De estilo cáustico y elegante, es un filme virtuoso que se centra en los mecanismos que impulsan a un hombre de vuelta a la vida delictiva a pesar de sus mejores intenciones de escapar de ella.
Como es sabido Córcega y Sicilia tienen un serio problema con el crimen organizado, que se intensificó drásticamente en la década de 1990, que es la época en que se ambienta esta película.
Es innegable la trascendencia de este filme como punto de partida de un género: la mafia y los gánsteres, que ha recurrido a lo largo de los años a la película de Wellman para fijar puntos comunes.
Wilson Fisk nació de la mano de Stan Lee y el dibujant John Romita Sr. El personaje hizo su primera aparición en 1967. Al cine llegó en 2003 con "Daredevil" y a la televisión en 2015.
La sumisión y la dependencia llegan a tal punto en el filme de Elia Kazan, que el colectivo de trabajadores cree que solo pueden vivir en el proyecto de futuro que les imponen los mafiosos.
Más allá del humor y de la ironía asociada a ese happy end enmarcado por el yugo-salvavidas, Ford perpetra un retrato del hombre de la calle para otorgarle la dignidad propia y reservada a los héroes.
Bajo su influencia, el tratamiento del gansterismo en las series televisivas cambió radicalmente, convirtiendo el relato criminal en una épica oscura de luchas internas, corrupción, traiciones y asesinatos.