El arte como forma de conocimiento del artista y su época

Nicolas Autheman, director de este documental, es conocido por haber indagado el mundo en obras pictóricas de pintores diversos: El mundo en un cuadro de Caravaggio (2023), El mundo en un cuadro de Velázquez (2022) y El mundo en un cuadro de Vermeer (2020).
Este es su cuarto trabajo, un análisis desde un enfoque multidimensional del pintor neoclásico Jean-Auguste-Dominique Ingres y su obra, el retrato de Madame Duvaucey.
El filme se propone ir más allá de la superficie del lienzo, para explorar, no solo el contexto histórico y cultural en el que fue creado, sino también los intrincados detalles que lo convierten en un objeto de estudio fascinante.
Aparentemente es un cuadro sencillo, pero su composición parece hecha a modo de enigma. Fue pintado al estilo neoclásico por Ingres en 1807 y la interrogante es conocer la identidad de la inquietante dama del lienzo, los vericuetos de la historia y aspectos sociopolíticos, algo por demás complicado, a tenor de los argumentos e interrogantes que el documental aporta.
Psicología y arte
Es un documental sobre un pintor de talla universal y de una de sus obras, un retrato de una enigmática mujer. De nuevo, como en otras ocasiones, nos lleva en volandas de la psicología del arte. Recuerdo aquí otros documentales, como: El Bosco, el jardín de los sueños (2016) o Cerca de Vermeer (2023).
Porque la Psicología ha referido abundantes pruebas del estrecho vínculo entre la expresión artística y el espíritu humano. Recuerdo, por ejemplo, que el gran psicólogo ruso Lev Vygotsky ya consideró a principios del pasado siglo que las obras de arte están diseñadas para provocar emociones específicas y facilitar una experiencia compartida entre las personas. Sugirió también que el arte ayuda a las personas a superar desafíos y adquirir nuevas habilidades, con el apoyo adecuado.
Por su parte, el psicoanálisis estableció una conexión profunda entre el arte y el inconsciente. Sigmund Freud veía el arte como una forma de sublimación, donde los artistas transforman sus pulsiones y conflictos en expresiones creativas socialmente aceptables, del mismo modo que la obra de arte permite explorar y expresar deseos reprimidos, traumas y emociones que residen en el inconsciente.
De hecho, Freud analizó obras específicas, como las de Leonardo da Vinci y Miguel Ángel, para entender cómo las experiencias personales y los conflictos internos de los artistas se reflejan en sus creaciones. Además, el arte tendría un impacto significativo en el espectador, movilizando afectos y conectando con aspectos profundos de la psique.
Y ya que estamos en un documental francés sobre un pintor del siglo XIX, Jacques Lacan, influyente psicoanalista parisino, vinculaba el arte con conceptos como lo «Real» y la «Tyche» (lo que no se puede anticipar), sugiriendo que el arte puede revelar los síntomas de una época y ofrecer una forma de encuentro con lo inesperado.
Ingres
Hay un aspecto central de la narrativa del documental que es el anillo de diamantes que luce Madame Duvaucey, un elemento que desencadena una serie de reflexiones y preguntas acerca de la relación entre la modelo y el pintor, así como sobre las dinámicas sociales y económicas de la época.
Ingres es un pintor conocido por su destreza técnica y por su habilidad para capturar la esencia psicológica de sus modelos. El cuadro del filme presenta una imagen aparentemente sencilla. Sin embargo, como va demostrando la película, el retrato está lleno de simbolismos y elecciones estéticas que dicen mucho más de lo que aparenta.
El documental no se limita al análisis pictórico, sino que invita al espectador a reflexionar sobre las interacciones entre Oriente y Occidente, un tópico que se revela en ciertos elementos estilísticos y culturales presentes en la obra de Ingres.

