La libertad, la autenticidad y la resiliencia de los jóvenes

La relación entre el cine y el mundo de la educación ha sido fructífera. Sus tratamientos han sido diversos, y en muchas ocasiones han servido para proyectar realidades encomiables y positivas sobre lo que aporta la educación a la sociedad. Pero también el cine se ha hecho eco de hechos denunciables como la represión institucional o los abusos sexuales.
En todo caso, es una temática compleja que se ha abordado desde muy diferentes perspectivas. Estas aproximaciones se han dado con más frecuencia en el cine europeo. De forma especial hay que mencionar a la cinematografía francesa con películas tan estimables como Hoy empieza todo (Bertrand Tavernier, 1999), La clase (Laurent Cantet, 2008) o Camino a la escuela (Pascal Plisson, 2014).
La manipulación ideológica y la censura
La manipulación ideológica es una dinámica que aparece pronto en la historia del cine, siendo un caso paradigmático en este terreno el cine soviético. Una forma de propaganda política para difundir la ideología oficial y manipular la percepción de la realidad. Estas películas se producían con el propósito de inculcar valores y creencias alineados con el régimen, presentando una visión sesgada y distorsionada de la historia, la política y la sociedad.
En esta línea, la censura ha sido un instrumento de control en algunos períodos represivos. Cuestión ésta más generalizada. Es el caso del código Hays para controlar los contenidos de las películas producidas en Hollywood. Creado por la asociación de productores cinematográficos de Estados Unidos (MPAA) en 1930, fue elaborado por uno de los líderes del Partido Republicano de la época, William H. Hays.
Este reglamento constituyó un sistema de censura, que prohibía la exhibición en Estados Unidos de la mayoría de las películas europeas o independientes que a menudo violaban el estilo de Hollywood o no representaban el modo de vida norteamericano. Se aplicó desde el año 1934 hasta que se abandonó en 1967. Las películas sonoras anteriores a 1934 producidas en Hollywood se vinculan al denominado periodo pre-code, ya que no se sometieron a esta censura.
Se prohibían o manipulaban películas que pudieran cuestionar la versión oficial o fomentar ideas contrarias al régimen o la moral establecida. En contextos represivos, los centros educativos también han sido utilizados para imponer una cultura homogénea y eliminar o suprimir la diversidad cultural.
Esto también se ha dado en el mundo educativo, y se ha reflejado en la elección de películas y contenidos formativos que promovían una sola visión de la historia, la lengua y la identidad cultural, relegando o excluyendo otras perspectivas y expresiones culturales. Se han prohibido o manipulado películas y contenidos considerados subversivos o que cuestionaban la ideología oficial. Esto ha sido una forma de controlar la información y limitar la capacidad de la sociedad para acceder a perspectivas críticas y alternativas.
El cine como adoctrinamiento
El cine también se ha utilizado como herramienta de adoctrinamiento, imponiendo películas y contenidos que promovían la ideología oficial y buscaban moldear las mentes de las nuevas generaciones. Esto se ha visto en dictaduras como la Alemania nazi, la Unión Soviética durante el estalinismo y en otros países donde se ha impuesto un control autoritario sobre la educación y la cultura. Aquí cabe citar a la dictadura franquista y su adoctrinamiento ejercido, en buena medida a través de la iglesia católica, durante décadas en España.
Sin embargo, también ha habido casos en los que el cine ha sido utilizado como una forma de resistencia y crítica en los centros educativos bajo regímenes represivos. A través de películas clandestinas o proyecciones ocultas, se han difundido mensajes contrarios a la ideología oficial y se ha buscado despertar el pensamiento crítico.
En la actualidad, es fundamental reflexionar sobre estos casos históricos para aprender de ellos y asegurarnos de que la educación y el cine promuevan la diversidad, el respeto a los derechos humanos y el pensamiento crítico en lugar de ser instrumentos de represión y manipulación ideológica.

Cine y represión institucional
Cabe señalar que el mundo de la educación en buena medida imita a las sociedades a las que está vinculado. De hecho, los centros educativos funcionan reproduciendo modelos de conducta, valores y aspectos que forman parte de la sociedad. Aprender normas de disciplina, comportamiento y discernir entre lo permitido y no permitido, forma parte del aprendizaje impartido en las escuelas.
