No mires debajo de la cama
Jaume Balagueró ha sorprendido a muchos cambiando de registro en su nueva película. Acostumbrados a un género de terror más clásico y cercano al gore, el director se aleja del efectismo visual de sus anteriores trabajos para realizar un film pausado y de pocos sobresaltos, pero eso sí, muy aterrador.
Una vez más “el mal”, en sus diferentes formas, desencadena la trama de la película generando un clima de claustrofobia. Si a esto le añadimos el factor recurrente en este director de encontrarnos encerrados en un edificio, como ya vimos en [Rec] o Para entrar a vivir, esta sensación estará mucho más acentuada.
En esta ocasión Balagueró ha obviado lo paranormal o “científico” (como el virus que afecta a una comunidad de vecinos en Barcelona) que argumenta el mal en la mayoría de su filmografía. Con estas explicaciones inverosímiles, el terror que experimenta el espectador se encuentra alejado y apartado de éste al comprender que son situaciones que no pueden ocurrir en la vida real. El miedo se genera entonces con efectos que suelen resultar desagradables o impactantes, pero que uno olvida nada más salir de la sala del cine.
Mientras duermes supone una ruptura con este típico modus operandi del género de terror, acercándose más al thriller psicológico y dejándonos un regusto muy amargo.
Nada más comenzar la película sabemos que vamos a entrar en un juego muy macabro poniéndonos en el pellejo de César, el portero de una finca modernista de Barcelona. Este personaje, interpretado por el magnífico Luis Tosar (quizá en una de sus mejores interpretaciones junto con la ya clásica Malamadre de Celda 211) es incapaz de ser feliz, teniendo como única vía de escape la de hacer infelices a los demás. Por su camino se le cruza Clara (Marta Etura), la vecina del 5ºB, una chica positiva, amable y sonriente que se convertirá en el nuevo reto personal del portero.

Balagueró ha cambiado los roles convencionales del género de terror posicionando al espectador desde un primer momento. La película, al estar narrada sólo desde el punto de vista de César hace que éste sea nuestro protagonista. Vemos y sentimos como lo hace él, y deseamos junto a él la infelicidad de Clara, la verdadera antagonista.
Este juego perverso que crea el director con el espectador hace que sintamos una empatía total con César, un personaje malo porque sí, sin ningún tipo de explicación lógica, hasta el punto de llegar a sonreír cuando lo hace él o sentir verdadera lástima cuando sus planes se tuercen.
Por otro lado, aparte de ese morboso pensamiento que tanto nos atrae de sentirnos “los malos de la película”, la experimentación tan cercana de ese mal ajeno, hace que creamos tangible que nos pueda suceder a nosotros mismos. Instaurar el miedo en lo cotidiano, no dar explicaciones paranormales y creer en la maldad de las personas es lo necesario para que una película de terror nos aterre de verdad. La sangre, los sustos o saltos en la música sólo son puro entretenimiento para este género.
Por este motivo Mientras duermes se ha tachado en algunas ocasiones de ser una película lenta e incluso aburrida. Nada más lejos de la realidad. Se trata de un film pausado, pero a la vez de un ritmo trepidante en que no paran de suceder cosas. El suspense está perfectamente calculado, generando un clima de tensión de principio a fin.

Sin duda, el hecho de poder ver la figura del mal en un ambiente doméstico y que encima el espectador sea cómplice de este, fueron los detonantes para que Balagueró se aventurara a pasar a la gran pantalla el guión de Alberto Marini, con quien también trabajó en Para entrar a vivir.
Uno de los fallos de la película, aunque completamente perdonable, es que se generan situaciones demasiado inverosímiles que chocan con el realismo que la caracterizan, como en la que César es descubierto en el piso de Clara, o algunas que protagonizan el portero y la vecina pequeña. En cambio, otras, como la secuencia del monólogo a la vecina de los perros, hacen que la película vuelva a su cauce generando ese sentimiento de culpabilidad en el espectador al disfrutar del mal ajeno.
Con Mientras duermes, Balagueró ha conseguido una muy buena película de suspense y que al irnos a dormir no podamos evitar mirar debajo de la cama, cosa que no pueden decir muchas películas de este género.
Escribe Ana Císcar
| Título | Mientras duermes |
| Título original | Mientras duermes |
| Director | Jaume Balagueró |
| País y año | España, 2011 |
| Duración | 102 minutos |
| Guión | Alberto Marini |
| Fotografía | Pablo Rosso |
| Música | Lucas Vidal |
| Distribución | Filmax |
| Intérpretes | Luis Tosar, Marta Etura, Alberto San Juan, Iris Almeida, Pep Tosar, Petra Martínez, Margarita Rosed |
| Fecha estreno | 14/10/2011 |
| Página web | http://www.mientrasduermeslapelicula.com/ |