Máquina vs. ser humano
En el año 2028, OmniCorp es una poderosa empresa cuyo capital proviene principalmente del extranjero, dado que se dedica a la fabricación de robots de combate, actividad prohibida en USA. Para calar en el mercado americano, deciden cruzar la barrera de la moralidad e introducir a un hombre en el interior de la máquina.
Podríamos divagar durante horas acerca de la necesidad de realizar remakes, o de su aportación al séptimo arte. Lo más práctico es, por lógica, visionar aquellos que nos llamen la atención e ignorar aquellos que no —lo que se hace con cualquier película—. Al fin y al cabo, ¿no son muchas películas inspiradas por otras sin reconocerlo?
Robocop es todo aquello que se le podría pedir de antemano. Una película de acción que distrae durante todo su metraje, en ella no hay crisis, ni eres, ni problemas pecuniarios. Pura diversión y distracción aderezada de unos excelentes efectos especiales y unas interpretaciones más elevadas que la altura de las circunstancias.
El sueco Joel Kinnaman, a pesar de pasarse la mayoría del filme en forma de Robocop, pudiéndose ver solamente su rostro, demuestra sobremanera sus dotes interpretativas. Estamos ante un actor camaleónico, capaz de dotar de sentimientos a una máquina y de meterse en la piel de policías ex drogadictos como en la serie The Killing. Sin duda uno de los nombres a tener cuenta en años venideros.
Si la filmografía de Gary Oldman es irregular, lo que nunca se puede poner en duda es su talento, aquí dota de credibilidad a un personaje que, de otro modo, pudiera resultar superficial y carente de psique. Si algo se echa en falta es la presencial de un rol femenino con mayor enjundia que la blandita Abbie Cornish, quien no convence en su papel de esposa coraje.
La dirección corre a cuenta de Jose Padilha, un nombre no muy conocido en el mundo de la ciencia ficción ni de la acción pero que realiza una labor encomiable. Algunos momentos podrían haber resultado confusos si otro hubiera estado al mando, pero gracias al brasileño, los puntos álgidos de la película lo son más, realizando ágiles movimientos de cámara y gráciles perspectivas.
Aun estando ante una película de índole simple, donde los buenos lo son claramente y los malos llevan hasta una identificación, la marca OmniCorp, se pueden extrapolar ciertas ideas, hecho que es de agradecer. Robocop es una clara crítica a la despersonalización y uso indiscriminado de armas, así como al intervencionismo americano. Si bien se aprueba la utilización de máquinas de combate en otros países, los americanos ponen en práctica la mayor de las hipocresías al no admitir lo mismo en su territorio.
Asimismo, el papel del agente Murphy, Robocop, nos muestra la importancia de la personalidad a la hora de actuar en materia de defensa. La máquina no se cuestiona, el humano sí.
Para pasar una divertida tarde entre palomitas y disparos, pudiendo hablar a su finalización de las ideas que en ella se exponen.
Escribe Sonia Molina

| Título | RoboCop |
| Título original | RoboCop |
| Director | José Padilha |
| País y año | Estados Unidos, 2014 |
| Duración | 118 minutos |
| Guión | Joshua Zetumer, basado en el guion de Edward Neumeier y Michael Miner del film de 1987 |
| Fotografía | Lula Carvalho |
| Música | Pedro Bromfman |
| Distribución | Sony Pictures Releasing de España |
| Intérpretes | Joel Kinnaman (Alex Murphy / RoboCop), Gary Oldman (Dr. Dennett Norton), Michael Keaton (Raymond Sellars), Abbie Cornish (Clara Murphy), Samuel L. Jackson (Pat Novak), Jackie Earle Haley (Mattox), Michael K. Williams (Jack), Jennifer Ehle (Liz Kline), Jay Baruchel (Pope), Marianne Jean-Baptiste (jefe Karen Dean) |
| Fecha estreno | 14/02/2014 |
| Página web | http://sites.sonypicturesreleasing.es/sites/robocop/site/ |