Autheman combina entrevistas con expertos en arte, recreaciones históricas y un enfoque visual muy bello, que deviene experiencia inmersiva. La música y la fotografía juegan un papel crucial al capturar la atmósfera que rodea tanto la creación de la obra como su impacto perdurable en la historia del arte.
En esencia, esta cinta trasciende el formato de un simple documental para convertirse en un homenaje a la capacidad del arte de revelar verdades universales y eternas. Algo recomendable para quienes buscan profundizar en la conexión entre el arte, la historia, la psicología del pintor y de los personajes, junto a los secretos que un solo cuadro puede contener.
El retrato de la Duvaucey
Madame Duvaucey, cuyo nombre completo era Antonia Duvauçey de Nittis, fue una figura fascinante del siglo XIX, amante de Charles-Jean-Marie Alquier, embajador francés ante la Santa Sede.
En el retrato, Madame Duvaucey aparece sentada con una expresión misteriosa y coqueta, vestida con lujosos atuendos y accesorios, como un abanico de encaje y oro, anillos, pulseras y un collar elegante. La obra es conocida por su perspectiva plana y por las proporciones anatómicas poco convencionales que Ingres utilizó: cuello alargado y brazos desproporcionados, características que se convertirían en sello distintivo de sus retratos femeninos.
A lo largo de su vida, Madame Duvaucey se enfrentó a dificultades económicas. Cuarenta años después de que Ingres la inmortalizara, necesitó vender el cuadro para obtener dinero. Ingres la ayudó a encontrar un comprador, y la pintura terminó en la colección del Musée Condé en Chantilly, Francia, donde permanece hasta hoy. A cambio, la mujer pudo gozar de una remuneración periódica.
Aparece, pues, la idea de que un cuadro es tan valioso o más que una joya, que un diamante u otra piedra preciosa.

El detalle del diamante
En la pintura motivo de estudio, el detalle singular que podría vincular este cuadro a acontecimientos mucho más lejanos de lo que parece es el anillo de diamantes que la modelo lleva en su mano izquierda.
Era el tiempo de Napoleón, cuando los burgueses y gente rica asumían como signos de poder el atuendo y las joyas, una forma de emular a los cortesanos del viejo régimen a quienes les habían cortado la cabeza durante la revolución francesa.
Supone Autheman que la señora del cuadro debe ser una fémina de alto copete pero que, más que el papel de esposa jugaría socialmente el rol de amante o de «querida mantenida»; Madame Duvaucey aparece como una mujer bella, pero más modestamente ornamentada o vestida que las ricas mujeres de la época. Y es que las esposas mantenían una presencia más llamativa en joyas, en atuendo y en otros signos de poder. Las esposas «oficiales» eran las propietarias de los bienes del marido y de cuanto este poseía.
Las amantes, como la madame del cuadro, eran mujeres más abiertas, modernas, liberadas. También poseían riqueza en forma de presentes y joyas, lo que servía para aparentar, pero sobre todo como seguro de vida en un futuro: las joyas y otros regalos valiosos a modo de vitalicio para las edades postreras.
Principales temas que indaga el documental
El enigma detrás del arte: Se centra en el misterio del retrato de Madame Duvaucey, destacando cómo un detalle aparentemente simple, como un anillo de diamantes, puede estar cargado de significado histórico y personal.
Conexión entre Oriente y Occidente: A través de la historia del cuadro, se revela un relato que une culturas y épocas, mostrando cómo el arte puede ser un puente entre mundos distintos.
Impacto cultural y emocional del arte: Examina cómo una obra de arte puede trascender su tiempo y lugar, conectando a las personas con historias más amplias de deseos, tragedias y eventos históricos.
La vida de Madame Duvaucey: Profundiza en la identidad de la modelo y su contexto, añadiendo una dimensión humana al análisis del cuadro.

En resumen
Se trata de un documento interesante que, no obstante, peca de grandilocuencia y cierto sesgo chauvinista, o sea, la creencia en la superioridad o el dominio de un grupo social, en este caso el francés, a quienes su director quiere considerar valiosos o de altura, fuertes y destacables, quizá por demás.
Digo esto porque las vueltas que el director galo da para construir un relato e incluso un cuento sobre el cuadro, está en más de un momento traído por los pelos. O sea, las pruebas que se aportan para desvelar el misterio del lienzo resultan como mínimo peregrinas e incluso fruto de la fabulación, poniendo en el centro el capítulo de los diamantes.
El libreto del documental se extiende en la historia de los diamantes, sus características, su historia, sus cualidades espirituales y otros. Nos lleva hasta los centros que fueron de producción, como India, cuna de los diamantes antaño, aunque hoy es más un mineral extraído en Botsuana, Sudáfrica, Angola y la República Democrática del Congo.
En conclusión, interesante película que está bien realizada, muy buena la voz del relator y la satisfacción de haber visionado un documental a mayor gloria de la misma Francia y de un pintor de fuste como fue Ingres.
Escribe Enrique Fernández Lópiz | Fotos Filmin