Algunos datos para un recuento positivo

El balance del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF) en su 22ª edición es mayoritariamente positivo, lo que avalan algunos de los datos aportados a su terminación por los organizadores.
Se ha cerrado con un récord histórico de espectadores certificados en las salas: 67.818, lo que supone un 17 % más que en 2024. Según estos datos, el Festival de Sevilla se posiciona como el cuarto de España en número de espectadores y el primero de Andalucía.
Cabe señalar que la programación ha sido de calidad, manteniendo en este aspecto el nivel de ediciones anteriores.
El director del festival, Manuel Cristóbal, en su tercera edición al frente, se ha mostrado satisfecho con el balance final, valorando la oferta cinematográfica ofrecida y recalcando la buena acogida de las nuevas actividades y colaboraciones.
Aspectos como ampliar el número de salas, dando mayor visibilidad del certamen para los sevillanos, así como incrementar las actividades culturales vinculadas al mundo cinematográfico, han contribuido al éxito que revelan los números aportados.
También cabe decir que el objetivo de presentar un panorama novedoso sobre el cine de autor (básicamente hablamos de producciones o coproducciones europeas) se ha logrado. Un total de 38 países de todo el mundo se han visto representados en las pantallas del evento.
Otros datos que ayudan a conocer el impacto de esta edición han sido: la proyección de 192 títulos, 22 de ellos estrenos mundiales, 5 estrenos internacionales y 84 estrenos en España.
Su creciente reconocimiento internacional viene avalado por la recuperación de la colaboración con la Academia Europea del Cine, que se había deteriorado en los últimos años. De hecho, se ha recobrado la presentación de las nominaciones a los premios que se otorgarán en Berlín el próximo 17 de enero de 2026. Una selección de estos títulos se ha podido ver en Sevilla.
Cabe resaltar que la película española Sirât, dirigida por Oliver Laxe, ha conseguido cuatro nominaciones de los premios de Cine Europeo, en las categorías de mejor película, dirección, actor (Sergi López) y guion. A las que hay que añadir Tardes de soledad, de Albert Serra, nominada a mejor documental, y Olivia y el terremoto invisible, de Irene Iborra, aspirante al premio a mejor largometraje de animación.
En esta 22ª edición, como ya hemos recogido en crónicas anteriores, se ha concedido el Giraldillo de Honor a Alberto Rodríguez, Costa-Gavras, Jim Sheridan y Juliette Binoche, nombres ineludibles del cine contemporáneo; lo que aumenta la proyección internacional del certamen.
Una novedad respecto a ediciones anteriores ha sido la incorporación a la Sección Oficial de una selección de cortometrajes —tanto de imagen real como de animación—, con la finalidad de dar cabida a nuevas miradas y formatos narrativos.

Sevilla, plataforma del cine europeo… y andaluz
En las ocho secciones competitivas de esta edición se han reunido cerca de una veintena de primeros largometrajes y óperas primas. Entre estas figuran obras de la Sección Oficial, como la triunfadora de este año, la producción belga We believe you; y el gran premio del Jurado otorgado al título macedonio DJ Ahmet.
El premio al mejor cortometraje de imagen real ha sido concedido a In her arms, dirigido por Roman Volosevych. Y el premio al mejor corto de animación para The bird from within, bajo la dirección de Laura Anahory.
Otros espacios novedosos como Rampa, concebido para reconocer la creatividad emergente en primeras y segundas películas, o Alumbramiento, que ha dado visibilidad a títulos aún sin distribución en España, han sido propuestas pioneras dentro del circuito internacional.
Los organizadores, un año más, han puesto el acento en el cine andaluz, integrándolo de forma transversal en toda la programación. Consecuencia de esta apuesta ha sido el estreno mundial de 16 películas y series andaluzas.
Entre ellos los cortos Baile de Feria, de Bernabé Bulnes, y Hermanas, de Javier Barbero y Setefilla González (Sección Oficial) o la serie Anatomía de un instante, de Alberto Rodríguez (Special Screenings); a los que se ha sumado la recuperación de clásicos como To er mundo e güeno, de Manuel Summers, o Eugenia de Montijo, de José López Rubio (Special Screenings), en colaboración con la Filmoteca de Andalucía.
La sección Panorama Andaluz ha programado títulos como El Cielo de los Animales, de Santi Amodeo; Tras el verano, de Yolanda Centeno; Rabioso, de Luís María Ferrández; La Tierra de Amira, de Roberto Jiménez; Ellas en la Ciudad, de Reyes Gallegos; La Marisma, de Manu Trillo; Antonio, el bailarín de España, de Paco Ortiz; Tiempo entre Olivos, de Fany de la Chica; o Plaza Nueva a las Diez, de Carmen Tortosa.
La presencia de títulos andaluces también se ha dado en los Special Screenings de este año, como Fandango, de Remedios Malvárez y Arturo Andújar; Pendaripen, de Alfonso Sánchez; Lorca en la Habana, de José Antonio Torres y Antonio Manuel; Velintonia 3, de Javier Vila; El gigante mudo, de Francisco Campos; La muralla de los prisioneros, de José Luis Tirado, o La casa en el árbol, de Luis Calderón.

Valoraciones institucionales
El programa MEDIA de la Unión Europea ha otorgado una evaluación positiva al Festival de Cine Europeo de Sevilla, confirmándolo como una plataforma de éxito para apoyar la distribución de películas en España.
El certamen ha consolidado su importancia como punto de encuentro de profesionales europeos de la industria audiovisual, tal como ha reconocido el Instituto de la Cinematografía y las Artes Visuales (ICAA).
En síntesis, la edición de 2025 del SEFF cabe valorarla como una oferta mejorada respecto a ediciones anteriores, tanto en términos de afluencia de público como de prestigio y calidad cinematográfica. De esta manera, se refuerza su posición como uno de los festivales de cine europeo de referencia.
Escribe Juan de Pablos Pons
