Si en el western de marras había acción, nada como preguntarle a alguien que hubiera estado presente en el far west, como el viejo pistolero Pardner Jones. Ford recuerda perfectamente su colaboración en los inicios del cine: «En esa época no había trucajes; si había que quitarle a alguien un vaso de la mano de una balazo, Pardner se encargaba de ello, con un rifle».
Hacían las cosas como siempre se habían hecho, eso sí, nunca con revólveres, porque nadie sabía en el fondo manejarlos: si había que dar en el blanco, ahí estaba el viejo Winchester para resolver la papeleta.
