No es nada personal

La mafia lleva más de un siglo ocupando un lugar destacado en el imaginario cinematográfico, consiguiendo además una reputación que difícilmente habría alanzado fuera de la pantalla.
Más allá de los clichés que han acabado formando parte de nuestra cultura popular, el cine ha explorado el crimen organizado en toda su complejidad, convirtiéndolo en un espacio de reflexión sobre el poder y la violencia.
Lejos de una imagen única, ha revelado las múltiples caras de la mafia y su profunda conexión con las estructuras económicas y políticas que la hacen posible.
Desde los recuerdos de Noodles en Érase una vez en América hasta las dudas existenciales de Tony Soprano, pasando por la Sicilia de Salvatore Giuliano o los sombríos paisajes de Promesas del Este, este monográfico propone un recorrido por algunas de las representaciones más significativas de un universo que el cine no ha dejado de revisitar, reinterpretar y cuestionar.
Un territorio donde los negocios y la lealtad suelen entrelazarse hasta demostrar que, en realidad, sí es algo personal.
Diseño y texto Ana Císcar