Un primer fin de semana pasado por agua
La decimotercera edición del Festival de Cine de Málaga se ha inaugurado a golpe de ópera de la mano de Saura en un fin de semana en el cual, aunque no ha brillado el sol, sí lo han hecho los rostros conocidos del mundo del cine (guapos y “feos”) y la política que han pasado por Málaga.
Pese a que la mañana del sábado 17 de abril comenzó, en Málaga, con una tromba de agua y las nubes se mantuvieron presentes durante toda la jornada, la meteorología dio una tregua a las estrellas y permitió su paso por la alfombra roja durante gran noche de apertura del festival malagueño.
Unas estrellas sobre todo de la pequeña pantalla, como viene siendo tónica habitual de los últimos años ante el patrocinio de
La tormenta que no estalló
Precisamente su visita a Málaga ha venido acompañada de polémica, en el sentido de que muchos medios locales han aprovechado para cuestionarla sobre si el Ministerio aumentará su aportación económica en futuras ediciones de un Festival que, de momento, recibe 54.000 euros frente a los 320.000 de Valladolid o los 140.000 de Huelva.
Una pregunta a
Pero sí hubo un protagonista indiscutible de esta primera jornada, éste fue el director Carlos Saura, que ha regresado a la gran pantalla con su Io, Don Giovanni, película escogida para, fuera de concurso, inaugurar el Festival Malagueño.
Tras dirigir Carmen, Saura profundiza en el mundo de la ópera y vuelve a dar vida en pantalla a una de sus pasiones, la música, con esta coproducción hispano-italiana de la mano de Andrés Vicente Gómez como productor y con Vittorio Storaro como director de fotografía.
Rodada entre la Ciudad de la Luz (Alicante) y Roma, se trata, para Saura, de una “historia narrativa clásica, pero con una gran experimentación en la escenografía”. Y es que uno de los mayores puntos de interés es, precisamente, el hecho de haber recreado en dicho estudio localizaciones como la ciudad de Venecia y lugares de Austria a través de grandes fotografías tomadas por él mismo e impresas en enormes plásticos.
También al más puro estilo de musical fue la gala de apertura del certamen, conducida por los actores Imanol Arias y Carmen Conesa, que antecedió a la proyección de la referida ópera de Saura. “Con 54 años me han liado para cantar y he cantado”, se lamentaba, en tono de broma, Arias. Y es que el actor acompañó a Conesa al ritmo de Por qué te vas, compuesta por Perales para Jeanette, y del “americanos, os recibidos con alegría…” de

Los feos también tienen cabida en Málaga
Con la resaca aún de la fiesta de apertura del sábado que siguió a esta original gala, la jornada dominical del certamen comenzó a golpes de humor con Que se mueran los feos, una comedia rural con
Y es que no todo es glamour y gente guapa en Málaga. Así, la historia se centra en los personajes de Eliseo —interpretado por Javier Cámara que regresa, así, de la mano del mismo director, a Málaga, tras el éxito de Fuera de Carta—, un hombre feo, cojo y soltero que no ha encontrado el amor, y de Nati —Carmen Machi—, una mujer con una deformidad física que, desengañada, confía en los astros para saber cuándo llegará su momento. Dos viejos conocidos que se suponen perdedores, pero a quienes la muerte de la madre de Eliseo hace que sus caminos después de veinte años se vuelvan a cruzar para darles una última oportunidad de ser felices y enamorarse.
Aunque su historia de amor no será fácil, ni los feos se transformarán en guapos como el famoso cuento del patito, el mensaje que nos deja es positivo: habla, así, de las segundas oportunidades que brinda la vida, también al feo, para ser feliz. Un aspecto por el cual, según García Velilla, la película tiene mucho de “comedia española de los años sesenta”, en las que “Pepe Isbert no se transformaba en guapo ni López Vázquez de pronto era millonario, sino que los personajes asimilan sus virtudes y sus defectos”.
El reparto se completa con Juan Diego, quien, durante su presentación a los medios, ha destacado, en este sentido, la importancia del humor en tiempos de crisis. Y es que, al margen de su posible moraleja, el último trabajo de García Velilla, que se estrena, aprovechando el tirón mediático de Málaga, el 23 de abril, hará pasar al espectador un rato divertido, y de ahí que, si atendemos a la tradición del certamen, se perfile como uno de los posibles ganadores de la Biznaga otorgada por el público malagueño como ya hiciera con su Fuera de Carta. El buen sabor que le dejó entonces el galardón lo ha llevado a repetir, sin apenas disimulo, género, reparto y su particular técnica del “gag” sencillo y bien ajustado.
Dejando de lado el enigma del palmarés, lo cierto es que la película de García-Velilla y sus feos han gozado de un privilegio en Málaga, puesto que lo que sí sabemos ya es que formarán parte de la primera cartelera, el 25 de abril, del Teatro Albéniz tras su renovación, junto a Ajami, de Scandar Copti y Yaron Shani en versión original y a la Alicia de Tim Burton, cinta que se estrena en este enigmático cine del centro malagueño, en formato 3D.
De momento y mientras se finalizan las obras de remodelación del Albéniz, el escenario escogido para

Y de nuevo, hueco para los debutantes
A continuación se ha proyectado la segunda de las cintas de dicha Sección, Planes para mañana, ópera prima de Juana Macías, rodada en Cáceres y que cuenta, entre su reparto, con las actrices Goya Toledo, Ana Labordeta y Carme Elías.
Una cinta en la que hace uso de un atractivo lenguaje cinematográfico y de continuas alusiones al mundo de los sueños para retratar, aunque con ciertos estereotipos, los dilemas de la mujer contemporánea (relaciones amorosas, separaciones, maternidad…) a través de distintas historias con ciertas conexiones entre ellas, y que ha puesto el punto dramático a este primer fin de semana de cine.
Escribe María Sánchez