Realidad social y humanidad
Escribe Eva Cortés
Como viene siendo habitual, Alcine además de ser el lanzamiento para muchos directores, lleva ya unos años con una tiempo para el recuerdo. La sección En principio fue el corto presenta obras de quienes después han avanzado en su carrera rodando largos por diversos motivos: o bien porque la historia así lo pedía, o porque los propios espectadores lo pedían. Muchos directores le deben mucho a los cortos, y mirar atrás para seguir avanzando no está mal de vez en cuando. La sección se dividió en tres sesiones.
Los tres días ha asistido bastante gente, sobre todo teniendo en cuenta la hora en que se proyectaban y siendo entre semana: ver los inicios de grandes directores, es siempre algo curioso. Un total de quince documentales divididos en tandas de cinco, son lo que se han podido ver en esta completa muestra, excluido el de Fever por problemas técnicos.
Por desgracia, en nuestro país el corto no tiene el suficiente reconocimiento. A pesar de que el mercado goza de mucha creatividad y grandes trabajos, muchas veces no son conocidos por la gran masa, culpa bastante de la poca cabida que se les da en las salas de cine. No es de extrañar que trabajos realmente buenos queden únicamente para su visionado en festivales. Por eso es de agradecer una segunda oportunidad para verlos, y la gente lo ha hecho estos días.
Los temas tratados por estos cortos son en su mayoría de realidad social, con mensajes de superación, solidaridad y humanidad. La búsqueda de la felicidad se mezcla con las ganas de vivir en estos cortos de variadas nacionalidades. Trabajos alemanes, franceses, españoles y hasta mexicanos tienen cabida en esta nostálgica sección que sin ser competitiva añade una nota de agradecimiento al festival.
1. El secdleto de la tompleta
Recientemente acaba de estrenar Camino, una película donde la religión se mezcla con las fantasías del más allá; nos ha hecho reír con películas como Cándida o Mortadelo y Filemón, y trabajó hace tiempo como realizador y guionista del programa Gomaespuma.
Con estas señas hablar de Javier Fesser es hablar de magia y humor. Esto es lo que hay en su corto del 1995. Planos aberrados y una historia simplona y surrealista llena de humor. Personajes variopintos que con sus estridencias son capaces de sacarle a cualquiera una sonrisa. Un guiño a Gomaespuma con un muñeco de guiñol entre los personajes, dieciocho minutos para evadirse de los problemas y un anticipo de lo que tres años después fue El milagro de P. Tinto.
2. La muñeca del espacio
Carmen Sánchez, de ochenta y cuatro años, es la protagonista del corto de David Moncasi. Corto que después fue un largo del mismo nombre. Fue trapecista pero un error médico la dejó ciega de muy joven. David nos cuenta cómo Carmen es todo un ejemplo de positividad, superación y alegría. Vive sola, pero no deja de hacer nada de lo que le apetece: bailar, ponerse guapa, gimnasia e incluso bañarse en la playa hasta en invierno. Su familia está lejos, pero no se siente sola porque dice que se tiene a ella misma.
Una bonita y entrañable historia sin lindezas formales en forma de documental que deja con una sonrisa a cualquiera.
3. Mágica aventura
Es un corto de ficción. Una historieta en forma de parábola con recuerdos a Peter Pan y Paladín. Tito y Tita en la noche de Reyes sueñan que tras la visita del mago del viento, viajan al país de nunca jugar. Un lugar perdido en la India, donde un príncipe quema los juguetes de los niños esa noche, en vez de repartirlos.
Con más miga de lo que parece, el corto es toda una crítica a la pobreza y la ambición, al problema del reparto de riquezas en muchos países, donde algunos viven llenos de lujos y los niños no tienen ni un juguete.
Estéticamente los dibujos nos recuerdan a la familia Telerín, muy propios de Cruz Delgado. Años más tarde, el corto se transformó en un largo donde los niños vivían diversas aventuras.
4. Asesino
Desentonando un poco del resto, por su temática y género de thriller, la primera sesión acabó con la proyección de este corto.
