Un viaje que traerá cola

Vemos que los gustos difieren no solo en nuestros propios círculos. Esto también se evidencia con frecuencia cuando grandes éxitos de cine extranjeros se estrenan aquí y fracasan.
Incluso con las importaciones francesas, esto se nota; no todo el éxito de taquilla en el país galo se traduce en reconocimiento seguro por nuestros lares. Las películas de la compañía La Bande à Fifi lo demuestran, ya que nunca recibieron la misma respuesta en España que en Francia.
Mientras que estas comedias alocadas atraen regularmente a millones de espectadores en su país de origen, a menudo ni siquiera llegan a los cines aquí, y si lo hacen es de tapadillo. Alibi.com 2, uno de los mayores éxitos de 2023 con más de 4 millones de espectadores, solo se estrenó en muy pocas salas. Perro y gata se proyectó en cines en 2025, pero apenas recibió publicidad.
Sin embargo, las expectativas para Marsupilami (nombre compuesto de marsupial+ ami, amigo en francés) parecen ser más altas; llega en plena canícula y con tal de pasar un rato en el refrigerio de un cine estamos dispuestos a lo que sea…
Las cosas no le van del todo bien a David Ticoule (Philippe Lacheau). No solo discute a todas horas y en todos los lugares con su ex, Tess (Élodie Fontan), sino que también tiene problemas severos en la crianza de su hijo, Léo (Corentin Guillot). Y, como uno de los cuidadores del zoológico, también está estresado por los constantes obstáculos en su labor diaria.
Tras un incidente desafortunado, su jefe, Jeffrey Malone (Jean Reno), amenaza con despedirlo. Como alternativa, debe recuperar un paquete con un misterioso contenido secreto procedente de Sudamérica y contrabandearlo a Francia. David acepta la oferta sin dudarlo, sobre todo porque puede hacer pasar el viaje por unas vacaciones ante su desprevenida familia.
También formarán parte de la improvisada expedición el jardinero del zoológico, Stéphane Buisson (Julien Arruti), y el excantante pop en decadencia, Ricky Salsa (Tarek Boudali). Pero la tarea impuesta no va a resultar tan sencilla como parece en primera instancia, ya que otros también van tras el ansiado botín, que no es otro que un ejemplar de la rara especie Marsupilami…
La película se nos presenta con la vitola de más de seis millones de espectadores (franceses o no) que han pasado religiosamente por taquilla, lo que la ha convertido con derecho propio en la comedia más exitosa del año en Francia, incluso por delante de los grandes estrenos de Hollywood. Eso es sin duda digno de mención.
En segundo lugar, y como sugiere el título, la película está basada en el entrañable personaje de cómic de André Franquin (Gaston), que ha entretenido a adultos y niños por igual desde 1952. Marsupilami también ha aparecido en formato animado varias veces desde entonces, incluyendo varias series de televisión y la película de acción real de 2012, En busca de Marsupilami.
La nueva película no es una secuela directa, por lo que no se requieren conocimientos previos. Sin embargo, existe una bonita conexión: Jamel Debbouze aparece en ambas películas como el guía Pablito Camaron.

Curiosamente, el director, coguionista y protagonista Philippe Lacheau toma su propio camino. O, mejor dicho, varios caminos. Marsupilami es la primera película del francés dirigida a un público infantil. En principio, esto es bastante comprensible para él, ya que sus comedias suelen tener un toque algo juvenil. Las películas de este género nunca se han caracterizado por su sofisticación.
Sin embargo, en esta ocasión, oscila bruscamente entre chistes para niños y para adultos, y hay referencias que no todos entenderán. El equilibrio no siempre es el adecuado. Además, no todos los chascarrillos acaban de funcionar en esta avalancha de humor; y pensamos que uno o dos, por inapropiados o directamente malos, podrían haberse omitido.
En general, la adaptación cómica vuelve a ser muy divertida. Es genial que este entrañable y caótico grupo actúe más en equipo, algo que faltaba en las últimas películas de La Bande à Fifi. Se nota que están bien preparados y que llevan muchos años actuando juntos. A veces, la diversión que tuvieron durante el rodaje es sin duda mayor que la que uno siente al ver la película.
Pero con Marsupilami, es imposible no dejarse llevar por la energía que desprende este disparatado viaje escolar. Queda por ver si esto finalmente le traerá el tan esperado éxito a este grupo de amigos franceses. En cualquier caso, podemos alegrarnos de que haya aterrizado en nuestras salas.
Escribe Francisco Nieto | Fotos One Media Spain