Reuniones del más allá
El impronunciable nombre de Apichatpong Weerasethakul suele sonar a chino en los circuitos comerciales españoles, aunque sea de procedencia tailandesa. Quizás Tropical malady sería el único título que unos pocos aventajados cinéfilos hayan podido atender.
Pero el poder de un galardón como el que se ha llevado en Cannes, el premio gordo nada más y nada menos, hace presagiar que la invisibilidad de este realizador va a pasar a mejor vida. La que hoy nos ocupa, Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas, es quizás su obra más compleja e inextricable.
El tío Boonmee, un trabajador agrario y viudo cuyo hijo desapareció, está viendo pasar sus últimos días de vida en compañía de los suyos. Una noche, recibirá la visita del espíritu de su mujer y su hijo aparecerá en forma de enorme simio. Ambos personajes le acompañarán hasta lo que será el camino hacia su propio lecho de muerte. Durante el transcurso de este periplo, también asistiremos al dibujo de otras vidas inciertas que se entrelazan con la del protagonista.
Hemos de suponer, a tenor de su título, que el protagonista tiene la capacidad de asistir a representaciones soñadas de sus ciclos vitales anteriores. Y decimos que sólo se puede suponer porque en ningún momento asistimos a una conversación en la que se afirme este hecho ni saque a relucir el tema de una posible vida futura. Por lo que sólo queda echarle imaginación al asunto y dejarse llevar por esta fascinante experiencia.
Conmovedora y radicalmente inextricable, se podría considerar intuitivamente que estamos delante de un poema slow-motion sobre la reencarnación o el poder de los vínculos espirituales aunque, efectivamente, pocas personas se atreverán a afirmar lo que verdaderamente significa esta obra sublime concebida como si de una ensoñación se tratara.

Concebida en largas tomas de alto voltaje visual, Weerasethakul entreteje silenciosamente atmósferas, emociones contenidas y sutiles ideas que va dejando gotear durante su metraje. Responde a lo que vendría a ser un proceso inconsciente de reverberación psíquica que lo que podría explicarse mediante la lógica. Rematando esa sensación de percepción sensorial, nunca llega a proporcionar una conclusión. Es más, la supuesta secuencia de cierre aún arroja más perplejidad sobre las retinas de quienes la atienden, tanta que uno sólo quiere repetir su visionado.
Uncle Boonmee no es apropiada para todos los paladares. Vaticinamos desde ahora que será objeto de variadas controversias. Lo que para algunos puede ser una pieza iconoclasta que arroja una inventiva poco frecuente (entre quienes el firmante de este texto se suscribe), para otros se tratará de un ejercicio de estilo completamente vacuo y agónicamente lento.
Es un cine innovador que no se puede interpretar mediante las convenciones sino que ha sido concebido para dejarse arrastrar a un estadio de los desconocido. Ésta es una de las más originales y sobrenaturales piezas de este año.
Escribe
| Título | Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas |
| Título original | Uncle Boonmee who can recall his past lives |
| Director | Apichatpong Weerasethakul |
| País y año | Francia, Reino Unido, España, Alemania, Tailandia, 2010 |
| Duración | 114 minutos |
| Guión | Apichatpong Weerasethakul |
| Producción | Eddie Saeta S.A., Anna Sanders Films, Kick the Machine, Illuminations Films |
| Distribución | Karma Films |
| Intérpretes | Sakda Kaewbuadee, Thanapat Saisaymar, Jenjira Pongpas |
| Fecha estreno | 26/11/2010 |
| Página web | http://www.karmafilms.es/ficha_cine.php?ID=118 |