Más allá de lo cinematográfico
Escribe Daniela T. Montoya
El jueves 19 arranca una nueva edición del incombustible Festival de cine de Gijón. Exponente del cine más inquieto, su programación se hace eco de los nuevos autores que se han dado a conocer en Cannes, Locarno o Venecia, entre otros. Son directores y directoras que, en su mayoría, presentan sus primeras incursiones en el largometraje. Pero que, en cualquier caso, constituyen el cine más sugestivo y arriesgado.
El rebautizado FICXixón, ofrece del 19 al 28 de noviembre una amplísima programación que se extiende más allá de lo puramente cinematográfico. Porque, como viene siendo habitual, su alianza con la música más alternativa del momento, convierten a la ciudad asturiana en un foco de atención para quienes quieran estar al día de la cultura contemporánea. Para ello, el festival estrena en España un buen número de esas películas selectas que constituyen la Quincena de los Realizadores, documentales que ensayan nuevos formatos o sorprendentes retrospectivas. La programación de esta 47ª edición es tan sugerente como extensa.
La fiesta comienza el jueves con la última realización de Fatih Akin. El director germano de origen turco pondrá a tono a los espectadores con Soul Kitchen, presentada fuera de concurso. Previamente a su proyección en la gala inicial, la actriz Ángela Molina recibirá el Premio Nacional de Cinematografía Nacho Martínez, por su sólida trayectoria en el cine español. También fuera de concurso, Don’t Let Me Drown, de Cruz Ángeles, pondrá fin al certamen con una película que recibió el Premio del Público en el Festival de San Francisco. Y, entre una y otra, diez días para disfrutar del mejor cine.
Sección Oficial de largometrajes
En los largometrajes a competición, se pueden distinguir tres temas recurrentes en anteriores ediciones: migración, sexualidad y familia.
Desde Rumanía, Bobbie Paunescu nos presentará en Francesca. Inspirándose en el periplo que vivió la religiosa Santa Francesca Cabrini para integrarse en la sociedad estadounidense a finales del siglo XIX, Paunescu hace una relectura actual y plantea las expectativas y dudas que se le plantean a una mujer del s. XXI ante el inminente viaje a Italia.
Quizás la cara más simpática de la emigración venga de la mano de Babak Jalali. Con una mirada kaurismakiana en su primer largometraje, Frontier Blues, nos situamos en la frontera entre Irán y Turkmenistán para observar la vida que tiene lugar en la despoblada estepa.
Por su parte, Philippe Lioret (Je vais bien, ne t’en fais pas, 2006) se ciñe al drama realista para narrar (y denunciar) en Welcome el trato y las penurias que aguantan los inmigrantes que, subsistiendo en el puerto de Calais, esperan su oportunidad de llegar a Inglaterra.
Tomando como punto de partida el sexo y la sexualidad, cuatro son las películas que, desde su particular mirada, abordan distintas cuestiones. Probablemente, la más baladí resulte ser la estadounidense Humpday. Quizás porque, como hiciera el año pasado Chris Waitt con La historia completa de mis fracasos sexuales (y antes Juno, también querida en Sundance), Lynn propone una historia tan provocativa como insustancial. A saber, que dos amigos de juventud se piquen para, con el fin de demostrar su libertad juvenil, rodar un porno con ellos dos como protagonistas.
Más interesante parecen, de antemano, las otras tres propuestas. También rayando la comicidad, se presentan las películas francesas Les beaux gosses, de Riad Sattouf, circunscrita al entorno de los adolescentes y su fantasioso despertar a la sexualidad; y Le roi de l’évasión, de Alain Guiraudie (Ce vieux rêve qui bouge, 2005), ambientada en el mundo rural y tomando como protagonista un comercial agrícola homosexual y entrando en la crisis de los cuarenta. Por su parte, la portuguesa Morrer como um homen, de João Pedro Rodrigues (Odete, 2005), se circunscribe al melodrama queer.
La familia es un tema que también da mucho juego. El holandés Alex van Warmerdam presenta su última película, The last days of Emma Blank. Galardonada en Venecia con el premio Europe Cinemas Label, esta comedia negra sobre una familia aristócrata esclavizada por Emma, de quien se cree le quedan pocos meses de vida, se puede situar en la línea de las cintas, tan opresivas como sarcásticas, de François Ozon 8 mujeres / Huit femmes (2001) y La piscina / Swimming Pool (2003).
