41 Cinema Jove, festival internacional de Valencia

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¿Comienza el cambio?

En 1985 nació un festival muy pequeño, al que se denominó Cinema Jove. Mario Viché y el que esto escribe tomaron la decisión de iniciar un festival de cortos realizados en los centros o grupos escolares no universitarios de la Comunidad Valenciana.

No hubo invitados, ni galas, solo estuvo presente el buen director de fotografía Domingo Solano, presentando suprimera (y única) película como director, Nosotros en particular (posteriormente dirigió algunas series: Por fin solos, 1995; En plena forma, 1997; y Ada madrina, 1999), quien falleció en 2017.

En esta primera edición, llevada a cabo mirando al festival de Gijón (Cerinterfilm), que acababa de cambiar su planteamiento inicial de festival de cine juvenil a un festival novedoso con la presencia de filmes de importancia desconocidos y de cierta adscripción indie, grupos numerosos de chicos ychicas de la Comunidad Valenciana vivieron, dialogaron y presentaron películas realizadas en sus centros.

El lugar del certamen primerizo fue el complejo de la Universidad Laboral de Cheste con su inmenso Paraninfo al frente, vela indiscutible, hoy casi en coma, por un error increíble, viniendo de quien vino (sobre esto, y más cuestiones relacionadas, con este tema y las múltiples sesiones de cineclub y diversas actividades relacionadas con el cine en Cheste aparecerá próximamente, un artículo en esta revista) y que hoy es considerado, todo su complejo, como el mejor ejemplo de arquitectura brutalistaexistente en España

Y Cinema Jove creció

Tras ese año de prueba, y antes de lanzarse al vacío, la segunda edición de Cinema Jove se llevó a cabo en Valencia, aunque fuese en Expo Hotel. Aquí, se añadió al planteamiento inicial, el que las películas presentadas, bien en super 8 o video, fueran realizadas por el alumnado de centros educativos de cualquier lugar de España, procediéndose también a una división, de las producciones presentadas, de acuerdo con el nivel educativo de los participantes. También, en esta segunda edición, los premios contaban con un montante de dinero.

En la tercera edición, Cinema Jove sigue manteniendo la misma estructura anterior, pero con una variante muy significativa: las diferentes sesiones tienen lugar en salas del edificio Rialto, sede de la Filmoteca Valenciana. En esta edición, por primera vez, se edita un pequeño catálogo y cuenta además con un cartel original, anunciador del certamen.

A partir de 1989, cuarta edición de Cinema Jove, los lugares de proyección se extienden a todo el edificio Rialto, así como al centro cultural Bancaixa, ya que el festival, además de realizaciones escolares, se abre a nuevas secciones dedicadas a producciones realizadas bien en forma individual o colectiva. En 1989 ganará el segundo premio el corto de Juanma Bajo Ulloa Akiro, obteniendo al año siguiente el primer premio con El reino de Víctor. En ese mismo año Santiago Segura obtuvo un accésit por Relatos de medianoche.

Está claro, desde este momento, que las experiencias escolares serán un aparte dentro de un certamen que va creciendo ante la importante sección dedicada a los cortometrajes realizados por jóvenes de cualquier país. Cinema Jove,, el primitivo certamen, se bifurca al contar con una serie de secciones que, por un lado abarcan producciones escolares y por otro películas realizadas por jóvenes realizadores en general, de aquí y de fuera.

De los cortometrajes se encarga Mario Viché, mientras que de las producciones escolares se sigue encargando Adolfo Bellido, autor de este artículo. Todo ello no es obstáculo para que otras secciones nuevas se decidan en una junta directiva de la que, lógicamente, formaremos parte los dos, y donde la Filmoteca Valenciana tiene mucho que aportar, sobre todo en lo referente a las películas realizadas por un importante director y que dará lugar a otra nueva sección: la lección que da a los jóvenes el realizador escogido.

Posteriormente, para las producciones escolares (proyección, comentario de las pelis presentadas por los alumnos de los centros seleccionados, conferencias, actividades) se cuenta con la ayuda de Ángel San Martín. La otra parte del certamen sigue engordando con la inclusión de largometrajes, además de los cortos.

Ganan premios por sus cortos realizadores nacionales posteriormente importantes como Javier Fesser, Juan Antonio Bayona, Alberto Rodríguez, Chus Gutiérrez, Marc Recha o Miguel Albadalejo; también extranjeros como Matteo Garrone o Christopher Dolan, en un certamen que comienza a atraer a gente del cine de aquí y de allá como Iciar Bollaín, Alex de la Iglesia, Isabel Coixet, Manuel de Oliveira, Ben Gazzara…o a directores homenajeados como Roger Corman, Budd Boetticher, José Giovanni, Basilio Martín Patino, Peter Bogdanovich… Incluso de algunos de ellos se presentaron libros editados por el festival.