La represión forma parte de los recursos que las sociedades utilizan para ejercer ese control. En ocasiones esa represión se torna en institucional. Cuando se producen extralimitaciones podemos decir que esa sociedad se pervierte.
El cine desde hace tiempo ha reflejado esta realidad. Un ejemplo explícito es La naranja mecánica, dirigida por Stanley Kubrick (A Clockwork Orange, 1971). Está basada en la novela homónima de Anthony Burgess, publicada en 1962. La película relata los crímenes de una banda de jóvenes británicos liderada por Alex.
Este, tras haber sido juzgado y condenado a prisión por sus acciones, acepta someterse a un tratamiento psiquiátrico llamado Ludovico a fin de reducir el tiempo de la condena, tratamiento que aún se encuentra en fase experimental. Las consecuencias de ese tratamiento son terribles para Alex. Realmente, las instituciones por las que pasa en ese proceso le destruyen como persona.
Al explorar cuestiones sociales y políticas intemporales, La naranja mecánica reflexiona sobre aspectos como la delincuencia juvenil, la psiquiatría, el libre albedrío y la corrupción moral de las autoridades. Con imágenes cargadas de gran violencia, la película sufrió prohibiciones y censuras en diferentes países. La represión como herramienta coercitiva y supuestamente regeneradora, ha estado siempre presente en la mayoría de sociedades.
La represión en los colegios es un tema que ha sido explorado en películas, desde hace tiempo. Estas películas suelen mostrar situaciones en las que los estudiantes se enfrentan a reglas estrictas, disciplina excesiva, represión de la creatividad y la individualidad, y la lucha por libertades. A menudo, estas películas exploran las consecuencias emocionales y psicológicas que la represión produce en los jóvenes y cómo pueden encontrar formas de resistir y liberarse.

A modo de ejemplo se mencionan a continuación algunas películas de diferentes épocas, elegidas a título personal, que abordan esta temática:
Cero en conducta (1933): Dirigida por Jean Vigo, es una ácida pero amable crítica de las instituciones francesas de enseñanza, y de las estructuras jerárquicas sociales a través de diversas escenas en la vida de un internado. La película fue prohibida por la censura.
If… (1968): Esta película británica dirigida por Lindsay Anderson es una sátira sobre las instituciones educativas. Presenta a un grupo de estudiantes que se rebelan contra la represión y la autoridad en su escuela privada, que aplica una disciplina rayana en el terror. En consecuencia, los alumnos llevarán a cabo acciones de una desmedida violencia, incluido el uso de armas de fuego.
El club de los poetas muertos (1989): Dirigida por Peter Weir, se centra en un grupo de estudiantes de una academia conservadora que son inspirados por su profesor de literatura para cuestionar las normas y vivir la vida con pasión. La relación entre profesores y alumnos se convierte en una búsqueda de intereses convergentes. Enseñar a los alumnos a pensar y ejercer la reflexión crítica es una meta que frecuentemente se menciona como inherente a la función docente.
Elephant (2003): Dirigida por Gus Van Sant, se inspira en la tragedia real de la masacre ocurrida en la escuela secundaria de Columbine, en Estados Unidos. Explora los eventos previos al tiroteo y muestra cómo los estudiantes se sienten reprimidos y aislados en un entorno escolar. Lamentablemente, los tiroteos en los centros educativos, producidos por estudiantes, sigue siendo una realidad en la actualidad.
La Ola (Die Welle, 2008): Esta película alemana, dirigida por Dennis Gansel, basada en un experimento social real, muestra cómo un profesor crea un movimiento autocrático en su clase para enseñar a los estudiantes que es la autocracia y la represión. La película explora cómo los jóvenes se ven arrastrados por la dinámica represiva y las malas consecuencias que esto tiene en su comportamiento y relaciones.
Profesor Lazhar (2011): Escrita y dirigida por Philippe Falardeau, la historia transcurre en Montreal, en el Canadá francoparlante, en una escuela de educación básica. En ella muere por suicidio una de las profesoras. Este hecho genera un trauma en los niños, como es lógico. Aquí, entra en escena un profesor, inmigrante argelino, que es contratado como maestro sustituto. Este docente trata de que los niños lleguen a expresar con claridad lo que sienten, a dejar fluir su verdad, hasta lograr una especie de liberación personal.