Por su parte, To get some Rosemary y la coproducción italoaustríaca La Pivellina versan sobre la tutela de los hijos. En la primera, los estadounidenses Josh Safdie y Benny Safdie, codirectores y guionistas, beben del cine social inglés para narrar esta historia en que se cuestiona la responsabilidad de un padre separado con respecto al cuidado de sus dos hijos.
Por lo que respecta a La Pivellina, también dirigida a cuatro manos (en este caso de dos avezados fotógrafos), la aproximación realista se ensalza al trabajar con actores no profesionales. En La Pivellina, que remite a una niña abandonada, Tizza Covi y Rainer Frimmel narran la adopción alegal que realiza una pareja que habita entre las caravanas circenses de un suburbio de Roma.
Probablemente dos de las propuestas más poéticas sean Between two worlds y Wakaranai. La primera, realizada por Vimukthi Jayasundara (La tierra abandonada, 2005), dejó atónito al público de los festivales de Venecia y Toronto por sus "imágenes apabullantes, surreales e insólitas". Reconstrucción, entre mitológica y apocalíptica, de una ciudad que remite a Sri Lanka, Between two worlds es una película dispuesta a inquietar las conciencias de los espectadores.
Y seguramente tampoco dejará indiferente Masahiro Kobayashi (Koroshi, 2000; Ai no yokan, 2007) con Wakaranai. En ésta, narra el desmoronamiento de las esperanzas de felicidad de un joven de dieciséis años quien, obligado a asumir el rol de cabeza de familia, tratará de dar un giro a su destino.
Completan la programación competitiva de la Sección Oficial The Good Heart y Mal día para pescar. Ésta última, única representación española en esta sección, es la ópera prima del uruguayo Álvaro Brechner. Basándose en un cuento de Juan Carlos Onetti, recrea la picaresca de un embaucador autodenominado "el Príncipe". Representante de Jacob van Oppen, excampeón de lucha libre que se niega a aceptar el fin de su carrera profesional, juntos recorren diversos pueblos de Latinoamérica amañando desafíos.
Por último, el islandés Dagur Kári se cuelga a la barra de un bar desde la que contempla la amistad y apoyo mutuo que surge entre un par de borrachos. Relación que pondrá en peligro la aparición de una mujer que también recala en la misma barra, a pesar de que la entrada al local sea exclusiva para hombres.
Secciones paralelas
Comentábamos más arriba que la inauguración del 47º FICXixón correrá a cargo del último filme de Fatih Akin. Director representativo del espíritu del Festival, éste le dedica una retrospectiva con sus largometrajes como director y un par de sus cortometrajes iniciáticos.
Pero, por supuesto, el germano no será el único autor destacado. Harmony Korine, quien despuntara en 1995 como guionista de Kids, es otra de las figuras sobre las que se vuelca el Festival. Con el objeto de estrenar en España su última producción "a lo dogma" Trash Humpers, asimismo se programarán Gummo (1997), Julián, Donkey boy (1999) y Mister Lonely (2007) en una minirretrospectiva del idolatrado director californiano.
Y, siguiendo esta línea de peregrinar por los límites de la ortodoxia, uno de los ciclos temáticos del festival está dedicado a indagar en el Post Burlesque. Incluyendo películas que pasaron recientemente por Gijón, caso de Eldorado (2008) y Louise-Michel (2008), se incluye (¿con calzador?) La mujer sin piano de Javier Rebollo.
El otro ciclo temático, prosigue con la tradicional recuperación del cine europeo de pasadas décadas. Esta vez le ha tocado el turno a la cinematografía inglesa. Así This is England, incluyendo títulos imprescindibles del siglo pasado tales como Jubilee (Derek Jarman, 1977), Quadrophenia: A Way of Life (Franc Roddam, 1979), Babylon (Franco Rosso, 1980) o Performance (Donald Cammell, Nicolas Roeg, 1969), establece un diálogo con producciones recientes como Fish Tank (Andrea Arnold, 2009), Telstar (Nick Moran, 2008), o Awaydays (Pat Holden, 2009).