En esos años, mientras el certamen escolar no varía de directores, el más llamativo si lo hace, de forma que hasta el momento ha contado con los siguientes directores: Mario Viché (1987-1996), José Luis Rado (1997-1999), Rafael Maluenda (2000-2016), Carlos Madrid (2017-2025) y…

VALENCIA// Presentación de las secciones oficiales de la 41 edición de Cinema Jove en el patio de CTAV (Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia). (FOTO DANIEL GARCIA-SALA).

Un nuevo Cinema Jove

…María Albiñana, con un gran currículo en diferentes campos de la cultura, es a partir de este año la nueva directora del festival. Y ha tratado —ya en la primera edición— de buscar nuevas soluciones para un certamen que empezaba a languidecer. El tiempo que ha tenido, desde que la nombrarán directora hasta el comienzo del certamen, ha sido escaso.

Aun así, se han visto maneras diferenciales respecto a otros años, bien dignas de ser incluidas y ampliadas en próximas ediciones, mientras que otras existentes desde los primeros años de Cinema Jove, deben estudiarse minuciosamente, como, por ejemplo, el mes (fatal) en que se lleva a cabo el Certamen.

Cuando se inició el Cinema Jove, la fecha se eligió estaba en función de la terminación del curso escolar con el fin de que el alumnado participante pudiera acudir. Hasta ahí positivo, pero no se contaba con otro hecho negativo, a tener en cuenta, el calor impresionante existente en estas fechas, y que, debido al cambio climático, puede aumentar.

Ahora que la actividad escolar, en cuanto realización de películas, ha sido (el menos en esta edición) sustituida por la de jóvenes realizadores sin adscripción a centros escolares, sería factible, tras un minucioso estudio, el cambio de fechas para la celebración de Cinema Jove. Eso sí, habrá que mantener, como en este año, las originales y amenas inauguración y clausura.

Precisamente en la clausura se destacó la gran afluencia de público al festival. En un número, demasiado redondo, se señaló la cifra de once mil asistentes. Aparentemente muchas personas, realmente no demasiadas si se tiene en cuenta los asistentes (muchos repetidos) a las distintas sesiones.  

No vamos a plantear ahora, si es bueno o malo suprimir la piedra fundacional del certamen, el apartado escolar, ya que en realidad esa parte iba sesteando cada vez más en busca de un nuevo enfoque que nunca llegó. Es hora de plantearse esa existencia. Creo que es esencial, ahora bien tiene que renovarse para convertirla en una sección amena, instructiva, interesante para chavales procedentes de distintas comunidades autónomas, sin olvidar la presencia de experiencias educativas realizadas en otros países. Y, eso sí, buscando una cierta interacción con otras secciones del festival, quizá la de cortometrajes sería la más adecuada. Y, también, proceder a intercambio de ideas con las producciones del país seleccionado.  

María Albiñana, insistimos, ha tenido muy poco tiempo para analizar a fondo el certamen que dirige, por lo que supresiones e inclusiones de las distintas secciones se han producido sin demasiada ecuanimidad, y más bien en función de gustos personales del equipo que ha trabajado con la directora, por lo que algunos cambios están sometidos más a prueba que a una implantación o supresión definitiva.

Ya se ha dicho que la inauguración y la clausura han sido originales y amenas, evitando el agotamiento que producen actos parejos, piénsese en el cierre del festival de San Sebastián, los Goya, los Oscar, donde se paraliza el acto con la presencia de los equipos, de varias películas premiadas, que se alargan y alargan en sus discursos, a los que añaden, por si fuera poco, dedicatorias a gogó.

Ahora bien, una inauguración no se debe nunca cerrar con la proyección de una película de las que van a concurso. Un tipo de elección que no se entiende demasiado. Igual ocurre con la clausura. Si hay un premio especial, enlazado con la inauguración o con la clausura, debe ser una película relacionada con ello, la que cierre el acto… y escoger bien los premios especiales dedicados a un director y a un intérprete con futuro.

Este año se ha patinado en ambos casos, más grave en cuanto al director ya que hay muchos más interesantes —y con una amplia filmografía— que Félix Sabroso. Un premio incómodo, ya que, si se concede por su labor como director en el cine español, deben ser proyectadas sus películas.

Igual ocurre con el premio «un futuro de cine», aunque, en este caso, las objeciones son menores en cuanto a la persona elegida, no en cuanto a la ausencia de proyecciones de títulos en los que ha intervenido.

