Muchas novedades en papel y en la pantalla

A uno le pierde su pasión por los libros y cada año espera con ilusión las jugosas publicaciones del Festival. Una tradición que perdura y que merece el agradecimiento sincero a todo el equipo que hace posible que uno pase unos buenos ratos con su lectura.
Este año son dos los libros publicados por el Festival: La feria de las sombras: Fantasmagorías, fenómenos y circos en el cine de terror y Horror Girls: WomanInFan Europa. Además, en la carpa FNAC se llevarán a cabo las presentaciones de otras novedades de género, que citamos antes del apartado de reseñas.
Fantasmagorías, fenómenos y circos en el cine de terror
El cine fantástico ha sabido captar la esencia intrigante del circo y las ferias a través de dos géneros: el melodrama y el terror, que actúan como gemelos siameses, uno trágico y circunspecto y el otro histriónico y malcarado. Las películas tratadas en La feria de las sombras concentran todo lo necesario para describir un mundo en el que cada uno de los componentes de la comunidad nómada del circo es un atributo —solo uno— de un héroe múltiple, un gigante que duerme cuando viaja, se despereza de madrugada y cada semana cobra vida en un lugar diferente.
De este modo, el libro habla de payasos, ilusionistas, magos y otros seres inadaptados que encuentran en los carromatos de la feria un refugio frente al mundo. Mònica García Massagué, Pepe Aracil Sáez, Jorge Loser, Xavi Sánchez Pons y Lluis Rueda nos marcan un sugestivo recorrido por los filmes más emblemáticos que abordan la materia: un universo de impostación y barracones poblado de seres híbridos, freaks y lanzadores de cuchillos.
En la pista central, Ángel Sala y Jordi Sánchez-Navarro (coordinadores y también articulistas de la publicación) nos revelan los secretos de los espectáculos circenses y las ferias siniestras, así como de la evolución hacia ficciones más modernas: del Grand Guignol a Jurassic Park, y de sus influencias en el márquetin y la publicidad. Prólogo a cargo de Lluís Rueda.
WomanInFan Europa
En 1973 se estrenó la primera película de terror dirigida por una mujer en España. El filme era Vera, un cuento cruel, y su responsable, Josefina Molina. Más de cincuenta años después, solo una veintena de directoras se ha aproximado al género en nuestro país.
Qué factores políticos, sociales y culturales han influido para hacer del fantástico un terreno de abrumadora autoría masculina forma parte del análisis del nuevo volumen de WomanInFan, centrado en la producción europea. El título Horror Girls, WomanInFan Europa rinde homenaje al desaparecido historiador cinematográfico David J. Skal, quien se definía como un monster boy.
En este sentido, el volumen expone a las horror girls europeas pioneras y referentes, y se centra de manera especial en cuatro filmografías: las de España, Francia, Alemania e Italia. En este volumen participan Mònica García Massagué (quien también ejerce como coordinadora), Alexandra Heller-Nicholas, Ángel Sala, Olivia Cooper-Hadjian, Marcus Stiglegger y Manlio Gomarasca.
En cuanto al festín de novedades que se van a presentar en la carpa FNAC, os detallamos todos los libros que se van a ir desvelando en estos días:
Buñuel y los sueños del deseo (Editorial Reservoir Books) de Esteve Soler, Óscar Arce y Fermín Solís; Antes diosas indiferentes (Editorial Dolmen); Ante dioses indiferentes (Plan B); El alta lado (Spécula) de Iván Ledesma; Kafka, lo kafkiano y el cine fantástico (Editorial Hermenaute) de Jonathan Allen y Jesús Palacios; Solaris Textos de Cine nº 9. David Cronenberg en el límite. (Editorial Trama); Scream Queer 2. La venganza (Editorial Dos Bigotes) de Javier Parra; Dentro del hoyo (Editorial Liburuak) de Juan Dopico; Universos Catódicos de Culto (Editorial Applehead) de Marc Muñoz; Somnium (Voliana Ediciones) de Laura Téllez; Kubrick. Una odisea creativa (Kane Ediciones) de Christian Aguilera; Ofensa al frío (Editorial Planeta) de Toni Sánchez Bernal; Palma Grindhouse (Editorial Moll) de Joan Villafàfila y Pako Navarro; Mujeres de Star Trek. Donde ningún hombre ha legado nunca y Miércoles. Del humor de Charles Addams a la imaginación de Tim Burton (Editorial Diábolo) de Miguel Ángel Parra; Teen Wolf/American Beauty (Edita Pano Art Books) de Roberto Gallego y Sergi Atienza Sánchez; Jodorowsky. El cine como viaje y Cuerpo y surrealismo. De la poesía en el cine (editados por la Universidad de Lima) de Jose Carlos Cabrejo; Soy lo que me persigue (Editorial Dilatando Mentes) de Carlos Pitillas e Ismael Martínez; Luces, cámara… Enter Play. Vuelo 1. Orígenes (Applehead Ediciones) de Pako Mulero Arenillas; Nuevos mitos de Cthulu, 3 Volúmenes (Autoeditado) de Marc Barqué; El sello de la ira de Jordi Matamoros y El otro lado del espejo de Jep Graupera (Terra Ignota Ediciones); La inocencia de los mosquitos de Aniol Florensa; Lo que se amaga al final de la escalera (Editorial Eolas) de Gemma Solsona Asensio; La mejor historia de Zinco jamás contada (Editorial Diábolo). con la presencia de los tres autores, Enrique Doblas, Gustavo Higuero y Carlos Giménez; La materia de las sombras (Editorial Minotauro) de Antonio Runa; Más allá del cine de Sebastià D’Arbó (Editorial Applehead) de Diego Peñalver; Cazador de Graboides. Historia de la saga Temblores (Editorial Applehead) de Octavio López Sanjuan; Ultraman: la guía definitiva. Volumen 2 (Editorial Applehead) VVAA; Música en el cine (Editorial Redbook) de Conrado Xalabarder; Grandes temas del cine fantástico (Editorial Dolmen) de VVAA y Paul Naschy / Jacinto Molina. Scrapbook Records de Cine (Editorial The Force Books) de David García Sariñena.