Dos hermanos de familia de asesinos a sueldo siguiendo la tradición familiar entran en casa del señor Vidal para asesinarlo. Max, el más joven de los dos, se entera esa misma noche de la verdad de su familia y se ve obligado por el hermano a no defraudar a su padre muerto siguiendo su camino. Oscura y tenebrosa, la casa es de un señor burgués al que su propio hijo ha encargado matar, no sabemos el motivo.
Una historia de crítica de las miserias de las personas, venida desde Francia en 1992. El director de grandes películas, como Ríos de color púrpura, también tuvo sus inicios en el corto… y también aprovechó la polémica despertada para grabar en 1997 la continuación de la historia: Asesinos.
5. Carboneros de Navarra
El cortometraje de Montxo Armedáriz fue el encargado de abrir la sesión del miércoles. Navarrico de pro, en 1981 nos sorprendió con este trabajo que luego se convirtió como el resto en un largometraje: Tasio. Trata el oficio de los carboneros, con testimonios de los pocos que quedan en Navarra.
También en formato de documental, aprovecha ese marco costumbrista para profundizar en sus vidas y retratar la sociedad de uno de los pueblos navarros, reflejo de muchos del resto de España.
6. Terra
De nuevo la nota discordante a la tendencia general. Utilizando un montaje, con unos extraterrestres pulidos en madera, EE.UU tiene también su participación en esta sección con este original pero extraño corto.
Mala, una extraterrestre, encuentra un catalejo y su padre, en un alarde de poder, quiere quitárselo. Se va de casa y sin más explicación el corto acaba. Dura siete minutos, en los que no me dio tiempo a captar el mensaje, pero sí la originalidad de la estética.
7. Laissé inachevé à Tokyo (Dejado sin acabar en Tokyo)
La cinta en blanco y negro recibió en 1983 el premio Antenne 2. Trata la vida de una chica que vuelve a Tokyo para acabar lo que comenzó en su día.
El ritmo lento en exceso y lo enigmático del filme resta para mí valor a esta obra de Olivier Assayas, uno de los grandes cineastas franceses, siempre dispuesto a experimentar.
8. Física II
Jorge vive con su padre en la portería. Está estudiando segundo de Bachiller pero le ha quedado Física para septiembre. Su padre esta encantado con que acabe para poder jubilarse, sin embargo él no tiene nada claro que quiera seguir el oficio y terminar ahí sus estudios.
Dilemas morales de toda la vida, el querer contra el poder, la valentía contra la comprensión. Un gran corto que inspiró a Daniel para su primer largo Azuloscurocasinegro, que aún cambiando de personajes no perdió la esencia. La esencia de cumplir nuestros deseos en esta vida, de luchar por lo que nos gusta sin quedarnos a medio camino.
Con una estructura divertida y unos simpáticos actores, se agradeció el recuerdo de este corto ganador de del tercer premio en 2004.
9. Jojo la frite (Jojo la patata frita)
Dos amigos locos se dedican a hacer gamberradas por la ciudad. Una de ellas, irse sin pagar de un bar. Otra, robarle el bolso a una señora. Pero a veces las cosas no salen como uno quiere.
Gracioso, este corto francés recibió también muchos premios en 1996. No cuenta nada espectacular y se contextualiza en los suburbios, pero su mensaje y moraleja están bien captados en los quince minutos que dura. Cinco años después se convirtió en una comedia de hora y media de duración del mismo título.
10. L’ami y’a bon (El amigo Abi)
El jueves empezó la sesión con el corto francés de Rachid Bouchareb que cuenta un suceso de la Segunda Guerra Mundial. En dibujos animados, como creados a carboncillo, se denuncia lo ocurrido con los soldados de Senegal.
Abi fue uno de los senegaleses que ayudó a Francia en la guerra. Fue prisionero hasta que la guerra acabó. Después fue liberado. Cuando regresó a casa, al reclamar su sueldo, él y sus compañeros fueron fusilados.
