Sinfonía crepuscular
Tras una consolidada carrera como actor, Dustin Hoffman se coloca detrás de las cámaras como antes lo hicieran, con desigual fortuna, algunos de sus compañeros de profesión: Clint Eastwood, George Clooney o Robert Redford, entre otros.
Para su opera prima, Quartet, el novel director ha decidido moverse en terreno seguro, tanto en cuanto al tema elegido como respecto al equipo técnico de que se ha rodeado.
Para empezar, el filme adapta una obra de teatro del conocido y prestigioso escritor sudafricano instalado en Londres, Ronald Harwood, cuyo texto teatral del mismo título venía cosechando éxitos desde su estreno en 1999. Este célebre autor, responsable de un variado conjunto de ensayos, novelas y guiones cinematográficos (El pianista), es quien, por supuesto, firma el guión de la película. Su conocimiento e interés por el universo teatral y escénico dejan su huella en este filme en el que se observan un sólido sentido dramático así como una estructura consistente, que sirve perfectamente al desarrollo argumental de la historia.
Ronald Harwood se inspiró a su vez en un documental de 1984 (In bacio di Tosca, la daga mortal de la ópera de Puccini) firmado por Daniel Schmid, sobre una residencia milanesa para albergar a músicos y cantantes sin recursos, llamada Casa di Riposo per Musicisti, patrocinada por Giuseppe Verdi.
Y alrededor de este músico genial nace y crece la historia que nos ocupa, la vida cotidiana de un grupo de estrellas retiradas de la música y de la ópera, que pasan los últimos años de su vida en una regia mansión rural (Beecham House) rodeada de jardines, en la verde y ondulada campiña inglesa.
La casa suena y resuena con música de cuerda y viento, y con las voces veteranas, que ensayan trágicas arias y números cómicos junto a solos y coros, o sea, hacen lo que siempre hicieron en su juventud y su vida pasadas: tocar y cantar.
El núcleo argumental de la historia se centra en el aniversario del nacimiento de Verdi, el diez de octubre, fecha en que los residentes estrenarán un recital benéfico, de cuyo éxito y consiguiente recaudación dependen la supervivencia y el futuro del centro residencial. El conflicto surge cuando se incorpora una nueva y antaño famosa huésped, la soprano Jean Horton, protagonizada por la popular y afamada Maggie Smith, actriz veterana y versátil, con un denso y amplio currículum tanto en el cine (Harry Potter, Una habitación con vistas) como en la televisión (Downton Abbey) y en el teatro (casi todo Shakespeare).

Pues si Dustin Hoffman no arriesga en un tema bastante visto y aceptado, como es el día a día de las andanzas e inquietudes de los mayores, tampoco lo hace en la elección de un equipo técnico y actoral de primera fila, con lo que las expectativas comerciales están aseguradas.
A ello también contribuye una trama sencilla en la que el elemento extraño, Jean Horton, remueve con su llegada aspiraciones presentes y heridas del pasado. La idea de volver a poner en marcha el cuarteto que en el pasado cosechara tantos éxitos, pone en evidencia viejos secretos, antiguas ansias y viejas rencillas.
Este comportamiento tan humano es la materia prima de la que se nutre un filme bastante convencional en la configuración de los personajes, que se ajustan a un canon ligero y superficial, más cerca del cliché que de un análisis profundo de sus personalidades y conflictos.
Así como Jean Horton representa el orgullo arrogante por el éxito pasado y el miedo por el fracaso presente, el resto de personajes ajustan su carácter a sus correspondientes tópicos: Tom Courtenay (Doctor Zhivago, 1965; Little Dorrit, TV) encarna a Reginal Paget, el dolido exmarido de Jean, afligido y airado por el fracaso de su relación; Billy Connolly (Indomable, 2012; House, TV) representa a Wilf Bond, el gracioso y descarado donjuán sin inhibiciones que con todos bromea, mimado por las simpáticas camareras y reprendido por la joven y comprensiva doctora Lucy (Sheridan Smith). El último miembro del cuarteto, correspondiente al personaje de Cissy Robson e interpretado por Pauline Collins (Albert Nobbs, 2011; Mont Pleasant, TV), reproduce sin sorpresas a la graciosa bonachona y despistada, unas veces por los fallos de memoria propios de la edad y otras porque así conviene al papel.

Sin embargo, la ausencia de profundidad en el desarrollo de la historia no es incompatible con el doble mensaje, sobradamente conocido, que se pretende comunicar: la importancia de mantenerse activos y seguir adelante en la madurez de la vida, y la consideración de la música y el arte como alimentos de la vida y de la energía espiritual del ser humano. Lo dice el propio Dustin Hoffman desde sus 75 años: ¡Es posible crecer!
Ese bajo perfil de los personajes se extiende al tono de la película, entre el drama y la comedia, sin excesos sentimentales ni molestas emociones. La tensión, contenida y anticlimática, mantiene el relato en una agradable coyuntura, entre la sonrisa y la risa suave, con algún levísimo y breve momento de aflicción muy, pero que muy tenue. Una película muy inglesa, tanto en lo que se refiere a la sobriedad sentimental como al equilibrio y elegancia formal.
Pues si el enfoque temático no distingue esta película de una mediocre medianía, el tratamiento formal es otra cosa.
La fotografía de John de Borman (Full Monty, Hamlet, The road), perfectamente adaptada a las exigencias de la historia, consigue esa atmósfera distinguida y ligeramente decadente, entre verdes apagados, ocres otoñales y claroscuros interiores, que caracteriza el cine costumbrista inglés y tanto gusta a los espectadores.
Lo mismo pasa con la música. La selección de Dario Marianelli envuelve en suave armonía el filme para que nada perturbe el ánimo. La película comienza con La Traviatta, y Verdi impregna las imágenes en una dulce danza emocional muy apropiada para pasar un buen rato y salir del cine con una sonrisa.
Escribe Gloria Benito

| Título | El cuarteto |
| Título original | Quartet |
| Director | Dustin Hoffman |
| País y año | Gran Bretaña, 2012 |
| Duración | 95 minutos |
| Guión | Ronald Harwood, basado en su obra |
| Fotografía | John de Borman |
| Música | Dario Marianelli |
| Distribución | Vértigo Films |
| Intérpretes | Maggie Smith (Jean Horton), Tom Courtenay (Reginald Paget), Billy Connolly (Wilf Bond), Pauline Collins (Cissy Robson), Michael Gambon (Cedric Livingston), Sheridan Smith (Dra. Lucy), Trevor Peacock (George), Michael Byrne (Frank White), Eline Powell (Angelique), Luke Newberry (Simon) |
| Fecha estreno | 25/01/2013 |
| Página web | http://www.elcuarteto.es/ |