Una vez repasadas las lecturas novedosas de esta 57ª edición del Festival vamos (por fin) a comentar lo que hemos podido ver hasta ahora en estos dos primeros días.
Hoy vamos a dedicar reseñas a estos títulos, acompañados de sus fechas de estreno en nuestro país si es que ya estuvieran confirmadas: El segundo acto, de Quentin Dupieux (3 de enero de 2025); Presence, de Steven Soderbergh (17 de enero de 2025); Infinte Summer, de Miguel llansó; Twilight of the Warriors, de Soi Cheang; La sustancia, de Coralie Fargeat (11 de octubre) y Exhuma, de Jang Jae-hyun.
El segundo acto
Quentin Dupieux nos ofrece una nueva incursión en su universo surrealista y desconcertante donde reina el absurdo. La película brilla por su capacidad para romper convenciones, particularmente en momentos en los que el ritmo se interrumpe deliberadamente y se rompe la cuarta pared, elecciones narrativas audaces que sólo refuerzan la inmersión del espectador en este extraño universo. Estas rupturas de ritmo y estructura proporcionan una dinámica lúdica y casi cómplice, creando una conexión directa con quienes aprecian el humor y el absurdo específicos de Dupieux.
Uno de los puntos más interesantes de la película reside en la notable actuación de Raphaël Quenard. Auténtico virtuoso de lo absurdo, sublima los diálogos escritos por el director, haciendo que cada intercambio de diálogos sea divertido y a la vez significativo. Su actuación precisa y matizada ayuda a dar sentido a la aparente incoherencia de las situaciones, aportando una profundidad inesperada a las escenas más extrañas. Quenard demuestra ser un pilar indispensable de la película, dominando perfectamente el arte de crear significado en el caos.
Léa Seydoux, por su parte, impresiona por su interpretación sutil e intensa. Acostumbrada a papeles más dramáticos, aquí sorprende abrazando plenamente el universo poco convencional de Dupieux, inyectando al mismo tiempo una dosis de emoción que contrasta hábilmente con el absurdo entorno. Su actuación añade una nueva dimensión a la película, reforzando su impacto emocional y artístico.
En definitiva, El segundo acto es una obra a la vez desconcertante y fascinante, donde el absurdo no es sólo un estilo, sino un auténtico método narrativo. Gracias a un reparto impecable y a elecciones atrevidas, Dupieux consigue transformar lo irracional en una experiencia cinematográfica cautivadora. Para los amantes del cine que aprecian las pausas en el ritmo y las reflexiones poco convencionales, esta película constituye un éxito rotundo.