Cinema Kids, una nueva sección en el festival dirigida a los más pequeños

Secciones y películas

Un festival de primera tiene muchas secciones, cada una de las cuales parece en sí misma un certamen diferentes; otros se inventan sesiones en las que se unen las proyecciones oficiales de cortos y largos, los homenajes a unos y otros realizadores, actores, guionistas y hasta si nos ponemos a tramoyistas o cualquier miembro del equipo técnico o artístico… sin olvidar, de rellenar, el pastel con secciones de nombres rimbombantes. Resultado: uno se pierde entre tanta oferta, a veces inútil, por lo cual a veces no se sabe a qué acudir

Este año en Cinema Jose se ha dado entrada a propuestas que no se tienen claro cuál es su sentido como ese Cinema Kids, o a algo que nunca entiendo demasiado bien, las series. ¿Cómo se pueden dedicar este tipo de sesiones, y no digamos ya festivales especializados? Imposible poner toda una serie o una temporada, inútil el proyectar únicamente un capítulo de tal serie. Una sección problemática que se ajusta si tienen lugar mesas redondas entre los autores o temáticas.

Hay que cuidar mucho los ciclos dedicados a la gente del cine, sean guionistas o directores. El de este año dedicado a Greta Gerwig era demasiado pequeño para una actriz, guionista, directora con poca filmografía. Gerwig sí es un claro —e indefinido, por el momento— futuro de cine. De proyectar se tendría que haber podido ver su obra completa, abarcando todas sus facetas. Veremos que da de sí la directora de Barbie, que ahora está realizando Las crónicas de Narnia: el sobrino del mago (¡como para no temblar!). Puestos a buscar alguien unido al movimiento cinematográfico de Greta, mejor hubiera sido un ciclo de su compañero o excompañero, Noah Baumbach, con más obra que Greta.

Por lo que se refiere a las secciones oficiales del certamen, hay que decir que en esta 41ª edición superaron por goleada los cortos a los largos. Los largos fueron pocos, tan solo 9, mientras los cortos se proyectaron en nueve sesiones, cada una de las cuales contaba con cinco o seis títulos de muy distintas nacionales.

Ladybird, título clave en la filmografía de Greta Gerwig

Los premios

De los nuevos largos proyectados en esta edición, no había duda en el ganador: Filipiñana, una coproducción de diversos países —incluido Sudafrica— cuyo director es Rafael Manuel, que en su debut de largometrajes ha construido un filme muy interesante, como ampliación (algo que hoy se lleva mucho) del corto que dirigió con el mismo título.

La película es probablemente la más política de todas las presentadas. El argumento, aparentemente muy simple, posee una gran carga social: cuenta un día de un exclusivo club de golf, de los trabajadores, jefes, visitantes. Escenas referenciales a distintos géneros procuran, en esa mezcla de clases sociales, personajes que abarcan distintas edades y empleos, una película lúcida, donde realidad y surrealismo se aúnan para conseguir un filme singularmente original. Magnífica fotografía y música que, en ciertos momentos, incluso subraya pequeñas escenas donde parece abrirse al musical. Todo es posible en este filme insólito que esperamos se estrene entre nosotros. Lo merece, sin duda.

Si el primer premio de largos es indiscutible, el de cortos, a pesar del real (o aparente) entusiasmo con el que fue despedido al final de la gala de clausura, posee más luces que sombras, hasta hacer que navegue todo él en la indecisión más absoluta.

Ningú borda, ese es el título, dirigido por la catalana Julia Coldwell (y licenciada nada menos por la afamada escuela de cine de Cataluña) parece centrarse en la importancia, o todo lo contrario, generada por la mentira.

Ya el comienzo, pero con poco sentido, se centra en ello, al negar la protagonista la falta de un traje que ha llevado a limpiar una mujer y que es negado por la dueña. Algo que (¿tiene sentido tal momento en el desarrollo fílmico?) poco importa para el relato, sino para dejar clara la falta de ese traje en una procesión del patrón del pueblo, cuya idea, probablemente, se apoyará en Berlanga, pero sin llegar al nivel del director valenciano. Como el final ¿milagroso?, donde el perro atropellado renace a la vida, aunque no se sabe si es una alucinación, una realidad o la protagonista atropelladora del perro, amado por su pequeño sobrino, se transforma en perro. Una excelente fotografía no oculta los muchos errores de un corto que juega a ser bonito, lo que no quiere decir que sea bueno.

Final

Cinema Jove se ha asomado tímidamente, como era de esperar por el escaso tiempo que María y su equipo han tenido desde que le fuera asignada la labor, pero unas luces se han abierto entre las sombras para creer que este certamen se puede sacar adelante, rejuvenecido.

Eso sí, también habrá que dejar a un lado propuestas tan extravagantes como el que la persona que más películas vea proponga la que más le haya llegado, para que, se supone, vuelva a proyectarse. Uno, no le ve la gracia a ello, porque no entiende el sentido de volver a proyectar una película ya vista. Y no digo la forma de hacerlo.

