Triángulo alienígena
Si con la saga Crepúsculo Stephenie Meyers consiguió llenar las pantallas de cine y los cerebros de las adolescentes de almibaradas historias de amor entre descafeinados vampiros, licántropos saltarines y pálidas doncellas, no es de extrañar que esta película, La huésped, se mueva en el mismo ámbito de remilgado romanticismo.
El director neozelandés Andrew Niccol sigue en el terreno de la ciencia-ficción, como en In time y Gattaca, con muy desiguales resultados. En este caso, atrapado por las limitaciones de la novela y un mercado potencialmente atrayente, nos ofrece un relato poco basado en la ciencia y mucho en la fantasía.
El argumento muestra al planeta Tierra invadido por alienígenas, que se apoderan del cuerpo de los terrícolas para expander la bondad y la justicia universales. A tan inverosímil e ingenua situación, de la que se ha desterrado toda violencia, se opone un grupo de resistentes rebeldes reacios a ceder sus identidades y sus organismos a los usurpadores.
A esta altura del desarrollo de la historia resulta inevitable recordar la genial película de Don Siegel, La invasión de los ladrones de cuerpos, un inquietante relato de suspense y terror que se centraba en el miedo de la pareja de protagonistas a ser invadidos y clonados, y en la consiguiente lucha por evitarlo a toda costa.
En el caso que nos ocupa la invasión casi se ha consumado y la forma de combatir a los ocupantes resulta casi surrealista. Para empezar, el conflicto se plantea cuando el cuerpo de Melanie (Saoirse Ronan, Expiación) es poseído por el alma de Wanderer, una extraterrestre itinerante cuya pura espiritualidad se expresa en una especie de etérea y delicada araña luminiscente. La lucha de las personalidades de las dos mujeres no se resuelve en filosóficas reflexiones sobre la esencia de la identidad del individuo, sino en el terreno de las terrestres pasiones y de los lazos familiares que impulsan al amor como impulsor de la supervivencia y de la felicidad.
Este argumento plagado de sentimentaloides emociones y edulcorados comportamientos exige la presencia de dos figuras masculinas como complementos necesarios de los corazones femeninos: Jaried (Max Irons, El retrato de Dorian Gray) e Ian (Jake Abel), ambos pertenecientes a la guerrilla de supervivientes humanos, son los héroes de la batalla contra la malvada “buscadora de cuerpos”, la rubia Diane Kruger.
La batalla entre buenos y malos se enlaza así con el recuerdo romántico de los amores vividos en un pasado que se impone al presente por la fuerza del deseo y el ansia de vivir. El litigio de las almas se resuelve en un diálogo extraño y a veces confuso entre las voces de los dos personajes, lo que suscita en el espectador la duda sobre quién está hablando.
Dos paisajes conforman esta dualidad de mundos. Las futuristas ciudades, donde gobiernan los alienígenas de traje blanco y plateados vehículos, se ajustan al tópico imaginario de los filmes del género, por lo que no hay nada que sorprenda al espectador. Más logrado es el duro y enigmático desierto cuyo interior habitan los insurrectos cuyo líder, interpretado por el veterano William Hurt (Hijo de un dios menor, Una historia de violencia), encarna un personaje patriarcal, irónico y distante, aunque lleno de humanidad.
El universo subterráneo, ocre y en penumbra, de las cavernas habitadas por los resistentes aparece como una utopía en la que lo material y lo espiritual conviven en una armonía increíble, en el sentido más literal de la palabra. Tan ideal es la sociedad que habita los túneles y los espacios de las profundidades, como el espíritu de justicia que imparte el jefe rebelde, tanto que parece que ni él mismo se cree su papel.
Como espectadores, tampoco nos creemos esta historia folletinesca, tan cursi como imposible.
Escribe Gloria Benito

| Título | The host (La huésped) |
| Título original | The host |
| Director | Andrew Niccol |
| País y año | Estados Unidos, 2013 |
| Duración | 125 minutos |
| Guión | Andrew Niccol; basado en la novela de Stephenie Meyer |
| Fotografía | Roberto Schaefer |
| Música | Antonio Pinto |
| Distribución | DeAPlaneta |
| Intérpretes | Saoirse Ronan (Melanie Stryder), Jake Abel (Ian O’Shea), Max Irons (Jared Howe), William Hurt (Jeb Stryder), Diane Kruger (la Buscadora), Frances Fisher (Maggie Stryder), Boyd Holbrook (Kyle O’Shea) |
| Fecha estreno | 22/03/2013 |
| Página web | http://thehostthefilm.com/ |