Cuando Argentina ganó su tercer Mundial de fútbol

Hace prácticamente un año, el 18 de diciembre de 2022, Argentina ganó su tercera Copa del Mundo de fútbol. Me encontraba yo en el país y aunque vi los partidos por televisión, tras la victoria contra Francia y la posterior euforia colectiva, salí a las calles a presenciar la alegría desatada entre la gente, pues en Argentina el fútbol es casi como una religión.
Y si a Maradona lo han comparado con Dios, nada menos, a Messi lo califican de mesías, del que ha llegado a salvar, o como poco a alegrar la arrastrada vida que lleva una importante parte de la población. Con una economía depauperada por los desmanes kichneristas, el fútbol fue el año pasado una importante inyección de vitamina y razón para que durante algunas horas o días, el pueblo olvidara sus penurias.
Pues bien, justo el día 18 de este diciembre de 2023, fecha conmemorativa, me invitaron a ver este documental donde se repasa la hazaña del pasado año. Es un filme bien documentado, bien realizado por Gonzalo Arias y Martín Méndez, conducido por un guión escrito casi en verso por Méndez y declamado por un Ricardo Darín con una voz sensacional, tal vez un poquitín lento y arrastrando algunas palabras, pero emotivo al fin. Acompaña bien la música de Juan de D’Eramo y excelente la fotografía nítida y esplendente de Gustavo Pagano.
Los protagonistas son Lionel Scaloni y la súper estrella Lionel Messi (ambos Lionel: vaya coincidencia), que lideran a un grupo de aguerridos y técnicos jugadores, algunos muy jóvenes, que son quienes realmente hicieron posible el sueño de más de cuarenta millones argentinos que vibraron, sufrieron, lloraron por momentos, se agitaron hasta el paroxismo y saltaron de sus asientos al cielo cuando Gonzalo Ariel Montiel introdujo el balón en el último penal lanzado a la puerta del portero francés Hugo Lloris.
Hay que subrayar, más allá de los protagonistas, al menos dos nombres: la épica actuación del arquero argentino Dibu Martínez, sin cuyos reflejos y valientes salidas en pos del balón la cosa habría sido otra; y la brillantez y el aplomo del veterano lateral Ángel Di María, cuyas galopadas por el extremo izquierdo resultaron también definitivas; obvio que el artífice de la proeza en la cancha, amén del técnico Scaloni, fue el inconmensurable capitán Leo Messi, que se echó sobre los hombros a la selección y que «eligió creer», como reza el título.
En fin, pero fue el momento del gol de penal de Montiel, como decía, lo que marcó el punto de inflexión para cualquier habitante del país austral que vivió con atención y emoción los partidos de su selección contra Arabia Saudí (gran jarro de agua fría para el combinado albiceleste, pues perdió), México, Polonia, Australia, Países Bajos, Croacia y la Francia de Kylian Mbappé. Copa del Mundo y delirio.
Pues de esto va este documental, donde se narra el épico título obtenido por la Selección Argentina en el Mundial de Fútbol Qatar 2022, con testimonios de los protagonistas, contados desde la intimidad y en primera persona. Elijo creer es la producción oficial de la AFA, el Grupo Octubre del sindicalista Víctor Santa María (dueño de Página/12, IP Noticias y Canal 9, entre otros medios) distribuida en salas por Digicine y por HBO Max en streaming.
Estupendo el relato en off de Ricardo Darín, con material conseguido por el acceso irrestricto de la productora a la intimidad de los jugadores, antes, durante y después de la consagración en Qatar 2022.
Producida junto a GM, Tronito y Grupo Octubre, se condensan tres espacios que funcionan como ejes narrativos:
Por un lado, el espacio público en las múltiples tomas de Buenos Aires a la vuelta de los jugadores, una ciudad albiceleste plenamente volcada con el ómnibus que llevó a los jugadores.
De otra parte, el foro privado de las casas habitadas por familias, grupos de amigos o espectadores solitarios que juntan las manos y contienen la respiración hasta el último penalti.

Finalmente, el set de filmación montado especialmente para que los jugadores brinden su testimonio sobre las jugadas más memorables, los goles y las emociones que experimentaron en cada etapa de esos 29 días que duró el Mundial de Qatar 2022.
El relato está narrado en primera persona, una primera persona del plural que podría sintetizarse en la frase que Messilanzó ante los periodistas después de la derrota frente a Arabia Saudita: «Que la gente confíe, este grupo no los va a dejar tirados».
La predicción del capitán argentino se cumplió y es emocionante volver a vivir ese recorrido desde la butaca de una sala de cine, en la gran pantalla y con el alivio de conocer los resultados, o sea, sin sufrimiento.
Pablo González, productor periodístico, dijo que el equipo de realizadores tenía la idea de hacer algo similar a Héroes, la película del Mundial 86 realizada por la FIFA y no por la AFA, como en este caso. Esto es clave, porque en Elijo creer despunta una componente netamente argentina, explicitada por la narración visceral y rozando el verso a cargo del actor Ricardo Darín.
Los jugadores brindaron su testimonio y los extractos de las entrevistas se combinan con registros de cada jugada, de modo que aparece lo que ocurrió en el campo y la dimensión subjetiva, cómo lo vivieron los protagonistas. Hay en las entrevistas destellos de humordel portero Dibu y la emoción casi a punto de lágrima de Di María; también hay pasajes increíbles de un Messi en su mejor momento, relatos desgarradores, como De Paul cuando recuerda su lesión, y algunas joyas como el emotivo testimonio del utillero de la selección, Mario De Stefano, o la certera reflexión de Scaloni tras el partido de Arabia Saudí: «Tenemos que estar preparados para perder».

En el relato salen tres hitos: la derrota frente a Arabia y la recuperación ante México; la previa del partido con Países Bajos, incluyendo el pelotazo de Paredes al banco neerlandés; y los gestos tipo «Topo Gigio» de Messi para Van Gaal; sin olvidar la final frente a Francia, en cuyos 103 minutos se suceden jugadas magistrales de Messi, memorables paradas del Dibu, defensas claves de Otamendi, Lisandro Martínez o Cuti Romero, y apariciones decisivas de Di María como la crucial jugada que terminó en gol para la historia. Pero también la creatividad y la osadía de los más jóvenes que jugaban su primer Mundial como Julián Álvarez, Enzo Fernández, Nahuel Molina o Alexis MacAllister.
De manera que el tono documental del archivo periodístico se cruza con la emoción de la primera persona del plural: el nosotros. Hacia el final aparece eso que no podía faltar en un relato sobre esta epopeya deportiva: la gente, el pueblo que sufre y también celebra.
Este documento reconstruye la fiesta de un país, la masiva manifestación alrededor del Obelisco, la caravana de jugadores y la euforia que se vivió hace un año. De ello fui testigo y visionarlo ahora es como traer a la memoria tan intensos días de fútbol en este querido país al que le hacía falta moralmente esa copa.
Hoy ya son otras cosas las que puntúan, como el cambio de régimen, el nuevo presidente Javier Milei y las nubes flotando en un panorama que el recién investido presidente ha calificado de muy malo, pero que, como ha manifestado también, será la libertad la que despeje el futuro. Ojalá.
En cualquier caso, el visionado de este documento es siempre buena oportunidad para volver a conseguir una sinfonía de corazones al unísono y recordar el enorme logro que el deporte argentino consiguió en 2022, el año en que fueron campeones del mundo por tercera vez.
Escribe Enrique Fernández Lópiz | Fotos Digi Cine