Un trágico episodio contado con una estética original en blanco y negro. A pesar de ser dibujos animados, la historia engancha porque esta llena de sentimiento. Después rodó el largo Little Senegal.
11. En medio de ninguna parte
Javier Rebollo comenzó su carrera cinematográfica allá por el año 1997 con el rodaje de este corto. Entre los premios que obtuvo está el Goya al mejor cortometraje. Esto dio que pensar a Javier, que terminó alargándolo rodando la película Lo que sé de Lola.
El corto cuenta un retazo de la vida de Lola. Es camarera en un bar de la carretera de Toledo. Su madre acaba de morir y su novio está en la cárcel. El bar es toda su vida. La vuelta de su novio la llena de ganas de vivir, proyectos y esperanzas, pero él no tiene nada claro que su vida esté allí.
Acompañada de grandes éxitos musicales, la historia transcurre pausada, con silencios que hablan por sí solos. Vemos a una contenida Lola Dueñas que se come la cámara y da más fuerza si cabe a esta enternecedora historia. Al acabar, el espectador se siente compasivo con ella y se niega a quedarse sin saber qué pasara después. Esto lo notó Javier Rebollo y nos contentó con la ampliación del cortometraje.
12. La nao de China
Otra historia entrañable. Un ciego acude a un burdel. Al principio, le tomamos por un obseso. Busca una chica joven y guapa. Luego, le tomamos por un loco porque cuando se queda con ella a solas se dedica a untarla de pintura roja. Al final, le tomamos cariño. Está ciego y sólo distingue el rojo, su deseo es ver por última vez a una mujer bella.
Una historia entrañable que pese a la sencillez de su argumento consigue mantener al espectador con la intriga, a la expectativa de ver qué va a pasar. La mente perversa del ser humano hace que por defecto nos imaginemos lo peor; es toda una lección de humanidad la que nos da Patricia Arriaga con este filme. En 2005 se convirtió en un largo con el mismo título, con la participación del español Sergi Mateu.
13. Berlin is in Germany
Como su nombre anuncia, este es un corto alemán, rodado en 1998 por Hannes Stör. De menos fuerza que el resto, es un filme de pocas palabras. Tan sólo al principio. Después asistimos a la triste situación de un hombre que al salir de la cárcel descubre cómo se le ha escapado su vida de las manos. Su niño ha crecido sin conocerle y su mujer está con otro. Esperar sin límites es complicado.
Es este un retrato de la situación de muchos excarcelados. Se les dice que retomen su vida, que trabajen y vayan con su familia, sin darse cuenta que el tiempo ha podido pasar diferente para los que esperan fuera. Tres cuartos de hora más son los que se añadieron para convertirlo en largo.
14. Un petit air de féte
Como estas fechas son anuncio de la navidad, la organización del festival ha querido acabar esta sección con este corto navideño. Rebosante de solidaridad, humanidad y sencillez, nos acerca a la vida de Jerome.
Jerome, que siempre ha vivido en el pueblo, llega a la ciudad para ayudar a su hermana con el niño, pero se encuentra con una persona independiente que ha aprendido a salir adelante por sí sola. Busca trabajo. Sus limitaciones profesionales y a la vez su necesidad, le hacen aceptar el primer trabajo que le ofertan. Al principio está bien, porque se trata de colocar abetos de navidad en las calles, pero cuando el trabajo cambia, y él junto a su compañero se dedican a echar vagabundos de la ciudad, para hacer más feliz la navidad a los ricos, la cosa cambia. Por su forma de ser se siente en la obligación de parar esa injusticia, pero a la vez, se ve tan pequeño en una gran ciudad, que no sabe cómo hacerlo.
Este dilema engancha al espectador porque, quien más y quien menos, todos nos hemos visto ante alguna injusticia que muchas veces no hemos parado por miedo. Lo grande de este cortometraje es precisamente la genialidad de decir tanto en tan sólo treinta y cinco minutos. Prueba de ello son los premios que ha conseguido, como al mejor corto otorgado por la academia francesa, desde su estreno en 1999.