidido, la escena del encuentro con el hijo estaría más justificada.

Para humanizar a los personajes, darles vida no basta con una escena con la novia o una conversación con los hijos, es un proceso que tiene que estar ahí desde el principio hasta el final del metraje; montado con la suficiente inteligencia para que no reste protagonismo a la acción principal pero con un peso suficiente para que llegue al espectador. Aquí la labor del director, donde Urbizu no ha estado acertado.

Pero no echemos todo la culpa al director porque la labor de los actores secundarios a excepción de la de Rodolfo Sancho no brilla como la de Coronado. Helena está sobre actuada como jueza y el personaje de Juan José Artero mezcla de antipático y contenido, no llega a conectar tampoco con el público.

En cuanto al ritmo —como ya he adelantado también— igual que en toda película de acción o thriller, es cambiante. Hay secuencias como la parte inicial o la final que tienen un ritmo acelerado de persecuciones y tiroteos y sin embargo el nudo central tiene un ritmo bastante pausado para meter al espectador en esa atmósfera oscura y de misterio que requieren este tipo de películas.

El resultado de la obra es digno de mención y a tener en cuenta. Una obra con sus posibles mejoras pero con muchos aciertos también; una obra de suma actualidad. Quizás el género sea de los más antiguos, pero los temas tratados nos acercan a un presente de lo más cercano. Madrid a principios del siglo XXI. Tráfico de drogas, terrorismo, venganza, descontento social,  corrupción, injusticias, prostitución, negocios tapadera, desapariciones y demás asuntos turbios de nuestra sociedad conforman estas dos horas de investigación policial.

Después de todo esto, puede decirse que la historia de esta pistola en manos de Santos, gustará sobre todo a los amantes del género y quizás no tanto al resto, como se observó en el Festival de San Sebastián. Aunque muchas de las apuestas apuntaban que la película de Enrique Urbizu se haría con algún galardón, al final se fue de vacío.

Todavía queda mucho para los Goya, pero que no haya sido una de las preseleccionadas a los Oscar la deja también aquí sin papeletas, a pesar del esfuerzo de todo el equipo por presentar una propuesta española diferente.

Escribe Eva Cortés 

 Título  No habrá paz para los malvados
 Título original
No habrá paz para los malvados

 No habrá paz para los malvados

 Director  Enrique Urbizu
 País y año  España, 2011
 Duración  118 minutos
 Guión  Enrique Urbizu y Michel Gaztambide
 Fotografía  Unax Mendía
 Música  Mario de Benito
 Distribución  Warner Bros. Pictures de España
 Intérpretes  José Coronado, Juanjo Artero, Julio Perillán, Karim El-Kerem, Rodolfo Sancho, Nasser Saleh
 Fecha estreno  23/09/2011
 Página web  www.nohabrapaz.com