V Festival de música de cine Ciudad de Úbeda (8): concierto sinfónico

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David Doncel, director del festival, abrió una noche mágica

Fiebre del sábado noche
Escribe Juan Francisco Álvarez
Fotos Sabín

Con más de media hora de retraso sobre el horario previsto dio comienzo el concierto sinfónico del quinto festival la noche del sábado 18 de julio.

Todo empezó con unas palabras iniciales del director del evento en agradecimiento al trabajo y la labor de la orquesta, muy merecidas dado que además de los ensayos que ya realizaron en Madrid a lo largo de la semana, la orquesta estuvo todo el día -incluso minutos antes del concierto- ensayando las piezas de todos los compositores.

Pascual Osa dirige a la Orquesta Filarmonía en el 'Himno de BSOspirit'

Patrick Doyle

Acto seguido arrancó el concierto. Tras el himno de Bsospirit, obra del ya hoy conocido Aritz Villodas, llegó el bloque de piezas de Patrick Doyle: dos temas de Hamlet, un tema de Frankenstein, otro de Gosford Park, uno de Mucho ruido y pocas nueces y también hubo entre medio de ellos un tema titulado Corasik que el compositor escocés ha escrito como homenaje a su buena amiga Emma Thompson.

Tal vez fue este el tema que mejor sonó junto con el Mucho ruido y…de los escogidos de la obra de Doyle, fue el más melódico y de más agradable escucha, pues el resto de temas (los dos de Hamlet, Frankenstein y Gosford Park) eran bastante áridos y uno se pregunta el porqué de la selección de estos cuatro temas cuando hay tantos mucho más bonitos que los presentados en el concierto.

Patrick Doyle dirige la pieza compuesta para Emma Thompson

Cierto es que la mayoría de la gente que asiste al concierto es amante de la música de cine y por tanto está al corriente de la obra de Doyle y no se la tiene que impresionar, pero en el patio del Hospital de Santiago también había mucha otra gente que buscaba esta noche de sábado conocer o adentrarse algo más en la música de cine, y unas piezas más conocidas o incluso tarareables hubiesen ayudado a crear adictos y mejorar el ambiente.

Bueno, si la música pudo ser algo mejor, allí estaba Doyle para arreglarlo, pues antes de la pieza dedicada a su buena amiga, subió el compositor a leer una carta que la propia Emma había escrito al festival, prometiendo que tenía que ir un día de estos y agradeciendo a su buen amigo la inclusión de dicha pieza en el programa del concierto.

Joel McNeely dirigió el homenaje a Georges Delerue y una suite con las dos partes de 'Campanilla'

Georges Delerue

Tras ello, y con McNeely a la batuta, llegó el momento del homenaje a Georges Delerue, que se materializó con una excelente interpretación de la orquesta y coro de una pequeña suite de Agnes de Dios.

Música que con mayor acierto que en el recital del día anterior, representaba con mayor gloria al compositor francés y que la viuda allí presente agradeció con vivo entusiasmo.

Joel McNeely

McNeely siguió para dirigir su propio bloque de música, una suite que aglutinaba temas de la primera y segunda parte de Tinkerbell (Campanilla).

Una música muy sinfónica y de gran belleza que tan sólo adoleció de necesitar un poco más de fuerza e intensidad, al menos en la sección de cuerdas. Igual estamos demasiado acostumbrados a escuchar este tipo de piezas con una superorquesta de Hollywood y la Orquesta Filarmonía nos pareció poco, o igual ésta estaba cansada tras tantas horas de ensayos.

Aritz Villodas al piano junto a la Orquesta Filarmonía

Aritz Villodas

Aritz Villodas volvió a subir al estrado para, tras el piano, seguir las pautas del director, un Pascual Osa que un año más se dejó la piel en el asador, en la interpretación de una suite de No me pidas que te bese porqué te besaré.

Una suite que pese a estar bien ejecutada y hacer las delicias de los presentes, no acababa de despegar del todo y tal vez fue por la selección y conjunción de los cortes de la misma.

Simonetti actuó solo, acompañado únicamente por una soprano

Claudio Simonetti

A continuación llegó el turno de Claudio Simonetti, quien solo y tras verse afectado por la reducción de piezas del programa del concierto con la no interpretación de un corte de La terza madre, deleitó a los presentes demostrando que es un gran pianista con la interpretación de cuatro cortes de sus obras más representativas: Suspiria, Profondo Rosso, Phenomena y Opera.

Aquí hay que aplaudir que todo y haber podido ser piezas más duras las escogidas, con buen criterio se interpretaron las más digeribles y en las que el compositor italiano pudo demostrar sus grandes dotes interpretativas.

Giacchino deleitó a los presentes pese a la ausencia de la anunciada 'Up'

Michael Giacchino

Cerró el programa de la primera parte el norteamericano Michael Giacchino, con la interpretación de cuatro de las cinco piezas en un principio programadas. Cuatro estrenos mundiales en concierto que se hicieron cortos y te hacían pedir más.