Presence
Si uno lo piensa un poco es genial que vivamos en un universo donde Steven Soderbergh puede decir cosas como «quiero hacer una película filmada íntegramente en un iPhone» o «sólo quiero hacer una película con actores completamente no profesionales y sin guión» o «sólo quiero hacer una película filmada íntegramente desde la perspectiva de un fantasma en una casa» y la gente le dará dinero para hacerlo.
Presencia es otro fascinante experimento cinematográfico del prolífico director, todo contado desde la perspectiva de un fantasma a través de una serie de tomas extendidas. El suave y eficaz trabajo de cámara cultiva hábilmente el suspenso, dejando a los espectadores reflexionando sobre la verdadera intención de la fuerza invisible que fluye constantemente. Comprometerse con algunas actuaciones sólidas, pero no un esfuerzo sustancial.
Aun así, el deseo de Soderbergh de mantener su trabajo fresco y creativamente desafiante siempre será bienvenido. Su trabajo siempre es disfrutable cuando es experimental. Puede que no siempre funcione, pero sus conceptos son intrigantes.
Increíblemente bien filmada y coreografiada, ni siquiera puedo imaginar cuánto tiempo de preparación debe haber invertido para que el aparente rodaje de tres semanas creara de manera tan efectiva una película intensamente atractiva, bien interpretada y pensada. Elecciones estilísticas muy audaces que funcionan muy bien con giros y vueltas que te mantienen adivinando y a la vez interesado durante todo el desarrollo argumental.

Infinite Summer
Sería un tanto estúpido por mi parte el comenzar esta escueta reseña con un «Niños no toméis drogas, que son malas para vosotros», pero supongo que Miguel Llansó cambia el juego y ha decidido realizar una película donde las drogas y las realidades aumentadas se respaldan mutuamente. Hay un montón de ideas que funcionan bien por sí solas en esta película; el inconveniente es que no estoy seguro de si todas juntas llegan a buen puerto.
Una película tranquila de verano ambientada en Estonia sobre una chica que todavía no está segura de lo que quiere hacer con su vida, que intenta seguir el ritmo de sus amigos, a quienes no parece gustarles, antes de empezar a consumir una sustancia que produce lo que parecen ser nubes rosas sensibles que acarician sus piernas y expanden su conciencia.
El propósito de uno de los personajes que actúa como detective es bastante vago. Siento que se le utiliza más como un personaje cómico que como una figura importante dentro de la trama. La encantadora onda veraniega del comienzo lamentablemente está ausente durante el resto de la película. Me encantaba la energía de las chicas juntas; es una pena que no se haya explotado más. Estos elementos (subutilizados) no son necesariamente dañinos para el guion, pero llevan la película en una dirección más caótica, o mejor dicho menos cohesiva.
Es muy extraña, pero también tiene los pies en la tierra de una manera inusual. Su protagonista, Teele Kaljuvee-O’Brock, hace que todo siga su curso natural y evita que la película se vaya por completo a otras dimensiones. Encontramos chicas fiesteras, agentes de la Interpol vestidos de negro que tienen conversaciones bastante inusuales, tipos raros que se dedican a la droga y nubes sensibles, y Mia está ahí, tratando de entenderlo todo, jugando con una estudiada práctica que contrasta con su curiosidad por el mundo de los adultos. Curiosa de ver.

Twlight of the warriors: Walled in
Después de regalarnos dos thrillers de asesinos en serie muy diferentes con Limbo y Mad Fate (ambos se pudieron disfrutar en anteriores ediciones del Festival), Cheang regresa para su primer gran espectáculo de acción desde SPL2.
Como ocurre con gran parte del cine de acción de gran presupuesto de Hong Kong filmado en lo que se lleva de siglo XXI (no es que uno sea un entendido en la materia, pero cada año el festival se esmera en traernos las producciones más destacadas dentro de este género), desea sugerir la emoción de los años ochenta sumándole los valores de producción más ingeniosos de los 2000, y en el caso que nos ocupa se acerca más que la mayoría.
Se entrega a una nostalgia que es un triunfo seguro, aunque sufre un poco por tratarse una película hecha con expectativas de secuela. El director realiza un gran trabajo al explorar su entorno, sugiriendo un mundo denso y organizándolo visualmente en torno a sus personajes. Pero por si destaca algo esta frenética propuesta es por estar trufada de gran acción por todas partes, y además cuenta con la presencia del gran Sammo Hung, que sigue siendo una de las grandes presencias en pantalla.
También es bello el contexto en el que se desarrolla la historia, una especie de gueto ruinoso de perdedores en Hong Kong, desgobernado y superpoblado, que tiene su origen en la historia real de la ciudad (la ambientación está en los años 90). Si sigues el juego la diversión está asegurada porque ríes, aplaudes, gritas, en definitiva, encuentras el cine en estado puro de entretenimiento a través de un espectáculo alucinante.
El montaje, la fotografía, los decorados y los efectos especiales son decisivos, con el uso de lo digital en su máxima expresión. El proyecto se desarrolló a partir del año 2000 y se suponía que sería una codirección entre John Woo y Johnnie To, luego pasó por varias manos hasta llegar a las adecuadas para realizarse. Para darle vida a la loca coreografía y salir con vida, los artistas practicaron durante un año.
Lo cierto es que si uno lleva viniendo a Sitges desde hace tantos años es para poder seguir viendo este tipo de majaderías filmadas. Poco más de dos horas que se pasan volando…