La caza (Jagten, 2012): La película danesa dirigida por Thomas Vinterberg cuenta la historia de un maestro de educación infantil acusado injustamente de abuso sexual. Muestra cómo la represión social y el pánico colectivo pueden destruir la vida de una persona inocente y afectar a toda una comunidad.
Whiplash (2014): Escrita y dirigida por el canadiense Damien Chazelle, se centra en un estudiante de música y su relación con un instructor tiránico. Explora la represión emocional y física que puede ocurrir en un entorno académico competitivo y el impacto que puede tener en el desarrollo artístico y personal del estudiante.
Las películas citadas destacan la importancia de abordar el tema de la represión en los colegios y las implicaciones negativas que puede tener en la vida de los estudiantes. A través del cine, se busca generar una conciencia crítica sobre estos problemas y fomentar la reflexión y el debate en torno a ellos.

Las instituciones educativas en el cine español
En el caso del cine español, nos encontramos con algunas películas (no muchas) que abordan de manera explícita la educación institucional. Citaremos aquí varios ejemplos.
En primer lugar, La lengua de las mariposas (1999): Dirigida por José Luis Cuerda, está ambientada en el comienzo de la Guerra Civil española. Narra la relación que se establece entre un niño que se incorpora a la escuela después de una larga convalecencia y su profesor, quien se convertirá en su guía y mejor amigo enseñándole su particular visión sobre las cuestiones fundamentales de la vida. El desarrollo de la guerra provocará un desenlace traumático para todos.
Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013) es un filme con características diferentes. El director David Trueba propone una entrañable historia que transcurre en el año 1966, y que se basa en un hecho real. Un profesor de Albacete, que utiliza las canciones de los Beatles para enseñar inglés a sus alumnos, se plantea un viaje ilusionante que le lleva a intentar conocer a su ídolo John Lennon, que se encuentra en Almería rodando una película. La ilusión por la enseñanza y la necesidad de buscar la libertad por encima de todo, son valores que se fomentan en este modesto filme.
Con mayor extensión vamos a tratar la película que Pedro Almodóvar, dentro de su variada filmografía ha dedicado a la temática de la educación.
En La mala educación (2004), Almodóvar recupera recuerdos personales sobre su niñez y juventud vividas en un entorno opresivo y católico. Los abusos, la búsqueda de la identidad y la traición son los temas principales en torno a los que giran los personajes de esta historia. La trama se abre en torno a un director de cine que, en los años ochenta, recuerda sus tiempos en un colegio religioso con un amigo, ahora travesti, y el director del centro.
Se trata de una película que hoy resulta actual ya que aborda el tema de los abusos sexuales dentro del clero hacia menores de edad. La homosexualidad principalmente, el travestismo y la transexualidad son temas importantes en el desarrollo de la historia.
Pedro Almodóvar declaró en su momento que La mala educación es una película sobre el amor prohibido, lo que es lo mismo que afirmar que es una película sobre lo desgraciada que puede ser la gente a causa del amor. Esa oscura fatalidad del corazón humano que hace que no podamos vivir sin hacernos daño los unos a los otros, especialmente a los que más nos importan.
Se trata de una película desoladora y oscura. Ninguno de sus personajes, salvo los infantiles, sale bien parado. Todos se rebelan contra lo insatisfactorio de su propia existencia y todos buscan algo que tiene que ver con el deseo.
La película de Almodóvar nos presenta una superposición de historias, la que nos habla del amor entre dos niños, y del daño irreparable que los abusos sexuales de un sacerdote causarán en uno de ellos. Y una segunda que versa sobre el poder destructivo del deseo, encarnado por un joven actor que no duda en suplantar a su hermano muerto para conseguir triunfar.
En síntesis, la represión infantil y juvenil en el marco de las instituciones educativas es una temática que ha sido explorada en el cine de forma recurrente y se ha abordado de diversas formas y perspectivas a lo largo de la historia cinematográfica. En películas como las citadas aquí, se busca reflejar los desafíos que enfrentan los jóvenes en entornos represivos y cuestionar la validez de dichas restricciones.
Con frecuencia, a través de estas historias, se muestra la importancia de los valores como la libertad, la autenticidad y la resiliencia de los jóvenes para superar la represión y encontrar su propio camino.
Escribe Juan de Pablos Pons
