Nº 110 monográfico Ernst Lubitsch

El diablo dijo no (Heaven can wait, 1943), de Ernst Lubitsch

Lubitsch usó por primera vez en una película el Technicolor para dotar de un encanto y delicadeza visual a su obra, muy amable aunque nostálgica, porque quiso después oscurecerla...

Ernst Lubitsch vs. Asta Nielsen: el filme perdido

Tanto Lubitsch como Nielsen no quedaron satisfechos con la película, declarando que el «contenido emocional» de de Strindberg debería haberse traducido de otra manera al lenguaje cinematográfico

Montecarlo (1930), de Ernst Lubitsch

Lubitsch era un genio y podía convertir un leve juego de amoríos en ambientes elegantes, en un juego de inteligencia apelando a la sexualidad, pero con elevadas miras.

Ernst Lubitsch y su «Fausto»

¿Cuál es la conexión cinematográfica entre Ernst Lubitsch y Fausto? Sorprendentemente, esta relación se establece a través de Mary Pickford, la gran dama del cine al otro lado del Atlántico.

Ser o no ser (To be or not to be, 1942), de Ernst Lubitsch

La película pretende desnudar la vanidad de la profesión actoral, a costa de poner en riesgo la propia vida de los actores, dispuestos a subvertir la distancia entre la realidad y la ficción.

El desfile del amor (The love parade, 1929), de Ernst Lubitsch

Filme próximo a lo que se dado en llamar «guerra de los sexos», aunque lo que se dirime, curiosamente para el estándar, es la rebelión del macho sobre el dominio de la hembra.

El teniente seductor (The smiling lieutenant, 1931), de Ernst Lubitsch

De los numerosos atractivos de "El teniente seductor", destaca la manera con la que Lubitsch incorpora al relato una impronta musical, con una narrativa en la que domina la presencia de secuencias sin diálogos.

El abanico de Lady Windermere (Lady Windermere’s Fan, 1925), de Ernst Lubitsch

Adaptación de la obra de teatro de Oscar Wilde, al ser muda, la ausencia de diálogos agudos e ingeniosos obliga a que prestemos atención a las imágenes