Y no digamos lo de elegir al reseñador por el que entra el primero, segundo o lo que sea en una sección, o se pida a alguien que diga un número y contar a los espectadores para ver a quien le toca… Propuestas de este tipo parecen juegos infantiles más dados a la risa que a otra cosa.

Sea como sea, confiamos en la nueva orientación a la que parece quiere abrirse este certamen, que tanto me llega, porque, en él dos personas soñamos en un gran festival, nacido desde la nada. A esas dos personas mucho nos dolería que Cinema Jove se despidiera para siempre. Queremos lo contrario que se renueve, busque nuevos caminos y se engrandezca.

¿A qué sí, Mario?

Escribe Adolfo Bellido López

Filipiñana, de Rafael Manuel, mejor película de Cinema Jove

TODOS LOS PREMIOS DE LA 41 EDICIÓN DE CINEMA JOVE

Largometrajes

Luna de València al mejor largometraje: 
Filipiñana, de Rafael Manuel

Mención del jurado a la mejor dirección: 
Shahrbanoo Sadat, por No Good Men

Mención del jurado a la mejor interpretación:
Denisa Vraja, Vlad Furtuna, Mara Diaconu Ducica, Sofia Vasiliu y Dominique Toma por On Our Own

Mención del jurado a la mejor fotografía:
Tang Ka Hey por Heard That They Are Not Going to See Each Other Anymore 

Mención del jurado al mejor diseño de sonido y música:
Ryan Billia y Jon Natchez por Åejtune

Cortometrajes

Mejor cortometraje: 
Ningú borda, de Júlia Coldwell (España)

Mención especial: 
Night of Passage, de Reza Rasouli (Austria)

Mención especial a la mejor interpretación:
Apolline Andreys por Lady Attila (Francia)

Sección Oficial Series

Mejor serie: 
Hundanra — Lisa Linnertorp (Suecia)

Mejor dirección: 
Dear Killer Nannies— Pablo Fendrik y Felipe Cano Ibáñez (Estados Unidos)

Concepto más original: 
Respire fort— Arthur Fanget (Francia)

Encuentro Audiovisual de Jóvenes

Primer premio (categoría Amateur): 
Wounded Light — Abril Catalina Beascoechea

Mención especial a mejor dirección: 
Wounded Light— Abril Catalina Beascoechea

Mención especial a mejor guion:
Irene Roig —Canta, xiqueta, canta

Mención especial a mejor dirección artística:
María Lucía Suárez Berbery y Erick Rafael Montes Molina — El niño de las orejas rojas

Mención especial a mejor fotografía:
Andrea Anghinetti — Catarsis

Mención especial a mejor interpretación:
Álex López y Julia Balserini — El Lambo de San Blas

Accésit y Premio Especial La aventura del saber: 
El Lambo de San Blas — David Sendín

Premio Jurat Jove: 
A la vejez, viruelas — Pol Aguilera

Seleccionados para la Residencia de Jóvenes Realizadores:
Abril Catalina Beascoechea, David Sendín, Irene Roig y André Brugnara

Priscilla Delgado ha sido la actriz homenajeada con el premio Un futuro de cine

Cinema Kids

De 3 a 6 años:
Il était un fois à Dragonville — Marika Herz (Francia/Suiza, cortometraje)

De 6 a 9 años: 
La légende du colibrí— Morgan Devos (Francia, cortometraje)

Curt Creixent

Mejor proyecto de cortometraje: 
Ocle— Manuel Omonte. Producción: Andreu Corberà y Begoña Palomares

Mejor cortometraje en postproducción: 
La noche tendrá tus ojos— Amanda Cots y Ángel Suárez. Producción: Cots y Carolina Gómez

Otros premios

Premio del Jurat Jove al mejor largometraje: 
Filipiñana — Rafael Manuel

Premio del Jurat Jove al mejor cortometraje: 
Sand i tissen — Ingrid Runde Saxegaard (Noruega)

Premio del Jurat Jove a la mejor serie: 
Das Manko — Arne Feldhusen (Alemania)

Premio del público al mejor largometraje: 
No Good Men — Shahrbanoo Sadat

Premio del público al mejor cortometraje: 
Esto está frío— Iván Fernández de Córdoba (España)

Premio del público a la mejor serie: 
Das Manko — Arne Feldhusen

Mejor cartel:
María Cristina Pérez — Una vez en un cuerpo(Colombia, cortometraje)

Premio Proyecto Corto Movistar Plus+: 
Pam— Dani Feixas (España)

Premio Feroz al mejor cortometraje:Un buen salvaje— Joan Vives i Lozano (España)

Premio Un futuro de cine:
Priscilla Delgado

Premio Luna de València:
Félix Sabroso

Félix Sabroso, un futuro de cine… premio Luna de Valencia