La estela olvidada del cine clásico
Sin duda, Mankievicz forma parte de ese maravilloso elenco de cineastas clásicos de la talla de Hitchcock, Ford, Wilder… aunque desgraciadamente, para una parte del público, sobre para los más jóvenes, es un gran desconocido.
Yo misma reconozco que sólo sabía algunos de los títulos más destacados y que más repercusión han tenido de su filmografía, como Eva al desnudo o Cleopatra.
Como la mayoría de directores de Hollywood, tuvo que adaptarse a los marcos establecidos de los géneros cinematográficos sin trabajar en ninguno en particular, en contra de lo que podríamos decir precisamente de los cineastas ya citados.
Aun así, podemos comprobar como toda su obra sigue siendo muy personal y extraña, con una dirección caracterizada por la discreción e invisibilidad de la cámara.
Dicen de él que es el director de la palabra y de los grandes diálogos, aparte de uno de los mejores guionistas de la época dorada del cine. Así que, qué mejor manera de comenzar este Rashomon que redescubriendo algunas de las portadas de los guiones que han hecho de Mankiewicz lo que es, todo un clásico.
Diseño y texto: Ana Ciscar