The Substance
La periodista Naomi Wolf expone su libro El mito de la belleza: cómo se utilizan las imágenes de belleza contra las mujeres. Su estudio resalta cómo, durante décadas, el fomento del culto a la belleza y la juventud opera estructuralmente a través de mecanismos de poder industrial y social para construir una imagen de belleza inalcanzable que las mujeres buscan obsesivamente.
Esta búsqueda alentará a las industrias farmacéutica, médica, pornográfica y cosmética, a alejar a las mujeres de la emancipación lograda a través de las luchas feministas y someterlas al consumo de productos vendidos como milagrosos, cirugías plásticas riesgosas, enfermedades como la bulimia y la anorexia, hambre de la delgadez, un ideal de perfección que favorecerá enormemente el mantenimiento de los privilegios patriarcales.
Cuanto más poderosa y exitosa es la mujer, mayor es su independencia financiera y más refinada es la tiranía. El mito de la belleza de Naomi Wolf gritará a través de la voz cinematográfica de la directora francesa Coralie Fargeat y los cuerpos de Demi Moore y Margaret Qualley en The Substance, película que ganó el premio a Mejor Guion en el Festival de Cannes 2024 y que debuta en cines el próximo 11 de octubre.
La directora clava su cámara en agujas que penetran en las venas, en cuerpos perforados que son cosidos, violados, expuestos, heridos, sufriendo. También trae repulsión hacia los cuerpos que envejecen: el cuerpo que envejece es el castigo de las protagonistas por no obedecer el equilibrio necesario para que el experimento funcione correctamente. Y quizás sea aquí donde la denuncia de la directora sufre un debilitamiento.
Si existe la idea del horror corporal como una exposición del mito de la belleza a través de lo absurdo y lo grotesco, utilizar la imagen del cuerpo envejecido como algo monstruoso puede resultar una contradicción o un «disparo en el pie». Además, la versión de esta mujer que más sufre y se muestra en agonía y sufrimiento es la de Demi Moore.

Exhuma
Exhuma es la película más taquillera de 2024 en Corea del Sur en el momento de esta reseña. Ni siquiera Dune 2 pudo destronarla…
Choi Min-Sik, el inolvidable protagonista de Oldboy, lidera el reparto de esta ambiciosa película de terror coreana sobre la exhumación de una tumba equivocada y sus espantosas consecuencias.
Lo que parece una versión sencilla de una película de exorcismo y posesión tiene, sin embargo, más secretos y su alcance es mucho mayor de lo que esperaba. Un guion inteligente, buenas actuaciones y algunos efectos fantásticos elevan esta historia de fantasmas a algo mucho más moderno y original.
Siniestra, ominosa y de ritmo lento, pero película de terror ocultista coreana que toma los tropos de espíritus vengativos, el contexto cultural e histórico y una maldita pandilla de inadaptados profesionales sacados directamente de algo como Scooby-Doo o Los Cazafantasmas y lo mezcla todo en una película de gran éxito que es inteligente como el infierno y rezuma un miedo palpable.
Si no estás familiarizado con los rituales y el espiritismo coreanos, te encontrarás con algunos sustos nuevos en lugar de los clichés habituales que se encuentran en películas estadounidenses similares. Da miedo y es grandiosa en su alcance, ya que se desarrolla tanto en Corea del Sur como en Los Ángeles. El mal al que se enfrentan nuestros héroes es cruel.
Disfruté más de la primera mitad que de la segunda. Se vuelve un poco exagerada, lo que probablemente agradará a la mayoría.
Escribe Francisco Nieto