Se interpretó una Suite para Úbeda de Lost (Perdidos),  seguida del tema de los créditos finales de Cloverfield (Monstuoso): Roar!, una pieza de Ratatouille y los End Credits de Star Trek 2009.

Estos End credits fueron tal vez la pieza que mejor sonó de toda la primera parte y que bajo el cielo estrellado de Úbeda te trasportaban a otra galaxia y te impedían pisar tierra y percatarte de que aquel concierto, experiencia única e irrepetible, se iba a prolongar una hora y media más.

Roque Baños contó con la complicidad de su amiguete Santiago Segura

Roque Baños

La segunda parte empezó con una pequeña broma protagonizada por Roque Baños y Santiago Segura como introducción a una excelente suite que recogía los tres temas de las tres entregas del singular detective Torrente.

El primer tema fue sólo instrumental, el segundo contó con la interpretación de una vocalista, y el tercero con la particular voz de Segura tratando de imitar a Raphael en el tema de la tercera entrega de Torrente. Todo un lujo contar con tan gran compositor y tan pésimo interprete.

Fernando Velázquez repitió cita en Úbeda, tras el éxito del pasado año

Fernando Velázquez

Otro director, J. A. Bayota, y otro talentoso compositor, Fernando Velázquez, recogieron la batuta dejada por Segura y Baños, para hacer lo propio pero con otro personaje, El hombre esponja.

Personaje de uno de los primeros cortos de Bayona con una excelente música de Velázquez, que aquí se recogía en una suite a la que no se le puede poner ningún pero y sí llenar de elogios.

Wataru Hokoyama, sinfonismo puro y duro

Wataru Hokoyama

Sinfonismo puro y duro, grandilocuente y majestuoso, fue el que inundó el patio del hospital a continuación.

Se trataba de dos cortes de la estupenda música compuesta por Wataru Hokoyama para el videojuego Afrika: Savanna y Afrika fueron los cortes mas entusiastas de la noche, como también lo fue su compositor que, enormemente agradecido, se dejó piropear por el público de Úbeda.

Sergio de la Puente no dirigió, pero tuvo que salir a saludar

Sergio de la Puente

Y de nuevo otro tándem apareció en escena, el director Manuel Sicilia y el compositor Sergio de la Puente, vinieron a presentar una de las apuestas más arriesgadas pero también exitosas del cine español de nuestros días: El lince perdido

Si bien en el recital del viernes se pudo escuchar algo de esta película de animación, con toda la orquesta dirigida de nuevo por Pascual Osa, la suite generó una brillante reacción entre el público asistente, propiciando que el compositor saliese a agradecer tan calurosa acogida.

Philippe Rombi hizo doblete: al piano y como director de la orquesta

Philippe Rombi

Pero si realmente hubo un triunfador de la noche, este fue sin duda Philippe Rombi y su música. Al piano y bajo la dirección de Osa, se interpretaron temas de Un hombre y su perro, Angel y Feliz Navidad.

De bella ejecución por parte de la orquesta a pesar de las altas horas de la madrugada en las que nos encontrábamos, el acompañamiento al piano del mismo autor de tales obras le daba cierto aire de calidad y distinción a la música.

Del intimismo de Un hombre y su perro pasamos al romanticismo de Angel, para finalizar de forma apoteósica con el himno de la fraternidad de Feliz Navidad, generosamente bien acompañado por el Orfeón filarmónico Mageric de Madrid.

Christopher Young no dirigió la orquesta, pero actuó para su público tras 'Hellraiser'

Christopher Young

Pero no se vayan todavía, aun hay más. Quedaba como postre final de tan sublime banquete una suite espectacular del maestro Christopher Young que recogía temas de las dos primeras partes de Hellraiser.

A pesar del buen hacer de la orquesta, la pieza adoleció de fuerza y de un mayor ritmo, cosa que hasta el mismo Young constató y demostró al ser pillado desde su butaca tratando de alentar al director y a la orquesta para subsanar tales deficiencias.

Finalmente, y no podía ser de otra manera, a tenor de las causas, el compositor demostró su agradecimiento y saludó a un volcado público que, sabedor del final del evento, derrochó en aplausos y vivas, propiciando la foto de grupo de todos los protagonistas de la noche, foto con la que se cerró el acto.

Por tanto, una vez más, todo y tener algunos peros, el concierto sinfónico del Festival de Úbeda es una de esas experiencias que no se pueden contar, que hay que vivirlas y les aseguro que vale la pena saborearlas en vivo y en directo. No es sólo la música que se escucha, sino también el aire que se respira, el ambiente que te rodea, y todo aquello que hacen de esa noche algo irrepetible.

Compositores, orquesta, coro y público fundidos en un memorable saludo final